PRESENTACIÓN JUDICIAL DE VÍCTIMAS DEL TERRORISMO DE ESTADO
Más de una decena de mujeres y hombres víctimas directas del terrorismo de Estado, sobrevivientes con el dramático antecedente en común de haber estado cautivos en el centro clandestino de detención que funcionó en el Servicio de Información de la ex Jefatura de Policía, llegaron ayer a los Tribunales Federales para presentarse como querellantes y reclamar ser parte en las causas por las que se investigan las múltiples violaciones a los derechos humanos.
Entre esos querellantes que piden incorporarse a la causa Feced con el patrocinio del Equipo Jurídico por los Derechos Humanos figura Graciela Borda, sobrina justamente de Agustín Feced, quien fuera jefe de la policía y de la patota encargada de la tortura y la muerte en las mazmorras de lo que se conoció como El Pozo. Asimismo, se reclamó por otras desapariciones.
Quienes ayer se presentaron como querellantes en la que se conoce como causa Feced son víctimas directas del plan de represión, tortura y muerte. Además de esta condición tienen en común el haber estado en el Servicio de Informaciones de la ex Jefatura de Policía, el mayor centro de detención clandestino y tortura en el ámbito del II Cuerpo de Ejército.
En varias presentaciones, cada víctima del terrorismo de Estado se presentó para relatar su caso y reclamar ser parte en la causa en la que sus historias ya estaban registradas. Esteban Mariño, Graciela Borda, Sonia Contardi, Eduardo Jorge Seminara, Alfredo Vivono, Marcelo Mario de la Torre, José Aloisio, Carmén Lucero, Azucena Solana, Liliana Gómez y Juan Pablo Bustamante son patrocinados por los abogados del Equipo Jurídico por los Derechos Humanos.
La querella va contra los responsables de sus privaciones ilegítimas de la libertad, de los sufrimientos por torturas y otros delitos.
Además la ex detenida Marta Bertolino se presentó como querellante por su caso asi como por el secuestro y desaparición de su esposo Oscar Manzur el 10 de agosto de 1976. Manzur fue secuestrado en calle España 344 primer piso junto a Bertolino y a otras personas. Por la privación ilegítima de la libertad, la tortura y desaparición de Manzur se pide una nueva indagatoria de dos de los procesados por el juez Carlos Vera Barros a cargo del juzgado Federal Nº 4.
Se trata de José Rubén “El Ciego” Lofiego y el ex jefe de la policía provincial Carlos Ramírez, en tanto el pedido alcanza también al ex general Ramón Genaro Díaz Bessone como jefe de la 2da. Zona del Ejército que corresponde al II Cuerpo.
Mariño fue secuestrado el 22 de junio de 1976 cuando tenía 18 años y era militante de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES), fue llevado al Servicio de Informaciones y después trasladado a Coronda, a Caseros, a La Plata y a Rawson hasta noviembre de 1982.
Borda es sobrina del comisario Feced y fue detenida cuando la fueron a buscar a su trabajo en el Hospital de Niños. Un rato antes se habían llevado a su esposo de su casa. Fue conducida al servicio de informaciones de la UR II, estaba embarazada y perdió su bebé. Después de sus días de detención volvió a su trabajo y fue despedida.
Contardi era estudiante de Letras cuando el 2 de julio de 1976 fue detenida y llevada al servicio de informaciones. El punto en común que tienen todos los querellantes es haber estado detenidos en el centro clandestino conocido como El Pozo, en el ala este de la ex Jefatura de Policía de la UR II.
“Los represores tienen que estar preocupados por los hechos cometidos contra cada una de las personas que fueron sus víctimas”, se dijo ayer desde el EJDH y se insistió en el análisis de que existió una asociación ilícita, un figura por el que ninguno de los imputados fue indagado todavía.
En nombre de mi hermano
La desaparición del ciudadano francés Ives M. Alain Domergue el 26 de septiembre de 1976 registró ayer la presentación de su hermano, Eric Domergue en calidad de querellante y en representación de sus padres.
El juzgado Federal Nº 4 a cargo de Carlos Vera Barros registró ayer el pedido de Eric quien pretende que se investigue la desaparición de su hermano que tenía 22 años y era militante del ERP-PRT. Eric pide, en nombre de los padres que viven en Francia, que se investiguen las presuntas responsabilidades en cuanto a la desaparición de su hermano del ex general Ramón Genaro Díaz Bessone como jefe del II Cuerpo de Ejército y al ex jefe de la policía provincial Carlos Ramírez.
¿Dónde está Marité?
La desaparición de la joven María Teresa Vidal el 6 de agosto de 1976 cuando fue secuestrada en una de las habitaciones del ex hotel Italia, en Maipú al 1000 donde vivía, fue motivo de la presentación de una causa en la que se pide la averiguación de la Verdad Histórica. Agustín Vidal, hermano de Marité, se presentó ante la Justicia con el patrocinio del abogado Amilcar Monti y pidió que se averigue lo que pasó cuando secuestraron a su hermana que vivía con su madre, su hermana Claudia y una tía abuela.
El denunciante recuerda que después del secuestro de su hermana fue llevado a la sede de la Policía Federal de Rosario y que allí vio a la administradora del hotel a quien se menciona en la denuncia como Angela Pereyra Iraola. En el momento del secuestro de Marité se robaron joyas pertenecientes a su tía abuela.
DENUNCIÓ POR PRIMERA VEZ DESAPARICIÓN DE SUS PADRES
Aquella casa de Bulevar Seguí
Gustavo López Torres, un hombre de 28 años que vive en Santa Fe, denunció ayer ante la Justicia Federal de Rosario por primera vez la desaparición de sus padres y la posible apropiación de su hermana o hermano. Guillermo López Torres y Graciela Susana Capocetti desaparecieron el 18 de agosto de 1977, cuando ella estaba embarazada, de la vivienda que habitaban en Bulevar Seguí 3198. Nunca se supo de ellos.
Gustavo quiere saber qué pasó con sus padres con quienes estuvo poco más de un año pero hasta ahora casi nada se conoce. Ayer fue un día de conmoción para él. “Dí un gran paso”, señala. Es la primera vez que se denuncia ante la Justicia la desaparición de Guillermo López Torres y Graciela Susana Capocetti, secuestrados cuando tenían 29 y 24 años cada uno.
“Yo nací en el Hospital Provincial el 30 de julio del 1976….Papá fue a buscar a mamá un día antes de que le dieran el alta, le llevó ropa y un bolso. Allí me sacaron porque ya tenían temor, según me contó mi tía”. Las palabras de este hombre joven son la mezcla inevitable de decisión, la de buscar Justicia, y de temor-alivio al recordar la historia. Desde el hospital la pareja volvió a la casa que habitaban en Bulevar Seguí 3198 y donde vivían con el niño mayor, Diego, que ahora tiene 30 años. Desde esa casa se los iban a llevar.
Guillermo y Graciela eran de Santa Fe, estudiantes de abogacía y letras cada uno y militaban en Montoneros. De Santa Fe fueron a Paraná y desde allí llegaron a Rosario donde compraron la casa. Guillermo López Torres trabajaba entre otras cosas como azulejista y era conocido como Carlos Franco, por eso un carné de vacunación de Gustavo tiene ese apellido y nunca fue inscripto por sus padres.
El 18 de agosto de 1977, hombres del Ejército –según algunos testimonios que Gustavo cuenta recogió de vecinos– rodearon la manzana y entraron en la vivienda a las 10 de la mañana. Antes, fuera de la casa habían detenido a Guillermo –algunas versiones dicen que lo mataron a dos cuadras del lugar- y entonces se llevaron a Graciela Susana Capocetti embarazada, tal vez de seis meses.
“Diego, mi hermano tenía 3 años y yo poco más de 1 año. Él se acuerda que mi mamá le dijo que iba a comprarnos zapatillas con la policía, que no nos separáramos”, recordó ayer Gustavo con Rosario/12 mientras revolvía una taza con café. “Me hace bien hablar…Diego no podía ver ni a un policía ni a un bombero siquiera”, dijo.
Los chicos fueron llevados por la policía a la Justicia Federal, hubo vecinos que denunciaron el hecho. Los diarios de la época los dieron por “abandonados en la calle”. Los vecinos los reconocieron y así se hizo la conexión con los abuelos en Santa Fe que los recuperaron en noviembre de 1977.
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