PREVÉN QUE EL CRÉDITO VOLVERÁ DE A POCO Y POR MONTOS MUY PEQUEÑOS
El crédito tardará dos o tres años en volver a ser una alternativa de financiamiento real tanto para quienes consumen como para quienes necesitan invertir. Mientras tanto, crecerán los préstamos personales, el financiamiento con tarjetas de crédito y los adelantos en cuenta corriente, todos por montos pequeños y a corto plazo. Eso fue lo que opinaron los expertos que debatieron sobre el futuro del sistema financiero en la segunda y última jornada de la 24ª Convención Anual del IAEF que se realiza en las Cataratas del Iguazú.
“Por el momento va a haber créditos pequeñitos, a corto plazo y diversificados”, dijo Alejandro Henke, ex subgerente general del Banco Central y actual consultor en cuestiones financieras. Y precisó que, en la actualidad, “los únicos créditos que están creciendo son los personales, la financiación a través de tarjetas de crédito y los adelantos en cuentas corrientes en especial para las pequeñas y medianas empresas”.
La ausencia del crédito a largo plazo se debe a que los bancos no se arriesgan a dar préstamos por períodos muy extendidos, ya que la mayoría de los depósitos que hacen los ahorristas están colocados a 60 días, en promedio.
Esto obliga a las entidades financieras a ofrecer pocas alternativas de crédito, su principal producto para obtener ganancias. Pero también es cierto que los bancos están brindando pocas opciones de productos financieros a los ahorristas y sus esfuerzos no parecen suficientes para tentarlos a que dejen su plata en el banco por más tiempo.
“Hoy un ahorrista pequeño o mediano, que quiere invertir $ 50.000 no tiene alternativas: el dólar, que al argentino siempre le gustó, no resulta atractivo, y las tasas de los plazos fijos están por el piso”, sostuvo Henke.
A su lado, Miguel Arrigoni, gerente financiero de Deloitte & Touche, pidió más creatividad a los bancos, a los que definió como “la sangre de los negocios”.
“Tienen que cambiar el vínculo con los ahorristas, no puede ser que cada vez que los clientes van al banco y preguntan: qué hay de comer hoy, siempre les digan: sopa”, reclamó.
Precisamente por la falta de posibilidades de colocar créditos, la mayoría de los bancos hoy no puede decir que su negocio sea rentable. “En el primer trimestre de este año, los bancos perdieron 3.300 millones de pesos, y de 96 entidades, 66 tuvieron rentabilidad negativa”, dijo Henke.
El ex funcionario del Banco Central —que se fue de la entidad por presión de Roberto Lavagna— sostuvo que “este año no va a terminar bien y el 2004 será complicado, porque los bancos tienen muchos bonos pesificados que se indexan por CER y se prevé que la inflación será baja”. Con esta afirmación, Henke contradijo las afirmaciones del presidente del Banco Central, Alfonso Prat-Gay, quien había asegurado que a fin de año “los bancos saldrían empatados”, es decir, sin ganancias pero sin pérdidas.
Por su parte, Arrigoni sostuvo que la salida para el sistema financiero argentino radica en “la creación de nuevas entidades, que no necesariamente tienen que ser bancos grandes o universales, pueden ser cooperativas, bancos específicos que ofrezcan sólo algunos productos, pero sobre todo que cubran las distintas regiones del país”.
De esa forma se refería a la vuelta de las cajas de crédito que fue aprobada hace dos semanas por el Congreso y que fueron el origen de los bancos cooperativos en los años 60.
El especialista de Deloitte & Touche consideró también que “es necesario que los bancos cobren la compensación por amparos”, y sugirió que “si no reciben esa compensación deberían hacer un reclamo judicial para poder cobrarlo”.
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