PREOCUPACIÓN DE VECINOS Y AUTORIDADES DE RECREO POR LA CRECIDA DEL RÍO SALADO
La crecida del río Salado provoca gran preocupación entre los vecinos y las autoridades de la vecina ciudad de Recreo. Según confirmaron autoridades del Ministerio de Asuntos Hídrico, que esta mañana estuvieron monitoreando la zona, el río tendrá un pico de 6 metros con 20 centímetros en las próximas horas, a la altura del Puente sobre la Ruta 70.
El Intendente de Recreo, Mario Formento, dijo que junto al Director de Defensa Civil, Eduardo Wagner, verificaron la zona donde se estima que afectará la crecida del Salado.
“Las autoridades dicen que el agua no llegará al casco urbano y la zona suburbana, y que la altura del Salado va a tener un crecimiento de 5.40 a 6.20. Estaría creciendo 80 centímetros en los próximos días”, le expresó Formento a la unidad móvil del programa De Radio Somos (LT 10).
Sin embargo, los vecinos de la zona norte de Recreo manifestaron su preocupación, ya que el río Salado creció hoy 20 centímetros en menos de 4 horas.
Formento agregó que entre mañana y el viernes, la crecida del río estaría afectando a unas 15 familias del loteo Vinelli, y que el agua también llegaría al Country Los Molinos y al terreno donde está montada la antena de transmisión de Canal 13.
Finalmente, dijo que “la situación está medianamente controlada” y que “vamos a tener a la población informada”.
OBEID SOBREVOLÓ LA CUENCA DEL SALADO
Por espacio de una hora el gobernador de la provincia, Jorge Obeid, sobrevoló la cuenca del río Salado desde la capital santafesina hasta el arroyo San Antonio que atraviesa los departamentos San Cristóbal y San Justo.
Como se recordará el fin de semana algunas poblaciones situadas en cercanías de este curso hidrográfico sufrieron problemas de anegamientos a raíz de los excesivos registros pluviométricos que generaron anegamientos en sectores urbanos, como el caso de Elisa, en el departamento Las Colonias.
El gobernador, evaluó luego del periplo que “esta observación que hemos hecho a través de un vuelo sobre toda la zona afectada por la lluvia, es un elemento más para componer una idea ajustada sobre lo que ocurre”.
“En general -agregó- se ve una zona importante del centro de la cuenca del Salado, a la altura de la desembocadura del arroyo San Antonio al norte de Elisa, donde hay una vasta extensión de campos inundados. Ha llovido más de 250 mm en pocas horas -en Elisa cayeron 368 mm- y a priori se nota que una buena capacidad de absorción por parte de toda el área que comprende el valle de inundación”.
Más adelante, vaticinó que “en cuatro o cinco días el pico de la crecida llegará al puente ubicado sobre la ruta provincial 70 y en ese momento vamos a tener una idea más certera del fenómeno”, explicó el mandatario santafesino.
Acompañaron a Obeid en el itinerario, el ministro de Asuntos Hídricos, ingeniero Alberto Joaquín y el subsecretario de Gestión y Planificación de esa cartera, ingeniero Gustavo Villa Uría.
Estar alertas
“Si bien hay que componer muchos datos, entre los cuales tiene que ver las distintas alturas que presenta el río Salado a medida que evoluciona hacia la desembocadura del Paraná seguimos alertas y vigilantes. Quiero llevar tranquilidad a la población que de no haber nuevas lluvias y de mantenerse las buenas condiciones climáticas no hay porque alarmarse”, reconoció Obeid.
“Ustedes saben -añadió- que con el tema del río Salado estamos todos sensibilizados por lo que pasó hace dos años y me parece muy bien que haya una sana preocupación en todo momento, pero tampoco hay que crear falsas alarmas y ahora la situación está perfectamente controlada. Las lluvias han sido muy grandes y el agua va a evacuar sin afectar zonas urbanas, sobre todo la ciudad de Santa Fe”, precisó.
Por su parte, el ministro de Asuntos Hídricos, Alberto Joaquín dijo que la recorrida sirvió para confirmar los datos que “veníamos manejando, pero es muy bueno verlo desde el avión y comprobar la real situación de las cuencas del Cululú y San Antonio”, detalló.
Respecto a los reclamos de limpieza del arroyo Cululú, el ministro respondió que “a veces hacen falta obras y en otras sobran. Además se hacen canalizaciones clandestinas que por ahí comprometen la cuenca y el drenaje natural de las aguas de un campo a otro”.
En ese sentido, puso énfasis en la necesidad de diseñar un Plan Maestro que “nos lleve a tener un horizonte de 20 a 30 años, modificándolo anualmente, con todas las obras que haya que hacer y sin que nadie se sienta perjudicado. En este caso, será la ciencia la que resuelva correctamente todos los problemas que hay en la provincia de Santa Fe”, aseveró.
También coincidió con el gobernador en la estimación oficial que el pico de agua llegará en cuatro días a Santa Fe, pero reclamó tranquilidad y se comprometió en que “si hay que dar algún tipo de alerta lo vamos a dar con anticipación pero esto es un fenómeno que está muy lejos de lo que ocurrió hace dos años en Santa Fe”, manifestó.
Veinte puntos de monitoreo
El subsecretario de Gestión y Planificación del Ministerio de Asuntos Hídricos, ingeniero Gustavo Villa Uría enumeró a El Litoral, los distintos puntos de aforo -medición- que funcionan a lo largo de la cuenca del río Salado.
El relevamiento de los niveles hidrométricos basado en una etapa que desde esa cartera denominan como de primera alerta luego continúa con la medición de caudales “lo que nos da una certeza sobre los volúmenes de agua que ingresan desde la zona rural. Los puntos de observación están sobre la ruta provincial 70 -Recreo-, además de San Justo, Elisa, Manucho, Tostado y los arroyos San Antonio y Cululú”.
“Tenemos 20 lugares diferentes en los que estamos relevando alturas y desde el lunes tenemos dos comisiones que permanentemente controlan el comportamiento del río Salado para poder cuantificar y hacer el pronóstico lo más acertado posible para predecir las situaciones”, explicó el funcionario.
Además, aclaró que esta contingencia “no es absolutamente grave” y vaticinó que en caso de registrarse nuevas precipitaciones en este período “tampoco traería aparejado un problema importante” y consideró que es una crecida que está “muy lejos” de la situación ocurrida en abril de 2003.
Respecto a la zona de Elisa, opinó que es un punto comprometido porque se encuentra enclava en una zona plana que “es divisoria de aguas y por lo tanto tiene problemas de drenajes superficiales”.
Anticipó que se evalúa la posibilidad junto a la Dirección Provincial de Vialidad de mejorar los drenajes a través de la ruta provincial N° 4.
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