PREOCUPACIÓN POR LA PLANTA DE "LA CABAÑA"
La Cooperativa La Cabaña Limitada pidió a la jueza Civil Silvia Cicuto que anule la venta del edificio donde hoy funciona la empresa láctea (Balcarce al 1000) que fue recuperada por 44 empleados el mes pasado tras la quiebra de la firma. Es que cuando aún se tramitaba el concurso preventivo, los antiguos dueños vendieron tres fracciones de terreno a un tercero, por lo que en 14 meses podría pedirse el desalojo. Los obreros se enteraron de la operación inmobiliaria, celebrada el 19 de octubre de 2005, recién hace tres meses (todavía no se había decretado la quiebra). El escrito presentado anteayer en Tribunales es el segundo en el que plantean supuestas irregularidades por parte de los antiguos directores. “El vaciamiento fue tal que hasta vendieron los inmuebles”, se quejó Jorge Elizondo, abogado de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera (Atilra).
Según el letrado, la venta de las tres fracciones donde se asienta la planta industrial de La Cabaña (Balcarce al 1036, 1046 y 1060) a Establecimientos Comanducci SA con el argumento de construir en el término de dos años otra planta en General Lagos “fue sólo una excusa para que la jueza autorizara la venta”. La convalidación se produjo en setiembre de 2005, por lo que el abogado pide la nulidad de la operación.
Aparentemente los anteriores dueños utilizaron el rédito obtenido, 250 mil dólares, para saldar una deuda bancaria por 390 mil pesos, según consta en los escritos judiciales. “¿Dónde está la diferencia? No se sabe”, cuestionó Elizondo. Los ex propietarios continuaron en las instalaciones hasta la situación de quebranto, en virtud de un comodato (gratuito) que vence el 19 de octubre de 2007. Según el abogado de Atilra, la compradora se aseguró para esa fecha –mediante el convenio de desocupación homologado por la Justicia– la entrega de la planta libre de personas y bienes, mientras que La Cabaña SAIC, antigua denominación de la firma, no construyó la nueva fábrica, cuyo inicio estaba previsto para setiembre de 2005.
“La venta de la planta a un valor notoriamente inferior al real (aproximadamente la mitad) incluyendo una fracción que no se hallaba hipotecada (…) sólo ha servido para producir una notable disminución de la responsabilidad patrimonial de la concursada”, afirmó Elizondo en su primera presentación judicial sobre el tema, en mayo pasado.
En tanto, Establecimientos Comanducci SA, según recordó el abogado, aún no escrituró los terrenos, trámite que debería suscribir con la sindicatura (actual administradora). Hoy la cooperativa funciona gracias a un contrato de locación que firmó con la sindicatura e incluye la cesión de las máquinas por ocho meses con posibilidad de prórroga.
Ramiro Álvarez, presidente de La Cabaña Limitada, contó que la producción mejora de a poco a pesar de que los empleados no han recibido ayuda de ningún organismo, salvo un subsidio de la senadora provincial Patricia Sandoz (Partido Socialista). “Somos 44 trabajadores con perspectivas de seguir siempre acá, de que esto funcione y no haya más conflictos. Si se demuestra que la venta fue fraudulenta los terrenos irían a remate y nos tendríamos que postular para comprarlos. Para eso deberíamos capitalizarnos…”, conjeturó. La Cabaña –con más de 50 años de antigüedad– se presentó en concurso preventivo en 2001. En junio pasado pidió su propia quiebra. La actual cooperativa produce y comercializa mantecas Inty, Rosaura y Lejanía, y crema de leche La Cabaña.
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