PRESENTAN EN DIPUTADOS UN PROYECTO DE CÓDIGO DE AGUAS
“Santa Fe -una provincia vinculada histórica y geográficamente con el problema del agua- no puede no contar con una legislación pertinente”, señaló el diputado Danilo Kilibarda (PJ), al presentar un proyecto de Código de Aguas que “intenta llenar un vacío” y enriquecer el debate que se debe la provincia sobre el tema.
Nueve libros o partes, a su vez divididos en secciones, títulos y capítulos conforman el proyecto de 243 artículos puesto a análisis legislativo. En los fundamentos, el autor cita abundante jurisprudencia y no deja de reconocer que en la preparación intervinieron los doctores Decio Carlos Ulla, Enrique Sánchez Gambino, Juan Carlos Espíndola y Carlos Arturo Ulla.
Kilibarda dedica la primera parte de la presentación para definir el alcance y la comprensión sobre el derecho de aguas, reconociendo que pueden confluir tanto normas de derecho privado (derecho civil) como de derecho público (derecho administrativo).
Citando a Alberto Spota, el legislador define que “el derecho de aguas comprende tanto normas de derecho público como privado, que tienen por objeto regular todo lo relativo al dominio de las aguas, a su uso y aprovechamiento, así como a las obras de defensa contra las inundaciones”.
Entran así en el proyecto el dominio de las aguas y sus cauces, sea público o privado; el aprovechamiento de las aguas públicas o privadas, a través de servidumbre de acueducto; como las de sacar aguas; y también en lo que atañe a los santafesinos, las obras de defensas contra las aguas, cuando éstas dejan de ser un factor de vida y de riqueza para convertirse en un factor de dañosidad y de desastre. También incluye el destino del agua para las necesidades domésticas, para el riego, para producir fuerza hidráulica, etc.
Competencia provincial
Kilibarda señaló que el proyecto regula lo relativo a los distintos usos que puedan darse a las aguas públicas. Defiende la competencia legislativa de la provincia, ya que nunca le fue delegada a la Nación.
“La Nación tiene competencia excluyente en todo lo que refiere a la legislación sustantiva o de fondo en materia de aguas privadas, mientras que en materia de aguas públicas posee la facultad de determinar cuáles tendrán dicho carácter. Las provincias tienen competencia exclusiva para legislar sobre la regulación del uso de agua pública y sobre normas de policía respecto del agua privada”, explicó.
El autor no deja de reseñar los antecedentes legislativos que sobre la materia existen en otras provincias e incluso en otros países.
El armazón
El proyecto con estado legislativo está dividido en nueve libros o partes. El primer libro regula todo lo concerniente al aprovechamiento del agua, tanto las privadas como las públicas, y respecto de éstas últimas pretende reglamentar tanto los usos comunes como una diversidad de usos especiales como abastecimiento, agrícola, industrial, energético, pecuario.
El libro segundo se dedica a los distintos cursos y categorías especiales de agua y el régimen de utilización de las aguas públicas y las distintas obras de conducción y distribución, como acueductos, desagües y drenajes ya comprendidos en el título tercero.
El siguiente está dedicado a la defensa contra los efectos nocivos de las aguas como la contaminación, inundaciones, erosiones y desecación.
El quinto refiere a las incidencias de la administración en el derecho de propiedad; el sexto sobre el registro y catastro; el séptimo sobre competencia y jurisdicción, mientras que el octavo habla de normas de policía y sanciones. El último contiene una serie de futuras normas transitorias.
Alcances
El artículo primero del proyecto de Kilibarda dice que “el uso, conservación y preservación de las aguas, sus cauces, lechos o márgenes, drenajes; obras vinculadas o de defensa contra los efectos nocivos del agua; los sacrificios o limitaciones que imponga la actividad administrativa en su consecuencia se rigen por este Código y su reglamento”.
Otro camino
El ministro de Asuntos Hídricos, Alberto Joaquín, a poco de asumir consideró fundamental que la provincia tuviera un Código de Aguas. El funcionario recibió una copia del proyecto de Kilibarda, al que considera un aporte importante. No obstante, su área trabajará con apoyo de la Nación en la redacción de un anteproyecto que luego será puesto a consulta entre sectores políticas, profesionales, académicos y entidades, antes de ser enviado a la Legislatura.
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