PRESENTAN EN IRAK UN PLAN DE RECONCILIACIÓN NACIONAL
El primer ministro iraquí, Nuri al-Maliki, presentará mañana al Parlamento un plan de reconciliación nacional con el objetivo de frenar la insurgencia sunnita y controlar la violencia sectaria, dijeron fuentes políticas.
El plan, que podría ser una de las medidas políticas más osadas que Maliki ha presentando hasta el momento, determina la remoción de las calles de las poderosas milicias, la apertura del diálogo con los rebeldes y la renovación del estatus de los miembros expulsados del Partido Baaz de Saddam Hussein.
Fuentes políticas indicaron que un elemento clave en el anteproyecto que aborda 28 puntos podría ser la inclusión de los rebeldes en el proceso político para implementar acuerdos sobre asuntos como la definición del “terrorismo”.
Negociaciones. Un tema importante será la disposición de Maliki -un chiita islámico que asumió el poder el 20 de mayo último – de llevar a insurgentes sunnitas musulmanes a la mesa de negociaciones.
Hasan al-Senaid, un legislador de la alianza del primer ministro, dijo que Maliki ofrecería establecer diálogo con grupos que no han atacado a iraquíes.
Sin embargo, Maliki todavía se rehúsa a integrar al proceso político a los seguidores de Saddam o Al-Qaeda, los grupos responsables de la mayoría de los actos de violencia.
Controlar a la milicias. El programa también apunta a controlar a la milicias, que son consideradas una de las fuerzas que causan mayor inestabilidad en Irak y que son difíciles de desmantelar dado que poseen fuertes lazos con los partidos políticos.
“Las milicias serán desarmadas e integradas a trabajos de servicios civiles o a las fuerzas armadas”, dijo Senaid.
Disminuir la violencia sectaria. Sami al-Askari, otro miembro del bloque de Maliki, duda que el anteproyecto se encuentre listo el domingo para su aprobación en el Parlamento.
Sin embargo, destacó que podría ser considerado un importante esfuerzo por disminuir la violencia sectaria que se agravó después de los ataques con bombas del 22 de febrero contra un santuario chiita musulmán en la ciudad de Samarra.
“La principal tarea de este plan será el tratar de deshacer las tensiones sectarias después de los acontecimientos de Samarra”, afirmó.
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