PROBLEMAS NO RESUELTOS RODEAN LA HABILITACIÓN DEL ALASSIA
Hace algunos días, el ministro de Salud, Fernando Bondesío, anunció durante el acto de reinauguración del Hospital Vera Candioti que en unos 20 días se podría hacer lo mismo con el Alassia.
El próximo retorno al edificio de Mendoza al 4100 -que tuviera en su interior 1,50 metro de agua durante varios días- se produciría en similares condiciones a las que se dieron cuando se inauguró el nuevo hospital, el 13 de junio de 1999, en lo referente a la falta de limpieza de los alrededores del edificio (a lo que se suma la contaminación que dejó el Salado), la escasez de medios de transporte que lleguen a ese lugar y la falta de seguridad de la zona en que se encuentra emplazado.
La mayoría de estos problemas originales están aún sin resolver, a pesar de que las autoridades del Ministerio de Salud y del propio Hospital de Niños hayan hecho las gestiones correspondientes. Nunca es suficiente para conseguir las condiciones óptimas para su funcionamiento.
En relación al primer punto, cabe recordar que al costado del hospital, por calle Juan Díaz de Solís, existe un terreno baldío donde permanentemente se acumula basura. Ese minibasural -incluso- está ubicado a escasos metros de las carpas que se colocaron para albergar a familias damnificadas y es un lugar muy visitado por cirujas que seleccionan la basura.
Ante la consulta de El Litoral, el secretario de Servicios Públicos de la Municipalidad, Juan José Maspons, aseguró que “desde la emergencia hídrica venimos interviniendo levantando a diario la basura pero no podemos sacar a los cirujas, quienes clasifican a la basura de ese terreno en la puerta de las carpas”.
El funcionario también planteó que el desalojo de esas personas sería una cuestión que debería resolver la policía, al tiempo que informó que “los terrenos pertenecen a la Dirección Provincial de Vivienda y no estoy al tanto de que haya algún proyecto para definir el futuro de esos terrenos”.
En este sentido, cabe agregar que existiría la posibilidad de que el perímetro sea cercado y destinado a un estacionamiento para el hospital o bien que allí se construya una plaza para ese sector de nuestra ciudad, pero aún nadie puede dar una definición precisa.
Por su parte, el subsecretario de Salud, Daniel Tardivo, mencionó que el ministerio ya hizo las presentaciones correspondientes ante la permanencia de dicho minibasural, el que -opinó- “ha mejorado parcialmente pero no todo lo que esperamos”.
Acceso desde la ciudad
La falta de líneas de colectivos que pasen cerca del hospital es otro problema aún sin solución. Ocurre que actualmente sólo llega hasta el lugar la Línea 18, a pesar de que antes también lo hacía la 6.
En este sentido, Maspons adelantó que se está trabajando con las autoridades del hospital sobre este tema y que se está realizando una encuesta sobre la demanda del personal y de la gente que llega hasta el Alassia para determinar los lugares de origen más importante de los usuarios del sistema de transporte urbano de pasajeros.
Opinó que “es un tema que está en estudio y que finalizará en unos días pero se puede estimar que al menos tres líneas de colectivos se sumarían para que lleguen a la zona del hospital Alassia”.
Cabe advertir que existe un proyecto en el Concejo Municipal -actualmente retrasado en su tratamiento- que tiene previsto el rediseño del transporte urbano en su totalidad, que incluiría algunos ramales o sistemas de trasbordos que permitirían reforzar la circulación de más líneas en ése y otros hospitales de la ciudad.
Zona difícil
En lo referente a la seguridad del hospital, su director, Santiago Paviotti, explicó que actualmente el edificio está “muy bien custodiado” por la Gendarmería, y adelantó que el tema está siendo analizado para cuando esta fuerza se retire del lugar, motivo por el cual se está ideando un sistema para mejorar la seguridad anterior, que era privada.
No obstante, cabe advertir que históricamente el emplazamiento del hospital fue cuestionado por la inseguridad de sus alrededores, al estar ubicado en la línea del cordón prostibulario de la avenida Mosconi y su continuación, Lamadrid, que ostenta el récord de delitos contra la propiedad y las personas, en los que no faltan los enfrentamientos armados que tienen como saldo gran cantidad de heridos y muertos.
Asimismo, la calle del frente del Alassia, Mendoza, es el corredor que conecta de este a oeste el centro de la ciudad con la circunvalación oeste, pero -a su vez- es una zona crítica en materia de seguridad.
En este sentido, cabe recordar que cuando se estaban haciendo los estudios de viabilidad de la construcción del hospital en ese emplazamiento una arquitecta fue interceptada por una patota en un semáforo. La profesional consiguió salvar su vida, pero los malvivientes arrojaron adoquines del pavimento a través del parabrisas. También ocurrieron algunos incidentes al ingreso del personal durante las primeras horas de la mañana. No obstante, los problemas de seguridad se agudizan en las últimas horas de la tarde, generalmente.
Por último, cabe insistir en el hecho de que las fuerzas policiales deben garantizar el acceso y el egreso de la población hacia las avenidas más transitadas de nuestra ciudad y sus perímetros exteriores, fundamentalmente -en este caso- para que los empleados y las familias que concurren al Hospital de Niños no sientan inseguridad al llegar hasta el lugar.
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