“Primero saqué a mis hermanos y después apagué el fuego”
Montado sobre sus 110 centímetros y con apenas 10 años de edad, Rodrigo no dudó ni un solo segundo: derribó dos puertas de chapa; rescató a sus 3 hermanos del fuego y luego regresó a su vivienda para extinguir las llamas. La historia -que por estos días enorgullece a todos los cordobeses- ocurrió el domingo por la noche en Villa Serrano, un humilde barrio ubicado en las periferias de esta Capital.
"Para mí fue un orgullo poder salvar a mis hermanos y a mí mismo", contó el pequeño ante los medios, con su voz anunciando un estremecedor llanto que está al caer: "Se quemó todo. No tengo zapatillas ni ropa. No tengo nada", remató el niño rodeado de su familia.
La situación que desató la corajuda reacción de este héroe con tonada, comenzó el domingo alrededor de las 22. Marcelo, su papá, había salido a hacer unas compras por el barrio y dejó a Rodrigo junto a sus tres hermanitos en la casa. "Matías, el tercero de los hermanos, se puso a jugar con una vela y en unos segundos la ropa agarró las llamas y siguió con el placard", relató a Clarín Alejandra, la "abuelastra" del pequeño que está albergando en su casa a toda la familia.
Con las llamas en pleno proceso de extinción, Rodrigo sacó a la vereda de la calle Coquena a Matías, de 7 años, Micaela de 5 y Abigail de 3. Ante la alarmante situación, el pequeño no le pidió ayuda a ningún vecino y ni siquiera atinó a llamar a la policía. Tomó coraje y, según contó, hizo lo que el corazón le dictó para rescatarlos: con su menudo cuerpo, derribó las puertas de chapa de adelante y de atrás de la vivienda, y una vez que se aseguró de que sus hermanos estuvieran a salvo, rompió la grifería y con la presión del agua logró apagar el fuego.
"Yo volví ahí nomás y vi la casa hecha un desastre. Había agua en el piso y las paredes negras. Me puse loco y me imaginé lo peor. Por suerte sólo tuvimos daños materiales y no pasó nada más. Lo que hizo mi hijo me emociona muchísimo", contó, en la tarde de ayer, a este diario Marcelo, su papá, mientras se organizaba para recibir las espontáneas donaciones que todo Córdoba le brindó ni bien se conoció la noticia.
Rodrigo tiene pasión por el colegio y las matemáticas. "Anda muy bien en el estudio. A tal punto que entró en las Olimpíadas de matemáticas", detallaron desde la escuela municipal a la que concurre donde despierta la admiración de todo el establecimiento y de sus compañeritos de quinto grado.
Pese a su edad, para Rodrigo ejercer el rol de hermano mayor, es algo común. "Desde que él es muy pequeño siempre se preocupó por sus hermanitos. Cuando se tropezaban o se caían en la calle, o cuando alguien los trataba mal, Rodrigo era el primero en ir a ayudarlos", expresaron desde el círculo íntimo de la familia.
"Gracias a Dios y a la solidaridad de la gente, de a poco, estamos volviendo a la normalidad. Rodrigo se estresó un poco ante tantas cámaras y hoy queremos que tenga la cabeza en el colegio y se relaje un poco", expresó Alejandra, quien además agregó: "Necesitamos ropa y zapatillas. Todo lo que llegue será bienvenido".
Para aquellos que deseen colaborar con la familia, el número telefónico de contacto es el 0351-153464568. Ayer y mientras el teléfono celular sonaba a rabiar, la palabra "orgullo" retumbaba con fuerza en todo Villa Serrano. Y orgullo, por estos días en Córdoba, también es sinónimo de Rodrigo.
Este contenido no está abierto a comentarios

