Prevén una inflación récord en enero
Aun antes de la devaluación, la mayoría de las consultoras estimaba un aumento en los precios de 4% en el mes. Es la cifra más alta de la década kirchnerista y está en línea con la de mayo de 2002, en plena crisis posconvertibilidad.
A menos de una semana para el cierre del mes, y con la incertidumbre acerca de la respuesta del mercado al levantamiento parcial del cepo cambiario, la inflación de enero ya se perfila para batir un nuevo récord histórico.
Antes de la escalada del dólar que se inició el miércoles, la mayoría de los analistas privados anticipaban para el primer mes de 2014 una suba del costo de vida del 4%, lo que implica no sólo el índice más alto de toda la década kirchnerista, sino también una cifra en línea con mayo de 2002, en plena crisis posconvertibilidad.
Si bien los economistas consultados por La Nación son muy cautos a la hora de evaluar el impacto que tendrá en los precios la fuerte devaluación del peso de los últimos días, todos coinciden en que aún sin el dólar escapándose por arriba de los 8 pesos la economía ya presentaba un proceso de aceleración de la inflación.
“Hasta la disparada del dólar de la última semana estábamos proyectando para enero una inflación del 3,8 por ciento y un 10 por ciento en el primer trimestre del año, pero ahora resulta muy difícil anticipar cómo va a terminar el mes porque hay que ver qué pasa en la última semana.
Lo que está claro es que los aumentos ya no se limitan a los alimentos como sucedió en diciembre y hoy están más difundidos a prácticamente todos los rubros”, explicó Carlos Melconian, titular del estudio M&S.
“La inflación de enero ya venía muy cargada, previo a la suba del dólar, y en el caso de Buenos Aires veníamos proyectando una suba del 4,8 por ciento, en la que sólo el transporte aporta dos puntos. A nivel nacional, igualmente, el impacto del aumento del boleto de colectivos en el área metropolitana se diluye un poco”, explicó Fausto Spotorno, economista jefe del estudio de Orlando J. Ferreres.
Spotorno además advirtió que más allá de los esfuerzos oficiales para evitar un traslado inmediato de la suba del dólar a los precios del mercado interno, la devaluación del peso tarde o temprano terminará llegando a las góndolas. “Seguramente el primer rubro en sentirlo será el de la electrónica y electrodomésticos en general, pero los alimentos también van a sufrir a la suba del dólar, ya sea porque tienen componentes importados o porque se trata de productos exportables, con lo cual seguramente va a crecer la tentación de buscar clientes en el exterior”, explicó el economista.
En la misma línea, Camilo Tiscornia destaca que la economía enfrenta un peligroso proceso de generalización de los aumentos de precios, que ya trasciende a los artículos de la canasta básica. “Para enero estamos proyectando una inflación en torno al 4 por ciento. Si bien después de un diciembre con aumentos muy fuertes, alimentos y bebidas está un poco más calmado, hay otros rubros que están impulsando el costo de vida. Desde el transporte por la suba en colectivos y el precio de los autos hasta los gastos de vivienda por la última cuota para los encargados”, señaló el economista.
En el caso puntual de los alimentos y las bebidas, una de las mediciones más confiables es la que la realiza la consultora Elypsis, que releva los precios de más de 150.000 artículos que comercializan los supermercados. Según esta medición, hasta el domingo pasado, en las últimas cuatro semanas la inflación acumuló un alza del 5,5 por ciento.
“Todavía estamos procesando los números de la semana que acaba de terminar, pero está claro que estamos viviendo una aceleración de la inflación, con una suba anualizada que, aún sin contar el transporte, ronda el 40 por ciento”, advirtió Luciano Cohan, economista jefe de Elypsis.
El índice de este mes superará claramente al 3,38 por ciento registrado en diciembre y da cuenta de un peligroso proceso de aceleración del costo de vida, que se inició después de la derrota oficialista en las elecciones parlamentarias, con la suba del 2,4 por ciento de noviembre.
Tradicionalmente, enero es el mes con mayor inflación en la Argentina por factores estacionales como el turismo y el recalentamiento de la demanda de dólares por las personas que viajan al exterior. Pero la suba de este año está claramente por encima del 1,9% de enero de 2012 o del 2,58 por ciento de enero de 2013.
Para encontrar una inflación del 4 por ciento mensual hay que retrotraerse a mayo de 2002, cuando apenas había asumido Roberto Lavagna como ministro de Economía en reemplazo de Jorge Remes Lenicov. El récord de los últimos años sin embargo sigue correspondiendo al mes anterior, abril de 2002, cuando el costo de vida pegó un salto del 10,4 por ciento y todo indicaba que el país caminaba rumbo a una hiperinflación.
Fuente: La Nación
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