PREVÉN UNA INFLACIÓN DEL 8 AL 10,5% EN 2006
El ministro de Economía, Roberto Lavagna, se dedicó esta semana a revisar los números del proyecto de presupuesto 2006 que habían elaborado los técnicos de su cartera. El jueves lo presentará en el Congreso, pero un alto funcionario de su cartera reconoció ayer que preverá una inflación del 8% al 10,5%, prácticamente igual que este año.
A diferencia de 2005, el Banco Central alineará sus metas de inflación con las previsiones de Economía. Para este año, la autoridad monetaria apuntaba a un alza del índice de precios al consumidor (IPC) del 5 al 8%, por debajo de lo que finalmente resultará.
La meta de crecimiento ascenderá muy probablemente al 4%, como en los últimos dos años, según anticipó a LA NACION el presidente de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, Carlos Snopek (PJ-Jujuy).
Lavagna siempre formula proyecciones moderadas para no asumir compromisos exagerados. El año pasado se creció al 9% y los analistas prevén para 2005 un 7,5% y para 2006, una expansión menor.
A partir de aquellas predicciones de inflación y crecimiento, el Gobierno presupuestará un aumento del gasto público de “dos dígitos largos”, dijo Snopek, en referencia a que superará holgadamente el 10%. El diputado dijo que el incremento provendrá de una fuerte alza de la inversión pública, así como de mayores partidas para la educación y las remuneraciones de jubilados y empleados públicos.
“Lavagna comprende que deben hacerse inversiones en rutas, ferrocarriles, hidrovías, transporte de energía y otras infraestructuras”, alega Snopek. “Si el sector público no hace esas inversiones, la economía tocará un techo”, argumentó el legislador.
El Gobierno resolvió esta semana, por un nuevo decreto de necesidad y urgencia, el inicio de obras públicas por $ 3316 millones, que se ejecutarán entre lo que resta del año y más allá de 2008. De ese total, unos 1035,9 millones corresponden a inversiones que se incorporarán al proyecto de presupuesto 2006. La inmensa mayoría de esos recursos se destinará a la ampliación y el mejoramiento de caminos, pero también se prevé la construcción de un complejo terminal de cargas.
El Ministerio de Planificación Federal también presionó por un alza del 60% del presupuesto para la construcción de viviendas. Si se lo conceden, subiría esta partida a 4000 millones de pesos.
Las erogaciones también se incrementarán en una fuerte proporción si se sanciona la ley de financiamiento educativo, que busca elevar la inversión en este sector del actual 4% del producto bruto interno (PBI) al 6% durante cinco años. En 2010 se gastarían $ 9000 millones más en educación.
El presidente Néstor Kirchner y el ministro de Educación, Daniel Filmus, enviaron ayer al Senado el proyecto de ley. Se espera que entre lo que resta del año y principios de 2006 se apruebe en las dos cámaras.
Un tercer factor de incremento del gasto radicará en los aumentos de sueldos y jubilaciones. Este año ya se concedieron algunos que tendrán inevitablemente impacto en 2006, pero en Economía admitieron meses atrás que antes de fines de año se anunciará una nueva suba para los jubilados. También ganarán más los empleados públicos.
El gasto social también se elevará en $ 400 millones, que en su mayoría irá a los microemprendimientos del plan Manos a la Obra. La Corte Suprema de Justicia, que tiene autonomía para fijar su presupuesto, ya decidió un incremento del 30% de las erogaciones para el año próximo, lo que suman otros $ 400 millones.
Pese a tantos aumentos, el ministro de Economía se mostró satisfecho con que Kirchner lo apoyara en su rechazo de otros pedidos de subas del gasto por $ 30.000 millones. Además prevé que la recaudación impositiva seguirá aumentando por el crecimiento, el efecto de la inflación, una mejor administración tributaria y la incidencia de las leyes antievasión.
Snopek, renuente a dar cifras precisas antes de la presentación oficial del proyecto de presupuesto, afirmó que el superávit fiscal primario (antes del pago de la deuda) ascenderá al “tres y pico por ciento” del PBI. Este año, la meta original era del 3,2%, pero el diputado pronosticó que terminará ascendiendo al 4%, el mismo nivel que se logró el año pasado, que había sido la mejor marca histórica desde la segunda mitad del siglo XX.
“Todavía es arriesgado o imprudente modificar los tributos”, opinó el presidente de la Comisión de Presupuesto de la Cámara baja. “Primero deben solucionarse grandes problemas”, agregó Snopek, que juzga al impuesto a la ganancia mínima presunta como el más distorsivo.
El jefe de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Alberto Abad, declaró la semana pasada que no se bajarán impuestos el año próximo. Sin embargo, los candidatos oficialistas a legisladores, la primera dama, Cristina Fernández de Kirchner, y el canciller Rafael Bielsa, han dado a entender a los empresarios, en reuniones privadas, que tal vez se rebajen el gravamen al cheque y las retenciones a las exportaciones de manufacturas de origen industrial, en la medida en que superen lo recaudado en el año anterior. Este recorte de retenciones se iba a aplicar en 2005, pero Lavagna aún no lo decidió.
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