PRENDIDOS A LA TV
No hace mucho, en los 90, la AFA prohibía la emisión en directo de los partidos de primera división. La TV ahuyentaba al público de la cancha y esa pérdida económica no se podía permitir. Incluso, se llegó a impedir que los canales transmitieran los partidos del fútbol de España y de Italia en horarios en los que se jugaba nuestro campeonato. En aquellos años, los canales de aire tenían un promedio de cuatro horas semanales de transmisión de fútbol.
Hoy que la necesidad obligó a los clubes a tener una dependencia casi exclusiva de la televisión, el Clausura que comenzará el 11 del actual tendrá por primera vez seis partidos televisados en directo en cada fecha, nada menos que el 60% de la jornada. Y eso sin olvidarse de que la oferta por cable permite ver cada fin de semana, además del fútbol argentino, partidos en vivo de los torneos de Italia, España, Inglaterra, Alemania, Francia, Holanda y México, entre otros. Aquellas prohibiciones parecen ridículas.
Aunque todos los dirigentes prefieren un estadio lleno, la gente ya no es la prioridad, sino la enorme pauta publicitaria que sostiene la programación futbolística, por aire o por cable.
“Una parte importante del presupuesto de Vélez depende de la TV. Como los ingresos son cada vez mayores, se fueron aceptando muchas cosas. Igual, éso de que el partido que se televisa no tiene público no era cierto. Si uno garantiza seguridad en la cancha, la gente va igual”, reconoce Raúl Gámez, titular del club de Liniers.
En una época, era muy común que los equipos pidieran el dinero de la TV por adelantado. Un ejemplo: San Lorenzo, en la presidencia de Fernando Miele, cobró nueve años de los torneos de fútbol de verano (no tiene que ver con las cifras globales que se mencionan en esta nota). Es por eso que hoy, la actual dirigencia acordó cobrar sólo el 50% de su participación en los certámenes amistosos, para hacer más llevadera la ausencia del dinero.
Antes el pago se hacía directamente con documentos de Torneos y Competencias y los clubes cedían esos anticipos para cubrir otras deudas, por lo que se endeudaban permanentemente. Ahora, los clubes cobran su cuota mensual y anual, en la AFA. Casi todos están al día. Como mucho, en casos de urgencia se piden adelantos de quince días.
Pero hay otros que con eso no se arreglan. “Sé de equipos que para una contratación o para cubrir una deuda, alguna vez cedieron a terceros los derechos de cobro en la AFA”, contó el presidente de un club que prefirió mantener su nombre en reserva. “Es que en esto de la tele, te ponés en contra y podés salir mal parado”, explicó.
Otros clubes ni siquiera pueden llegar a hacer estos manejos. “Huracán no recibe el dinero de la televisión; lo tiene embargado para reducir deudas”, dijo Oscar Parda, vicepresidente del club de Parque Patricios.
Como la mayoría de los clubes está tan comprometida económicamente, para golpear las puertas de los dueños del negocio, cada año tuvieron que entregar algo más. La cobertura fue progresiva. Primero fue un partido, dos, luego tres…, hasta llegar a los seis de hoy. Lo curioso es que este nuevo encuentro se entregó sin todavía negociar el monto que recibirán los equipos.
Desde el próximo Clausura, la grilla de programación incluirá el sexto partido, que irá en vivo para todo el país los domingos, desde las 14. Aquí vale hacer una aclaración, porque Agremiados le torció el brazo a las cámaras y, durante el verano, por las altas temperaturas, no se podrán jugar partidos antes de las 17, así que mientras esta norma esté vigente el sexto encuentro irá los viernes a las 18.30. Por supuesto, la regla se estableció antes de la llegada de esta inesperada ola de frío…
Además, cuando River y Boca jueguen como visitantes, sus cotejos también podrán verse todos los domingos sin codificar (por TyC Sports).
Un negocio en alza. Los ingresos por derechos televisivos representan cifras muy diferentes a las de los primeros años. Hoy, los clubes de primera división y del Nacional B se reparten 90 millones de pesos por temporada por derechos de TV.
En 1990, River y Boca cobraban 170.000 dólares anuales, hoy, la cifra aumentó a casi 3,4 millones.
Claro que las cifras son muy lejanas a las que se manejan en Europa. En Francia, donde más se paga por exclusividad de transmisión, a Canal + le costó 2350 millones de dólares por tres temporadas, superando los 2135 millones que se pagan en Inglaterra por tres campeonatos.
La televisión codificada con la transmisión en vivo de los partidos de la Argentina llegó en 1991 (ver aparte). Por un acuerdo, la AFA cedió la exclusividad a TyC de la explotación de los derechos universales de transmisión. Los nuevos capitales que comenzaban a ingresar en los clubes hicieron que las transferencias y los contratos treparan a cifras impensadas años anteriores. Para adecuarse a ese nuevo mercado, la AFA adelantaba a los clubes su participación en la concesión de los derechos televisivos, lo que llevó a que el vínculo entre la AFA y TyC sea renovado antes de alcanzar cada vencimiento. El contrato se firmó hasta 2014.
Por Pablo Méndez
Para LA NACION
Una relación que se incrementó año tras año
La llegada de la TV satelital codificada marcó un hito en el fútbol argentino. Un quiebre en la reticencia dirigencial hacia la transmisión en vivo de cada fecha. Fue en 1991, cuando TyC adquirió los derechos para transmitir un partido los viernes, a cambio de 1,75 millones de pesos. Dos años después, se acordó en 2,5 millones tras la presión de los clubes por elevar aquel monto.
En 1994 se produjo otra novedad: la transmisión en directo (sólo para el interior), del clásico de la fecha. Por ello, los clubes se repartían el 40% del bruto de lo recaudado por la empresa en ese partido, asegurándose un mínimo de 12 millones. Al año siguiente, se extendió a la Capital Federal y el Gran Buenos Aires, a cambio del 50% y se elevó aquel piso a 15 millones. Luego se incorporaron el del sábado por la noche (en el interior), y el del lunes, que después se pasó al sábado.
En 1999, TyC pagaba 45 millones por el paquete total. En 2001, cuando se incorporó un quinto partido (Boca o River de visitante), aquel monto llegó a 70 millones. Hoy para televisar el fútbol argentino, TyC desembolsa 90 millones, que en poco tiempo se incrementará pues aún no se fijó el nuevo precio por incorporar un sexto encuentro televisado. Lejos quedaron los primeros pasos de TyC en 1985, cuando negoció pasar sólo el resumen, los domingos por la noche, en “Fútbol de primera”.
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