PRESOS DE UNA COMISARÍA RESISTIERON UNA REQUISA
Más de una decena de presos alojados en una comisaría de la zona norte iniciaron una protesta ayer justo en el momento en el que los policías quisieron requisar el calabozo donde, sospechaban, habrían estado cavando un boquete para fugarse. El levantamiento finalizó horas después, sin que se produjeran heridos, con el traslado de los 13 internos que habían participado a penales de distintas seccionales.
La revuelta se inició minutos antes de las 8 de la mañana del domingo, durante el relevo de la guardia de la comisaría 10ª del barrio Alberdi, ubicada en Darragueira al 1100. En el penal de la seccional se encontraban alojados un total de 34 presos a disposición de distintos juzgados de los tribunales provinciales.
Lo que sucedió fue que varios de los detenidos se negaron a que los policías entraran a los calabozos para efectuar una requisa. La inspección había sido ordenada por el jefe de la dependencia porque se sospechaba que los internos estaban realizando un boquete en una pared con propósitos de fuga.
Entonces, los presos comenzaron a quemar algunos colchones y a destrozar los cables de energía eléctrica y caños de desagües en la mampostería de las paredes.
Sin embargo, alrededor de las 10.30 se presentaron en la seccional algunos integrantes de la Coordinadora de Trabajo Carcelario (CTC), quienes pudieron dialogar con los detenidos y actuaron como mediadores. Finalmente, los trece presos que habían participado de la medida aceptaron ser trasladados a otras comisarías y se puso fin al conflicto.
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