PROCESAN A UN JOVEN POR UN SONADO CRIMEN
El caso tuvo amplia repercusión porque se trató de un asesinato ocurrido en la plaza ubicada en Rivadavia y Regimiento 12 de Infantería, a escasos metros del domicilio particular del mismísimo jefe de policía de la Unidad Regional I.
Ocurrió el 20 de setiembre, cuando Marcelo Gabriel Núñez fue asesinado a balazos mientras se encontraba en dicha plaza con su novia. En aquel momento, alguien se le acercó por la espalda, ocultándose en la oscuridad, y efectuó los disparos mortales.
Ahora, el juez de Instrucción José Manuel García Porta procesó por el presunto delito de homicidio agravado por la alevosía y uso de arma de fuego a Leandro Ricardo Burati, un joven de 22 años que estuvo prófugo durante aproximadamente tres meses.
Apenas se produjo el asesinato, Burati -reconocido por la novia de la víctima- desapareció de los lugares que solía frecuentar. Sin embargo, durante un recorrido de rutina, una patrulla policial lo reconoció en barrio Transporte, junto a otros jóvenes que se encontraban sentados en un pasillo del lugar.
Inmediatamente, se inició una persecución que terminó con Burati detenido. Al momento de procesarlo, García Porta destaca que fue reconocido por un testigo y que, además, cuando fue apresado reconoció ante personal policial haber sido el autor de los disparos. Incluso, dibujó un plano con los movimientos que realizó para matar a Núñez.
“Estos datos sólo eran conocidos por él y no es posible que fueran inventados por la policía”, consideró el magistrado en su resolución.
Además, los investigadores estiman que Burati “venía elaborando la intención y ejecución de matar a Núñez, con quien compartió la cárcel y hasta la misma mujer”.
García Porta llegó a la conclusión de que el hecho se encuadra en el presunto “delito de homicidio calificado por la alevosía, con una actitud premeditada, buscando la situación menos riesgosa para su persona, llegando por detrás, en la oscuridad, sobre seguro y sin riesgos”.
Este contenido no está abierto a comentarios

