PRIMER CORTE SORPRESIVO DE TRÁNSITO EN CONTRA DE LAS PAPELERAS
El primer corte sorpresivo del tránsito a raíz del boicot turístico al Uruguay que los vecinos de Gualeguaychú encararon contra la instalación de dos papeleras en Fray Bentos, se registró anoche a partir de las 20 y se prolongó hasta la medianoche, en la ruta que lleva al puente que une esa ciudad con territorio uruguayo.
Si bien nació con la idea de ser un corte sorpresivo, la hora de inicio se conoció con cierta anticipación.
Oscar Bargas, integrante de la Asamblea Ambiental, dijo a Clarín que los cortes seguirán. “Vamos a seguir con esta modalidad. Vamos a cortar el tránsito sin previo aviso o comunicándolo apenas unas horas antes”.
El diputado provincial Juan José Bahillo (PJ) apoyó los cortes, indicó que se agotaron todas las instancias de diálogo con el gobierno uruguayo y afirmó que a los ciudadanos de Gualeguaychú no les queda otra forma de hacerse oír que cortando el tránsito.
“Debemos aclarar que no habrá cortes prolongados de quince días ni indefinidos como erróneamente se ha informado”, dijo Javier Villanueva, representante del intendente Daniel Irigoyen dentro de la Asamblea Ambiental.
Al margen de los cortes, la polémica por la instalación de las papeleras, sobre el río Uruguay, ya produjeron algunas fricciones entre el gobernador Jorge Busti (PJ) y parte de su equipo. Busti les había “sugerido” la conveniencia de no veranear esta temporada en el vecino país, para apoyar las medidas tomadas por los vecinos de Gualeguaychú.
Días pasados debió asumir la Gobernación el senador Héctor Strassera, por ausencia del gobernador y su vice. A la hora del traspaso del mando, Strassera no estaba: había viajado a Punta del Este.
El ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Reynaldo Gargano, opinó que los cortes y el boicot “atentan contra el Mercosur y son muy graves”.
Antecedentes
En 2002 la Empresa Nacional Celulosa España (Ence) presentó al Gobierno uruguayo el proyecto para la instalación de una planta de pasta de celulosa en Fray Bentos, con una inversión de 600 millones de dólares. Lo mismo hizo la finlandesa Botnia en 2004, con una inversión de 1.200 millones de pesos.
La noticia generó resistencia en Gualeguaychú y en agrupaciones del Uruguay por la eventual contaminación que provocarían las fábricas. El 30 de abril de 2005, 40 mil personas cortaron en protesta el puente internacional Gualeguaychú-Fray Bentos. Se formó luego la Asamblea Ambiental. Y el 5 de mayo, los presidentes Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez acordaron la creación de una comisión binacional para analizar el impacto ambiental.
El Gobierno entrerriano presentó recursos ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos y ante la oficina de la Ombudsman del Banco Mundial.
El último corte del paso a Uruguay fue el 30 de diciembre y produjo demoras de hasta tres horas para cruzar hacia ese país. Sólo se pudo ingresar por tierra por el paso de Colón—Paysandú.
Este contenido no está abierto a comentarios

