PRESENTARON EL EXHORTO PARA LA EXTRADICIÓN DE LOS DETENIDOS POR EL CASO GELMAN
El embajador argentino en Montevideo, Hernán Patiño Mayer, ya transmitió a la Cancillería de Uruguay el exhorto de la Justicia argentina para pedir la extradición de seis represores uruguayos que fueron detenidos el fin de semana por un pedido de Interpol y que están acusados de haber participado en el secuestro y la desaparición de la nuera del poeta Juan Gelman durante la última dictadura.
En declaraciones a la agencia DyN, el diplomático confirmó que ya le entregó personalmente el documento al canciller Reinaldo Gargano y anticipó que “ahora el Poder Ejecutivo uruguayo lo enviará a la Justicia y la Corte Suprema sorteará el juzgado que se ocupará del caso”.
El exhorto pide la extradición de cinco ex oficiales del Ejército uruguayo y un ex agente de Inteligencia de ese país que fueron detenidos el fin de semana en Montevideo, solicitada por el juez argentino Guillermo Montenegro, quien investiga el caso como una derivación del Plan Cóndor.
Los detenidos, que de prosperar el trámite de extradición serán interrogados en Buenos Aires, son el los ex oficiales Jorge Silveira Quesada, José Nino Gavazzo, José Ricardo Arab Fernández, Ernesto Avelino Ramas (o Rama) Pereira y Gilberto Valentín Vázquez Vizio, y el ex policía Ricardo Medina Blanco. En su país nunca fueron juzgados porque en 1986 se dictó una ley de amnistía para las violaciones a los derechos humanos cometidas por militares y policías uruguayos.
La última palabra del proceso la tendrá la Suprema Corte del Uruguay, que en marzo resolvió por primera vez aceptar la extradición de represores uruguayos a Chile, en la investigación por la muerte del ex agente de la policía secreta pinochetista, Eugenio Berríos.
María Claudia García Iruretagoyena fue detenida con su pareja, Marcelo Ariel Gelman, el 24 de agosto de 1976 en Buenos Aires. Tenía 19 años y estaba embarazada de siete meses. El cadáver de él apareció a los pocos días; ella fue alojada en un centro clandestino —Automotores Orletti, en el barrio de Flores— hasta que la trasladaron a su país.
Antes de ser asesinada, María Claudia tuvo una nena en el Hospital Militar de Montevideo. Desde entonces, Juan Gelman inició una investigación casi personal para encontrar a su nieta. Y en 2000 descubrió que la beba había sido inscripta como propia por un matrimonio sin hijos anteriores. Todavía está inscripta como Macarena Tauriño Vivian.
El tratado de extradición que rige entre ambos países establece que, para que proceda la entrega de los sospechosos, el delito que se persigue en un país debe estar tipificado en el otro. Uruguay no podría aplicar aquí su ley de caducidad porque la norma rige sólo dentro de sus fronteras; en la Argentina, se considera que los delitos de lesa humanidad —como este— no prescriben.
El pedido de extradición, que podría demorar largos meses, se produce en el peor momento en la relación argentino-uruguaya, por la instalación de las plantas papeleras en Fray Bentos. El presidente Tabaré Vázquez, de todos modos, ya se pronunció en favor de estos trámites y de la búsqueda de la verdad.
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