PREOCUPA EL FUTURO DEL CÍRCULO ITALIANO
Fuertes acusaciones encontradas han surgido en los últimos días entre el consejo directivo del Círculo Italiano de Santa Fe y un miembro de la comunidad, Salvador Santacroce, quien está al frente de la Fundación Il Cuore D’Italia.
Este último denuncia que se está “liquidando la última institución italiana de la ciudad”, mientras que sus responsables aseguran que “Santacroce está difamando a las autoridades del Círculo con dichos y aseveraciones totalmente ajenas a la realidad”, motivo por el cual será desalojado del inmueble.
Es que, además del intercambio de imputaciones, ocurre que tanto el Círculo como la Fundación Il Cuore D’Italia funcionan en la misma sede: Hipólito Yrigoyen 2451, ya que esta última ocupa una de las oficinas que da a la calle.
El Círculo Italiano es una institución social santafesina, fundada en 1919 por un grupo de inmigrantes italianos. Actualmente cuenta con cerca de 60 socios y en su sede social sólo funciona un comedor, que está concesionado a un tercero.
Salvador Santacroce denunció que “quieren vender el Círculo Italiano y hacer un buen negocio inmobiliario, al igual que ocurrió con los edificios de la institución que funcionaban en San Martín al 2500 (que se vendió hace 8 ó 9 años, donde hoy están las oficinas de la Anses) o el country que tenía en Guadalupe, por calle Italia, sobre la laguna. Calculo que el edificio sale un millón de pesos pero lo están ofertando por 700.000 pesos”.
Pero Cassanello explicó que “el 19 de noviembre de 2002, en una asamblea extraordinaria, fue aprobada la venta del club, porque era demasiado grande. Se resolvió que si venía algún postor con una buena oferta se iba a tratar nuevamente el precio, pero tendríamos que llamar nuevamente a asamblea para ver si los socios aceptan la oferta”.
Tras aclarar que “en ningún momento nuestra idea es vender la sede pero si alguien viene con una oferta razonable resolverán los socios”, mencionó que “el estatuto es claro y dice que si se llegara a vender la institución, con el dinero percibido se pagarán todas las deudas que pudiera tener el club y luego el resto irá a beneficio de instituciones italianas. Los socios no se pueden quedar con un peso”. Sin embargo, en otra parte de la charla aseguró a El Litoral que “el pensamiento del consejo directivo y de la mayoría de los socios es achicarnos. Con el excedente que quede se buscará una sede más chica y se comprarán inmuebles para asegurar el patrimonio de la institución”.
Ventas varias
Otra cuestión que planteaba Santacroce era que “el edificio está siendo desmantelado: dejaron en la sala cuatro sillones rotos, cuando había lámparas en las paredes que fueron cambiadas por apliques, además de una enorme araña que estaba en el salón principal, que fue vendida”.
También precisó que había cuatro mesas de billar, elementos lumínicos, televisores y aire acondicionados, además de un importante terreno en el fondo, que fueron vendidos.
Al respecto, Cassanello admitió que “se vendieron algunas cosas en su momento porque era necesario o porque no tenían uso. Teníamos unas mesas de casín que hacía dos años que no se ocupaban y se vendieron. No tenían utilidad y a lo mejor se necesitaban cubrir algunas deudas”.
También explicó que “en un momento teníamos dos cuadros de Paganini, cuyo padre los había donado al club y nosotros se los donamos al hijo. Pero esto ocurrió hace unos dos años. La araña se vendió porque no era necesaria y además llegó una buena oferta y en ese momento necesitábamos el dinero para cubrir algún gasto. Pero está todo aprobado por el consejo directivo del club, no es que la vendí y me quedé con el dinero, como dice este hombre (por Santacroce)”.
Socios nuevos y viejos
Por otra parte, Santacroce cuestiona que la institución está expulsando socios y no admitiendo otros nuevos al asegurar que “los 80 socios que había llevado fueron eliminados (yo también fui expulsado), y no se les cobró más la cuota. Enviaron 30 cartas documento para que les informaran por qué se le niega la posibilidad a antiguos socios de reintegrarse a la institución, ya que no se le cobra más la cuota ni se le permiten pagar los montos adeudados”.
En este sentido, el presidente del Círculo Italiano, respondió que “el club no se está desmembrando y tiene aproximadamente 60 socios, 20 de ellos vitalicios. En estos momentos todos los clubes de la ciudad están en las mismas condiciones, como ocurrió con el Jockey Club, porque no tienen recambio”.
En relación con el rechazo del ingreso de nuevos socios al club, Cassanello explicó que “nos regimos de acuerdo con los estatutos del club: la persona que quiere ingresar tiene que llenar una solicitud, con dos socios que lo presenten y dos fotos. Se pone en el transparente y si no hay ninguna objeción ingresa como socio. Santacroce en un momento trajo varias solicitudes que no estaban firmadas por los socios y, por lo tanto, no pueden ser tratadas”.
El futuro
Por último, Salvador Santacroce planteó que “piden que me retracte en la Justicia contra estas acusaciones, bajo apercibimiento de accionar penalmente, pero todo lo que yo digo está comprobado por la Justicia. Incluso, mandé estos antecedentes a Italia y van a venir representantes del gobierno porque esto es una aberración argentina”.
En tanto, Oscar Cassanello concluyó expresando que “Santacroce inventa cualquier artimaña para desprestigiar a las autoridades del club, y ante estas arbitrariedades, este consejo directivo ha ordenado el correspondiente desalojo e iniciarle acciones penales tanto a la institución como a cada miembro de su comisión directiva”.
Socio o no
Salvador Santacroce aseguró ser socio del Círculo Italiano, incluso exhibió una fotocopia de su carné, pero Cassanello recordó que “en noviembre de 2003, en una reunión de consejo directivo, este hombre fue expulsado del club y tiene prohibida su entrada. Fue declarado persona no grata”.
Y agregó: “Se le ha iniciado un juicio de desalojo porque está ocupando un lugar en donde casi todos los muebles son del club y no paga ni la luz, ni un impuesto, ni un alquiler. Para nosotros es un gasto mayor. Está diciendo que guarda esos muebles para que no los vendamos. Ese juicio ya está fallo y pienso que va a salir antes de fin de año, por lo que se tiene que ir del club”.
Las deudas
El presidente del Círculo Italiano aseguró que la institución se solventa con la concesión del bar, que está por ser renovada este mes por tres años más, “cuyo concesionario paga el gas, la luz, el agua, todo lo que insume el club, incluyendo los gastos de Santacroce”.
En relación a las deudas, admitió que “en este momento como máximo tendrá unos 30 ó 40.000 pesos. Surgen de falta de aportes a la Afip y algo de impuestos municipales (API no se paga porque estamos exentos) pero no hay otras deudas. Se pueden manejar sin ningún problema. Hay un juicio pendiente que está incluido en ese monto, que hizo un empleado que se sintió despedido e inició un juicio laboral”.
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