PREOCUPACIÓN POR UNA IMPORTANTE PRESENCIA DE ALACRANES EN SANTA FE
En los últimos días, los hospitales registraron un aumento en el número de consultas sobre picaduras de Alacranes, lo que provocó un alerta por parte del Ministerio de Salud de la Provincia.
Por su parte, la cartera sanitaria emitió un extenso informe sobre qué es el Alacrán y cómo actuar ante una picadura.
El Director Provincial de Promoción y Protección de Salud de la provincia, Guillermo Kerz, dijo a la unidad móvil de De Radio Somos (LT 10) que existen “más consultas por picaduras de Alacranes. En nuestro medio, son Alacranes no venenosos, distintos a los que hay en Brasil”.
“De todas forma, el Alacrán que hay en Santa Fe, la picadura hace una erupción, una alergia, pero si la persona es alérgicas, se puede complicar y poner en riesgo la vida”, admitió el funcionario.
EL MINISTERIO DE SALUD INFORMÓ SOBRE LA PRESENCIA DE ALACRANES
Precisa que el alacrán es un arácnido de hábitos nocturnos que elige vivir en lugares oscuros, húmedos y tranquilos. El peligro proviene de la ponzoña que deja su picadura cuando una persona contacta accidentalmente con uno de ellos.
En la provincia de Santa Fe, existen muchas variedades de escorpiones, siendo la de mayor importancia el “Tityus Trivittatus”, debido a que su picadura puede ser un accidente de importancia
Los alacranes, fueron uno de los primeros animales pobladores de la tierra firme. Desde su aparición hace 450 millones de años, ocuparon todas las regiones cálidas del planeta. Pueden considerarse fósiles vivientes, debido a que ni su forma de vida, ni su anatomía sufrieron transformaciones.
Es un animal de hábitos nocturnos permaneciendo oculto durante el día en el suelo o entre las cortezas de los árboles, es frecuente encontrarlo en lugares habitados por el hombre en sitios con maderas caídas, escombros, tejas, ladrillos, se refugia en galerías que el mismo cava, (ámbito peridomiciliario).
Pero además. lo encontramos dentro de las casas en grietas de paredes, pisos, zócalos, huecos de revestimientos de maderas, en desagües que conectan con cloacas, habitaciones y depósitos sin aireación, detrás de cuadros, bajo los muebles o entre la ropa y los zapatos.
En su madriguera, busca protección a la luz solar directa y de la claridad diurna, temperatura estable y variación mínima de humedad.
En el año 1956 se tenía conocimiento de la existencia en Uruguay, Paraguay, Brasil y Argentina.
En la Argentina, el género “Tityus” cuenta con alrededor de 90 especies descriptas, con su hábitat natural, en Santa Fe, Chaco y Santiago del Estero, pero también se lo encontró en: Entre Ríos, Córdoba, Tucumán y norte de la provincia de Buenos Aires.
Su presencia en estas ciudades probablemente se deba a que haya sido vehiculizado desde su hábitat natural por medio de transportes terrestres y pluviales hasta diferentes terminales ferroviarias y puertos de desembarco.
En un ejemplar adulto, la longitud total es de entre 4 y 6,5 cm., coloración generalmente amarillenta o amarillo rojizo, con tres bandas castaño oscuras longitudinales en su dorso, los ejemplares más jóvenes son de coloración más clara.
Tienen cuatro pares de patas, un par de pinzas y un par de quelíceros (apéndice prensor), entre aquellos.
El aparato venenoso de estos animales consta de dos glándulas venenosas, situadas en el extremo de su cola, articulada con cinco segmentos en forma afilada y aguda.
Predadores de plagas y animales dañinos, por ejemplo cucarachas y arañas capulinas, grillos, devoran varios insectos por noche.
Es una neurotoxina que actúa sobre las terminales nerviosas periféricas del sistema nervioso simpático y parasimpático, con liberación de mediadores químicos responsables de los síntomas.
Identificación de escorpiones no peligrosos y peligrosos
La picadura del alacrán es accidental y está considerada como una emergencia médica, cuando ella ocurre se produce una intoxicación aguda por la introducción del veneno al organismo.
La intoxicación se manifiesta principalmente por el dolor en el sitio de la picadura y una gama muy amplia de signos y síntomas locales y generales que se expresan con diferentes grados de severidad hasta en algunos casos la muerte.
Cabe aclarar que si el veneno es inoculado directamente en un vaso sanguíneo el dolor puede faltar o ser poco importante. Poco tiempo después aparecerá la sintomatología general.
a) Síntomas locales por picadura: dolor, (sensación de quemadura). Edema. Eritema localizado (enrojecimiento). Sensación de adormecimiento o anestesia alrededor de la picadura. Contracciones musculares fibrilares.
En niños es más frecuente la excitación y el temblor generalizado acompañado de llanto o gemidos constantes. En ciertos casos, en la zona de la picadura, puede encontrarse “piel de gallina”.
b) Síntomas generales o sistémicos por picaduras:
Piel pálida y sudorosa.
Fiebre inicial y luego hipotermia (a causa del shock).
Cefalea, vértigo, astenia con somnolencia o bien estado de agitación y delirio.
Sialorrea (aumento de la salivación), rinorrea (secreción nasal) y epifora (lágrimas), tríada de real importancia diagnóstica. La sialorrea es de aparición precoz, en casos graves puede llevar a la asfixia sobre todo en niños pequeños.
Vómitos acuosos, distensión abdominal, cólico intestinal, diarrea, relajación esfinteriana
Perturbaciones visuales, (movimientos oculares rápidos y visión borrosa).
Dolor muscular y articular (mioartralgia).
Taquipnea, taquicardia, tendencia hipertensiva en la primer etapa o bradicardia precedida o acompañada de arritmias (extrasístoles) hipotensión franca, sudoración profusa, insuficiencia cardíaca, edema pulmonar en caso de shock.
Los casos severos también pueden acompañarse de convulsiones y paro cardíaco.
Disminución o ausencia de producción de orina (oligoanuria)
Existen algunos factores que modulan la severidad de la intoxicación y entre ellos se destacan la edad, (por lo general la población más afectada son los menores de edad, sin distinción de sexo).
El peso, el estado nutricional, la presencia de enfermedades (como asma, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, diabetes) y la especie del alacrán, el número y lugar de picadura, (son más frecuentes en los miembros inferiores, ocurren preferentemente de noche), la cantidad de veneno inyectado y la época del año, (noches de mucho calor, así como en los días que amenaza tormenta).
De fácil reconocimiento cuando se logra identificación del animal agresor. Sin embargo, aun en ausencia de este importante antecedente, el dolor local, generalmente intenso y de carácter punzante asociado a una llamativa hipersecreción salival, lagrimal, con obstrucción nasal o rinorrea, constituyen manifestaciones clínicas sospechosas de alacranismo, sobre todo cuando se comprueban en menores de corta edad.
¿COMO PREVENIRLA?
Evite la posibilidad de contacto.
Ventile su casa o vivienda.
Procure la limpieza domiciliaria, (almacenamiento de escombros, ladrillos, tejas, leña, maderas) y de su alrededores, (baldíos).
Evite que los niños jueguen en esos lugares.
Tape las grietas de los revoques de las paredes sobre todo si estas son de ladrillos huecos.
Precaución de introducir las manos en huecos de árboles, paredes, hoyos en el suelo, debajo de las piedras, etc.
Muchos alacranes llegan por los desagües, por lo tanto se recomienda:
Sellar las cámaras de las cloacas
Colocar malla metálica tanto en las rejillas de la casa, (cocina, baños), como en las pluviales.
SI ENCONTRO UNO DE ELLOS EN SU DOMICILIO, NO OLVIDE:
Revisar la cama antes de acostarse y alejarla de las paredes.
No dejar ropas en el suelo o colgadas de las paredes. Si ello sucede examinarlas y sacudirlas antes de utilizarlas.
Revisar los zapatos sobre todo de los niños antes de colocárselos.
ANTE LA PICADURA DE UN ALACRAN, CONCURRIR A:
Nuevo Hospital de Niños de Mediana y Alta Complejidad “Dr. Alassia”, de Santa Fe.
Hospital de emergencias •Dr. J. M. Cullen”: Toxicología. Santa Fe.
Hospital provincial de Rosario, Leandro Alem 1450,- Rosario.
Hospital municipal “ Dr. Clemente Alvarez”, Rueda 1.100, Rosario.
Finalmente, recordó que para mayores informes remitirse a:
Subsecretaría de Salud – dirección de promoción y protección de la salud – programa provincial de control de zoonosis y vectores. Bulevar Dr. José Galvez 1563 – CP. 3000 – Santa Fe – teléfono: (0342) 4573795 y 4573793.
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