PRESOS AMOTINADOS EN BRASIL ASEGURAN HABER ASESINADO A 10 REHENES
Convictos de una remota prisión de la Amazonia brasileña que tomaron de rehenes a cerca de 200 visitantes afirmaron haber asesinado a diez personas, aunque las autoridades carcelarias no confirmaron la versión. La policía afirmó que se encuentra negociando para poner fin a la rebelión sin recurrir a la violencia.
La mayoría de los rehenes de la prisión Urso Branco, ubicada en el estado de Rondonia, son mujeres, algunas de ellas embarazadas.
En un mensaje enviado a través de un teléfono celular, uno de los líderes del motín, que se identificó como “A. Paz”, afirmó que diez personas fueron asesinadas en las últimas horas, aunque no aclaró si se trataba de presos o de rehenes.
El delincuente afirmó que los asesinatos proseguirán en las próximas horas, en caso de que sean atendidas sus demandas.
La banda que lidera el levantamiento, que comenzó el día de Navidad cuando familiares y amigos se encontraban de visita en el recinto, demanda el regreso a la prisión de su líder: Ednildo Paula Souza, alias Birrinha.
Souza escapó hace dos semanas pero fue apresado y trasladado a otra cárcel.
Los prisioneros exigieron también que un fiscal, al que rechazan sea relevado de sus labores, pero los funcionarios no informaron si planean concederles ese pedido.
Nadie ingresó ni salió de la prisión desde el inicio de la revuelta, por lo que se desconoce si alguien fue asesinado, según funcionarios.
En abril del año pasado alrededor de 15 personas murieron en un levantamiento de una semana de duración en la prisión de Urso Branco. Algunos fueron decapitados.
Cerca de 200 policías estaban apostados en las puertas de la cárcel, situada a 3.070 kilómetros de San Pablo.
Urso Branco aloja a 950 prisioneros y es considerada una de las prisiones más violentas de Brasil, que cuenta con una larga historia de sangrientos levantamientos en cárceles.
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