PRESENTARON UN PROYECTO EN FAVOR DE LAS VÍCTIMAS DE LA VIOLENCIA SEXUAL
La diputada provincial Lucrecia Aranda (Partido Socialista) presentó un proyecto de ley mediante el cual se intenta crear el Servicio Provincial de Atención a Víctimas de Violencia Sexual, que funcionaría en los hospitales provinciales, y, donde no los hubiera, en los hospitales Samco. Estaría así a cargo del Ministerio de Salud de Santa Fe, dirigido a mujeres, varones, niñas y niños que hayan sido víctimas de abuso sexual o violación.
El objetivo es lograr protección y asesoramiento para evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual, así como los embarazos no deseados. Para ello, se garantizará anticoncepción de emergencia y tratamientos preventivos para VIH, y se brindará atención médica especializada para contener emocional y psicológicamente a las víctimas de violaciones.
También se contempla la importancia de resguardar las pruebas que puedan servir para futuros procesos en la Justicia, razón por la cual el proyecto establece la adopción de un protocolo que fije con claridad el procedimiento a seguir por los centros de salud cuando llegue una persona que haya sido víctima de una violación.
Para la redacción de este protocolo se plantea convocar a organizaciones de mujeres de la provincia, universidades nacionales con sede en el territorio santafesino, a los diecinueve centros de Orientación a la Víctima de Violencia Familiar y Sexual, a la Defensoría del Pueblo y a los profesionales a cargo de la implementación del servicio con el fin de que las acciones que se adopten sean coordinadas y eficaces evitando la revictimización de las mujeres.
Además, la legisladora señaló que la presentación del proyecto tiene que ver con que “la violencia sexual es una de las formas paradigmáticas de violencia hacia las mujeres, ya que va dirigida a controlarlas y humillarlas, invadir sus cuerpos y su sexualidad, aspectos de particular significación en la construcción de las identidades de género”.
“Las mujeres víctimas de violación –afirma la legisladora– entran en un cono de sospechas hayan hecho lo que hayan hecho, ya que sus conductas siempre serán interpretadas de manera contradictoria y prejuiciosa. Cuando se trata de personas adultas, las víctimas mayoritariamente son las mujeres, en tanto que el estigma que frecuentemente recae sobre las víctimas hace que éstas no efectúen la denuncia o, si lo han hecho, desistan de continuar las acciones legales”.
“Muchas veces –continúa Aranda– hacer la denuncia puede ser para la mujer o la niña tan traumático como la experiencia misma de la violación. Por esta situación se considera que las denuncias son sólo una pequeña muestra de los casos que ocurren cotidianamente”.
“Es deber del Estado –agrega más adelante la diputada socialista– alentar a las víctimas a que denuncien a sus agresores ofreciendo las garantías y cuidados necesarios. La creación de los centros de Orientación a la Víctima de Violencia Familiar y Sexual fue un paso positivo, si bien hoy se encuentran muy limitados por la falta de recursos y personas”.
Finalmente, la legisladora aseguró que “la presente iniciativa avanza en el mismo sentido; esto es proteger a las víctimas en su salud física y mental y ademas procurar que los agresores no queden impunes para seguir agrediendo sexualmente a otras mujeres y niñas”.
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