PREPARAN UNA RADIOGRAFÍA DE LA EX TRAZA DE LA CIRCUNVALACIÓN NORTE
De este a oeste, desde la laguna Setúbal hasta Camino Viejo a Esperanza, es decir atravesando prácticamente toda la ciudad a la altura del 7900, está ubicada la traza de lo que iba a ser la Circunvalación Norte y que en 1995 fue desafectada para ese fin por la Dirección Nacional de Vialidad por resolución 694.
La traza es uno de los sectores de la ciudad elegidos para la construcción de viviendas, en el marco del Programa Federal anunciado por el gobierno nacional, del que corresponderán a esta capital 1.698 unidades.
En esa franja, de unos 120 metros de ancho y algo más de 7 kilómetros de largo, la Dirección Provincial de Vivienda y Urbanismo tiene previsto erigir unas 600. El terreno disponible parece más que suficiente; sin embargo no todo es tan lineal.
La traza, que aparece como problema o solución en todos los barrios que la rodean, ocupa por estos días el centro de atención de la Unidad de Planificación Urbana que lidera el subsecretario de Planeamiento Municipal Carlos Giobando y trabaja en coordinación con el Procife. Y es así porque, si bien la construcción efectiva de las viviendas es competencia de la provincia, el relevamiento social y catastral del sector corresponde al municipio.
NI CONTINUO NI UNIFORME
Si se observa un plano de la ciudad, la traza aparece entre Azcuénaga y Matheu, apenas al sur de Gorriti (y paralela a ésta). Es una ancha franja que discurre uniendo dos extremos de la ciudad. Sin embargo, en esa lectura detallada y real que permiten las fotos satelitales, el panorama cambia y lo que era una gruesa línea aparece salpicada de distintos usos y situaciones legales: “Hay terrenos que nunca fueron expropiados, otros que terminaron ocupados en forma irregular y otros expropiados pero ocupados por vía de comodato u otras formas legales”, describió Giobando.
Uno de los objetivos de la Unidad es reconstruir esa continuidad que tenía el terreno, que alguna vez fue pensado como el límite norte de la ciudad. Límite que quedó notablemente desbordado, en particular hacia el oeste.
En el flamante organismo municipal la planificación urbana es prioritaria, incluso en materias relacionadas con el Área Metropolitana y con Paraná. La traza norte y su reformulación siempre fue uno de los temas a considerar, pero ahora se precipitó tras los anuncios de Vivienda. Como se dijo, la Municipalidad tiene a su cargo el relevamiento social de las distintas situaciones y además delinear los principios urbanísticos principales del destino de esos terrenos.
“Es una radiografía complicada de reconstruir, aunque ya esté definida en un 80 %”, expuso el funcionario.
REALIDAD Y PROYECTOS
En las paredes y sobre la mesa que ocupa la Unidad en el auditorio del Predio Ferial se despliegan fotos, planos y proyectos. Distintos colores indican cada situación: el rojo, que aparece salpicado, para terrenos donde habrá viviendas nuevas; en turquesa los que aún no fueron expropiados; en azul, lotes del Estado nacional ocupados irregularmente. En esa situación está el asentamiento de calle Matheu que ocupa todo el ancho de la traza.
Para estos casos se prevé un proceso de “esponjamiento” o urbanización que permita resolver el hacinamiento en el que se desenvuelven las numerosas familias que se concentran en una superficie no muy extensa.
También hay círculos que indican el cruce de la traza con las principales avenidas que la atraviesan, “que deberían marcar algo distinto”.
Más al este, prácticamente desde General Paz hasta la laguna, hay una ancha franja verde que es lo que se va a preservar para el proyecto de Parque Norte ideado por Guadalupe Estratégico.
En el plano hay puntos amarillos que indican zona de equipamiento comunitario (comisaría, centro de salud, eventualmente escuela): se abrirían en la intersección de la traza y Facundo Zuviría, en General Paz y Blas Parera.
A fin de año está previsto concretar los llamados a licitación para la compra de materiales destinados a construir las viviendas. Mientras tanto, la misión del municipio es diseñar la urbanización -tarea en la que intervienen distintas reparticiones-, hacer un relevamiento social y estudiar uno por uno los títulos de propiedad y los casos de ocupación, cuestión que -si se tiene en cuenta que en una misma manzana hay situaciones diferentes- no parece sencilla.
Cifras inéditas en construcción
Si en su momento llamó la atención la cantidad de ladrillos, más de 90 millones, que haría falta para concretar el Programa Federal de Construcción de viviendas en la provincia, no son menos sorprendentes las otras cifras que representan el resto de los materiales que serán necesarios para 8.135 unidades en 40 ciudades.
Para tener idea de la magnitud del proyecto, que en una primera etapa insumirá unos 276 millones de pesos aportados por la Nación, conviene repasar algunos números.
El plan requerirá 295.545 bolsas de cemento Portland; 2.621.589,38 bolsas de cemento de albañilería; 431.216,63 m3 de arena; 224.724 m3 de cascote molido; 855.525 litros de hidrófugo; los ya mencionados 93.330.000 ladrillos comunes; 1.318 tn. de hierros torsionados; 982.405 m2 de chapa acanalada; 1.311.500 m de tirantería para cubierta; 736.270 m2 de machimbre; 53.375 m2 de piso mosaico; 59.475 m de zócalo; 213.042,50 m2 de revestimiento; 30.500 bolsas de adhesivo p/cerámica; 61.000 ventanas; 30.500 puertas frente/contrafrente; 30.500 balancines; 30.500 puertas placas; 152.012 litros de pintura; 15.250 mesadas para cocina y 90.585 m2 de vidrio.
A todo esto habrá que sumar instalaciones sanitarias por $ 45.066.342,50; instalaciones d egas por $ 5.236.545, e instalaciones eléctricas por $ 20.258.252,50.
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