PRESUNTO INTENTO DE ASESINATO OBLIGÓ AL PRESIDENTE PARAGUAYO A OCULTARSE
Un presunto plan para asesinar al presidente de Paraguay, Nicanor Duarte Frutos, obligó al mandatario a modificar el itinerario de su regreso al país desde Brasil, donde pasaba sus vacaciones.
Pasadas las 15.30, el gobierno de Paraguay reveló que el Presidente ya estaba en la capital del país y que conduciría una reunión de gabinete de urgencia, para analizar las consecuencias de la amenaza de atentado.
Sin embargo, datos de la inteligencia paraguaya y de Brasil habían alertado sobre la existencia de “seis asesinos a sueldo” que habían “ingresado al país para atentar contra la vida del presidente (…) y se cree que tenían en su poder misiles tierra-aire”, informó hoy el diario ABC Color, en Asunción.
Durante la ausencia del presidente comenzó a gestarse un plan de “grupos mafiosos con poderosos lazos con algunos sectores políticos e incluso de las Fuerzas Armadas”, informó a este diario una fuente no identificada.
Esos sectores “habrían decidido acabar con la vida de Duarte Frutos, molestos porque las medidas adoptadas desde el Poder Ejecutivo afectan sus negocios ilícitos”, agregó.
De acuerdo con la fuente citada por el periódico, el mandatario postergó y modificó la ruta de su retorno desde las playas de Guarujá, San Pablo, donde pasó una semana de vacaciones con sus familiares y algunos colaboradores cercanos.
Según el diario, también hubo un “robo de armas en la Fuerza Aérea y en otras unidades castrenses” y la gente involucrada en estos hechos “tendrían directa conexión con las personas interesadas en matar al mandatario”.
Se aguardaba para esta tarde un comunicado gubernamental sobre el presunto intento de magnicidio tras el retorno a Duarte Frutos a Asunción.
La versión brasileña
(EFE).- Los servicios de inteligencia de Brasil alertaron al presidente paraguayo de la existencia de un plan para atentar contra su vida y la de su familia, confirmaron hoy fuentes oficiales.
El secretario privado de Duarte, José María Ibáñez, dijo en rueda de prensa que la información fue comunicada por las autoridades brasileñas y, si bien se excusó de entrar en los detalles del hecho, lo atribuyó a “grupos mafiosos” internacionales.
“Suponemos que (el atentado) se puede deber a grupos y organizaciones mafiosas cuyos intereses transcienden las fronteras del país (…). Este gobierno está tomando medidas que perjudican a los intereses de estas asociaciones mafiosas y por tanto es fácil y lógico pensar que éstos son los grupos principalmente afectados”, afirmó.
De acuerdo a informaciones publicadas hoy en la prensa asunceña, los servicios de inteligencia paraguayos fueron informados de la incursión en Paraguay de seis sicarios brasileños equipados supuestamente con “misiles” para atentar contra Duarte.
El presidente, que retoma hoy la actividad de gobierno tras unas vacaciones en Brasil, cambió sus planes y regresó al país hoy a través, según indicó Ibáñez, de Ciudad del Este, a 330 kilómetros de Asunción, en auto, en medio de fuertes medidas de seguridad y un operativo para despistar sobre su llegada.
“El presidente está en perfectas condiciones y va a estar trabajando esta tarde en una reunión de trabajo con varios de sus ministros”, indicó el secretario del presidente.
Sobre los detalles de la amenaza de atentado, indicó que “en su momento se va a informar” y que de las pesquisas correspondientes se ha encargado un equipo formado específicamente para ello.
Ibáñez se excusó de entrar en los pormenores al subrayar que “se trata de información de inteligencia”.
Medios locales ligaron la presunta amenaza de atentado con recientes investigaciones realizadas en el seno de las Fuerzas Armadas, tras la detención el pasado día 16 de un teniente coronel de Aviación mientras intentaba presuntamente robar dos ametralladoras antiaéreas.
De acuerdo a fuentes de la Fuerza Aérea, otras dos ametralladoras del mismo tipo, aunque inutilizadas, fueron sustraídas de la Agrupación Aerotáctica a principios de mes.
Las autoridades policiales brasileñas se han incautado en repetidas ocasiones de armamento militar con el sello de las Fuerzas Armadas paraguayas en manos de grupos de narcotraficantes, sobre todo en el área de Río de Janeiro.
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