PRESUPUESTO 2007: EL GOBIERNO BUSCA CONTENER EL GASTO PROVINCIAL
Si hay algo que distinguirá al proyecto de ley de Presupuesto 2007 de otros que se escribieron en la gestión de Kirchner, será que la pluma oficial mantendrá cortita la cuerda del gasto en las provincias.
Que ninguna provincia gaste más de lo que recaudará “es la obsesión de Felisa” (Miceli, la ministra de Economía). En el riñón de la Casa Rosada admiten que “ideológicamente el Presidente y Felisa concuerdan en que el superávit fiscal es una fortaleza irrenunciable”. Sin embargo, en el electoral 2007 habría dudas sobre cómo mantener a raya ese compromiso.
Para garantizar la estrechez de los gastos provinciales, en el Gobierno analizarían escribir una explícita mención en este Presupuesto para que los gobernadores respeten el tope que les impone la Ley de Responsabilidad Fiscal y se ajusten el cinturón.
“Es curioso que la Nación no tendrá la obligación de seguir los mandatos de la Ley de Responsabilidad Fiscal, porque cuando se votó la reasignación de partidas para el jefe de Gabinete también se lo eximió del artículo 15 de aquella ley”, consideró Fernando Chironi, el presidente de los diputados radicales. Se refirió a la polémica ley de superpoderes. Desde el Frente para la Victoria, el presidente de ese bloque, Agustín Rossi, le quitó dramatismo. “Este Gobierno se caracterizó siempre por su disciplina fiscal y seguirá siendo así el año próximo”, señaló.
Por ley, el proyecto del Presupuesto debe ingresar a Diputados el 15 de setiembre. La Constitución es la que indica que es esa Cámara la que debe hacer punta en la aprobación de la considerada “ley de leyes”. Con ese cronograma en mente, las conversaciones entre la cúpula del Palacio de Hacienda y la de los diputados oficialistas ya comenzó. De esos equipos de trabajo surgió el cálculo preliminar de que en el 2007 habrá recursos por casi 140.000 millones de pesos.
Desde el punto de vista técnico, ahí estaría el primer interrogante de la discusión que se viene. El Presupuesto 2007 también prevé que se crecerá menos que este año, un 4,5%. Con una actividad económica menor sería difícil engordar la recaudación.
“Con inflación contenida por los acuerdos de precios, un nivel de actividad más bajo y un año electoral resulta muy difícil imaginarse que el Gobierno podrá tener sus cuentas en orden”, disparó el diputado del Interbloque Provincial (alianza con los macristas en PRO), Luis Galvalisi.
Hay otra cuestión. En el Presupuesto 2007 se incorporarían nuevos gastos respecto del que está vigente. Por ejemplo, un ajuste a las jubilaciones medias y altas (ver Los economistas…).
Los desembolsos fiscales podrían ser mayores si finalmente se impone una idea que, por ahora, no pasa de eso. En Economía estudiarían eliminar exenciones impositivas por la vía del Presupuesto como incentivo a economías regionales. Es una posibilidad que se intentó, sin éxito, en otras ocasiones.
La discusión por el proyecto de Presupuesto 2007 también tendrá un condimento político de peso. Revivirá la discusión entre el Gobierno y la oposición por la ley de los superpoderes. Le otorgó poder al jefe de Gabinete para reasignar cualquier partida presupuestaria, en forma permanente y sin venia parlamentaria. Por esa facultad ahora permanente, la asignación de recursos nacionales para obras públicas provinciales, por ejemplo, estará en manos del Gobierno.
Antes de los superpoderes, era usual que la Rosada esquivara las presiones de los gobernadores pidiendo más obras en sus territorios, pateando la discusión al Congreso. Ahora, sus nuevas funciones pondrían a Alberto Fernández en el centro de esa puja. Por eso, algunos legisladores dicen que la discusión presupuestaria debería concentrarse en los ingresos excedentes. “Si sólo este año habrá 40.000 millones de pesos extra, el Congreso debería discutir cómo se repartirán esos excedentes”, disparó el opositor Claudio Lozano.
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