PREMIOS CON ACENTO ESPAÑOL
Unas 600 limusinas fueron contratadas para depositar esta noche en el American Airlines Arena a los artistas y celebridades que participarán de la cuarta entrega de premios Grammy latinos, la primera a realizarse —finalmente— en Miami.
A partir de las 21, algunos argentinos nominados —ayer ya estaban en la ciudad Gustavo Santaolalla, Leo Sujatovich y Dante Spinetta, entre otros— presenciarán desde sus butacas un show ecléctico que abrirá un tributo a Celia Cruz producido por Emilio Estefan, con actuaciones de su esposa Gloria y de Marc Anthony, en el que irán sucediéndose actuaciones, entre otros, de Ricky Martin, Thalía, Molotov, Tribalistas, Alexandre Pires, Natalia Lafourcade y Juanes.
Precisamente, el colombiano, que va por cinco nominaciones esta vez, cantará en dupla con el grupo norteamericano de hip hop Black Eyed Peas. Una de los muchos guiños de la academia latina en su afán por captar una audiencia anglo en la transmisión televisiva de CBS, que en la edición de año pasado solo atrajo a 3 millones de televidentes.
Enfrente del estadio, del doble de capacidad del Luna Park, y con cuatro cuadras de distancia entre ambos grupos, si la intensa lluvia tropical que está azotando la ciudad en estos días lo permite, protestarán organizaciones cubanas, a favor y en contra de que artistas de la isla asistan al show. Por el “no”, se espera a unos 1.500 manifestantes liderados por el activista anticastrista Francisco García Martínez, para quien la presencia de cualquier artista cubano de la isla en “la capital del exilio” es considerada una provocación. Por el “sí” se calcula que habrá unas 150 personas convocadas a su vez por la Alianza Martiniana.
Muy civilizadamente, los grupos radicales se reunieron un mes antes con el alcalde y los directivos de LARAS para acordar el lugar de la protesta. Esta vez se notó que nadie quería que el premio, y los 35 millones de dólares que se estima ingresan a las arcas de la ciudad, se escaparan a último momento, como pasó en el 2001 cuando terminó haciéndose en Los Angeles por miedo a las protestas que en 1999, en un concierto de los Van Van en Miami, terminaron en gresca e intervención policial. “Los Grammy llevarán al mundo una buena imagen del exilio cubano del que soy parte. Esta es una comunidad dolorida por todo lo que ha debido sufrir, pero debe manifestarse respetando la libertad de expresión de los demás”, declaró al respecto Emilio Estefan, miembro del directorio de LARAS y productor del show en el Arena.
De los siete nominados que viven en Cuba es probable que ninguno aparezca esta noche, aunque no les faltó voluntad. Precisamente Juan Formell, el líder de los Van Van, manifestó su intención de acercarse al show, aunque hasta la semana pasada no le había llegado la visa que se lo permitiera. Lo mismo le ocurría a los grupos Los Muñequitos de Matanzas y Charanga Habanera.
Pero Miami no sería Miami sin este tipo de discusiones. La ciudad tiene en su población a 700 mil cubanos. Otros 600 mil son latinos de distintas procedencias, muchos de ellos llegados en los últimos años desde Sudamérica. Brasil, por ejemplo, tiene una presencia importante en la ciudad y anoche esa comunidad tenía su “momento Grammy” cuando la academia le rendía tributo en una gala a su Ministro de Cultura, Gilberto Gil, honrado “Personaje del año” por el directorio de los Grammy latinos, ante la presencia de sus compatriotas Daniela Mercuy, Jorge Ben Jor, Ivete Sangalo y Alexandre Pires.
La ceremonia se verá en diferido en la Argentina. Canal 13 la emitirá el sábado a las 22.30 y el canal E!, el domingo a las 21.
En cuanto a los premios, a horas de la entrega, las especulaciones son muchas. Bacilos (6), Juanes (5), Molotov (4) y Natalia Lafourcade (4) son favoritos en varias categorías, como lo es el argentino Gustavo Santaolalla a ganar el Grammy como Mejor Productor del Año, a pesar de que compite con el multinominado Sergio George, uno de los productores mimados de Celia Cruz.
La pelea de fondo entre Charly García, Luis Alberto Spinetta, Gustavo Cerati y Juanes en el rubro solista de Rock tiene a la crítica de esta ciudad dividida, aunque en el recuento final, el colombiano es quien lleva la delantera. Habrá que cruzar dedos.
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