PRISIÓN PERPETUA PARA LOS ASESINOS DEL SACERDOTE ERNESTO MARTEARENA
Los imputados son el jujeño Javier Alfredo Alanís, de 23 años, y al salteño Santos Marcelo Castillo, de 21.
La titular del tribunal, Susana Sálico de Martínez, sostuvo que adoptaron esa medida por considerarlos “coautores materiales, penalmente responsables del delito de homicidio calificado”. Ahora, ambos delincuentes deberán cumplir la pena en la cárcel salteña.
Así concluyó el juicio oral y público por el crimen del sacerdote salteño, reconocido en toda la provincia por sus numerosas obras solidarias y de caridad a favor de los aborígenes, los niños de la calle, las madres solteras, los ancianos y los adolescentes.
Martearena fue hallado asesinado el 8 de octubre de 2001, con 18 puñaladas en distintas partes de su cuerpo, que estaba parcialmente calcinado y tendido sobre la cama de la habitación que ocupaba en la parroquia Nuestra Señora de Fátima, ubicada en calle Caseros al 1900, en la zona oeste de la ciudad de Salta.
Alanís y Castillo fueron detenidos luego de la denuncia radicada por las autoridades de la sucursal Salta del Banco Galicia, que después de la muerte de Martearena encontraron una tarjeta de su propiedad en un cajero automático de la entidad que la había retenido.
La filmación de seguridad de ese banco permitió identificar a Alanís, que posteriormente fue detenido en la provincia de Jujuy, tras lo que involucró a Castillo en el homicidio del reconocido sacerdote salteño.
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