PRESENTARON EL INFORME FINAL SOBRE LA MUERTE DEL AGENTE SECRETO ASESINADO EN IRAK
Estados Unidos e Italia finalizaron una investigación sobre el trágico incidente en el que murió un agente de inteligencia italiano a manos de militares estadounidenses. Sin embargo, no se ponen de acuerdo en sus conclusiones, según una declaración conjunta de hoy.
Nicola Calipari viajaba el 4 de marzo en un convoy -que transportaba hacia un lugar seguro a la periodista Giulana Sgrena luego de liberarla tras pasar un mes secuestrada- cuando fue baleado por tropas de EE.UU. en los alrededores del aeropuerto de Bagdad.
El comunicado emitido por el departamento de Estado estadounidense y el ministerio del Exterior italiano reiteró que los dos países siguen siendo fuertes aliados a pesar del mortal tiroteo contra Calipari.
“Los investigadores no llegaron a las mismas conclusiones finales a pesar de que, después de examinar conjuntamente la evidencia, coincidieron en los hechos, conclusiones (parciales) y recomendaciones en varios temas”, señala el documento. “Los investigadores están informando a sus respectivas autoridades nacionales, conforme con regulaciones y procedimientos”, indica el reporte, que no da detalles sobre las discrepancias en la muerte de Calipari.
En medio de las investigaciones, una grabación satelital estadounidense permitió determinar que el vehículo en el que se movilizaban Calipari y la periodista iba a casi 100km/h, según informó la cadena CBS.
El canal, citando ayer a uno de los responsables del Pentágono, explicó que la grabación permitió reconstruir el incidente, sin tener en cuenta las versiones de los testigos.
Los militares estadounidenses afirman, por su parte, que el vehículo no se detuvo pese a las señales manuales y luminosas de detención, ni con tiros al aire, por lo que se vieron obligados a disparar.
Gracias al satélite fue posible establecer que la patrulla en el puesto de seguridad vio el auto en el que viajaban Calipari y Sgrena –periodista del diario italiano Il Manifesto- cuando estaba a 137 yardas de distancia (130 metros) y abrió fuego cuando el auto estaba a 46 yardas (42 metros).
El intervalo entre ambos momentos resultó menor a tres segundos, lo que equivale a una velocidad del auto -según esta reconstrucción- de 96 kilómetros por hora. Para hacer estas consideraciones, los investigadores obviaron consultar a testigos.
El ministro de Exteriores italiano, Gianfranco Fini, aseguró que “no se podía pedir al gobierno italiano que firmase una reconstrucción que no correspondía” a la que habían hecho los investigadores de su país.
La periodista italiana y el resto de los agentes secretos que viajaban en el convoy aseguraron que los soldados los masacraron y que no les hicieron señas para que se detuvieran. Además, dijeron que no iban a una velocidad excesiva teniendo en cuenta que acababan de rescatar a Sgrena.
Estados Unidos eximió de responsabilidad a sus soldados que dispararon contra el agente de los servicios secretos italianos, al afirmar que ellos trataron de detener el vehículo en que viajaba Calipari a “gran velocidad”.
Este contenido no está abierto a comentarios

