PREOCUPACIÓN POR EL CIERRE DE UN JARDÍN MUNICIPAL DE BARRIO SAN LORENZO
El Jardín Municipal “Solidaridad II”, de Barrio San Lorenzo, podría cerrar sus puertas ante el riesgo edilicio detectado en su estructura, tras el efecto de la permanencia de las aguas en el lugar.
En tal sentido, el concejal Leonardo Simoniello, remitió una nota al Intendente Marcelo Alvarez a fin que “le informe acerca de la situación”, y sobre “cual será la decisión definitiva que adoptará la Gestión Municipal al respecto”.
La Municipalidad tiene actualmente dos Jardines Maternales, y de corroborarse esta decisión quedaría en pié solo el ubicado en la zona de la Guardia.
Solidaridad II contenía a aproximadamente 45 niños, y según con la información con que se cuenta, “la decisión sería su traslado a un lugar inapropiado por sus características y ubicación”.
Los Jardines Municipales se encuadran en la Ordenanza 10275 y cumplen funciones asistenciales en cuanto al cuidado y alimentación de niños de 0 a 4 años, como funciones educativas llevadas adelante por maestras jardineras y con el apoyo de personal técnico como psicopedagogas y asistentes sociales.
Según expresaron en un comunicado los integrantes del bloque Encuentro para Santa Fe, “éstas funciones son aún mas fundamentales en la situación de crisis que hoy vivimos. Situación agravada notoriamente por las consecuencias de la inundación. Este jardín tiene una población infantil con alto grado de vulnerabilidad social, por lo que la institución se convirtió con el tiempo en un espacio “saludable” donde los niños encontraron una atención personalizada, donde a pesar de sus dificultades tuvieron la posibilidad de recibir una educación de acuerdo a su edad. En cierta forma esta institución ha logrado equiparar las oportunidades educativas de una población que vive en un barrio marginal de la ciudad con todo lo que eso implica”.
El Jardín Municipal es una Institución que atiende niños de 0 a 5 años brindando experiencias educativas que promueven el desarrollo sano en la primera infancia.
Trabaja con una población inmersa en situación de vulnerabilidad social, por lo que la atención temprana a través de personal especializado (docentes, psicopedagogos, asistentes sociales) en un marco institucional con espacios y materiales adecuados garantiza un seguimiento personalizado y la detección de dificultades si las hubiere.
Realiza el acompañamiento de la familia, no solo desde lo asistencial sino desde otras áreas como ser capacitación a través de charlas, talleres, y la participación de algunas mamás en el trabajo diario con los niños.
Es una Institución inmersa en el barrio, en la realidad de la comunidad, con un proyecto de trabajo de muchos años, que ha ido perfeccionándose, y que no debe quedar inconcluso, o bien interrumpido, agudizando aún más las consecuencias desfavorables de la catástrofe hídrica.
Trabaja con niños que necesitan una atención urgente, no solo para alimentarse correctamente sino que además la oportunidad de ser niño , de jugar, de aprender, de socializarse, de poder ingresar a la educación obligatoria con una base firme que en cierta forma garantice los futuros aprendizajes escolares.
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