PREOCUPA EL AUMENTO DE LAS RETENCIONES A LAS EXPORTACIONES
Los senadores radicales Carlos Fascendini (Las Colonias) y Felipe Michlig (San Cristóbal) presentaron un proyecto de comunicación (que fue aprobado por unanimidad durante la última sesión de la Legislatura) mediante el cual solicitan que el Poder Ejecutivo provincial interceda ante el gobierno nacional para evitar el nuevo aumento de las retenciones a las exportaciones aplicadas al sector carneo, que pasarían del 15 al 25 por ciento, afectando aun más al sector productivo y a la industria frigorífica santafesina.
Los legisladores recuerdan que “el presidente Néstor Kirchner y la ministra de economía, Felisa Miceli, anunciaron el aumento de 10 puntos porcentuales las retenciones a las exportaciones de carne, que ya habían aumentado del 5 al 15 por ciento hace poco menos de un mes”.
Los legisladores agregan que “en verdad, según lo que declaró la propia ministra de economía, la atomización del sector de ganado y carnes hace prácticamente inviable la rúbrica de un acuerdo que garantice al gobierno una inmediata baja de los valores de cortes de carne de mayor consumo”.
Los senadores sostienen que “en el país existen casi 200 mil productores ganaderos registrados y más de 400 frigoríficos que se verán perjudicados por esta decisión del gobierno nacional”; al tiempo que ponen de manifiesto que “a ello hay que sumarle la dispersión del mercado minorista, dado que la mayor parte del comercio de carne al público se efectúa a través de las carnicerías, pues en este rubro los supermercados ocupan apenas un 16 por ciento y el propio gobierno reconoce que es poco probable acordar una baja en los precios con lo cual la medida tampoco tendría el efecto deseado”.
En el proyecto se indica que “todos estos datos revelan que el rumbo encarado por el gobierno nacional, que tiene por objetivo controlar los precios mediante el aumento de las retenciones a las exportaciones está equivocado, porque con el primer incremento no logró nada pues el aumento de la carne se da por el libre juego de la oferta y la demanda del mercado y porque el campo no es formador de precios, simplemente envía sus productos”.
Los senadores de la UCR explican que “son muchos los elementos a tener en cuenta para el análisis de esta cuestión y uno de ellos es que el consumo promedio de carne subió de 50 a 70 kilogramos por persona por año y la oferta sigue siendo la misma” y añaden que “la población argentina tiene una notoria preferencia en sus hábitos de consumo por la carne vacuna y no cuenta con carnes sustitutas a buen precio que reemplacen a la misma, que además sigue siendo la más barata”.
“A este crecimiento del consumo interno –puntualizan– hay que agregarle la creciente demanda del mercado internacional, que por distintos factores provoca que los precios sean sostenidos y en dólares lo que naturalmente alienta a que el sector se vuelque a la exportación, por lo tanto será difícil que con medidas de este tipo puedan controlarse los precios en el mercado interno”.
Por último señalan que “como consecuencia de estas medidas se producirá un desánimo en el sector productivo con una negativa repercusión en la industria frigorífica que podría derivar en la suspensión del personal o pérdida de puestos de trabajo afectando notablemente a nuestra provincia.
Este contenido no está abierto a comentarios

