PROCESARÁN A EX JEFES MONTONEROS
Los ex líderes montoneros Fernando Vaca Narvaja y Roberto Perdía serán procesados como partícipes necesarios del secuestro, desaparición y homicidio de quince guerrilleros por parte de fuerzas represoras durante la última dictadura. Así lo aseguraron fuentes judiciales a Clarín.
El juez federal Claudio Bonadío acusará a los líderes guerrilleros por haber ordenado una contraofensiva a principios de 1980 sin que estuvieran dadas las condiciones logísticas que garantizaran que los quince montoneros no serían apresados por los militares. El juez no se expedirá sobre la situación de Mario Firmenich porque éste se encuentra prófugo.
Pese a que Bonadío recibió varias críticas —entre ellas una que dice que no es judiciable la orden dada por los jefes montoneros a sus guerrilleros—, en Tribunales responden con una pregunta: “¿Acaso no planeaban hacer un atentado antes del 24 de marzo de 1980?”, en referencia al cuarto aniversario de la dictadura.
Fuentes tribunalicias aseguraron que en España se juzgó a líderes de la organización terrorista vasca ETA con similares argumentos a los que utilizaría Bonadío para procesar a los ex jefes montoneros.
Pero a la hora de buscar antecedentes en el país, las mismas fuentes se salieron del tema terrorismo y pasaron a otra causa judicial de repercusión pública: el accidente del avión de LAPA que no pudo despegar del Aeroparque Metropolitano, atravesó la avenida Costanera y provocó la muerte de 67 personas hace cuatro años. Allí fueron procesados y serán juzgados ex directivos de la empresa por su responsabilidad en el hecho.
El antecedente serviría a Bonadío a la hora de encuadrar la figura penal sobre la que apoyará el auto de procesamiento de Vaca Narvaja y Perdía. Esto refiere al “dolo eventual”, es decir que —según el juez— ambos deberían haber imaginado la posibilidad de que los 15 guerrilleros fueran capturados y asesinados por la dictadura.
Según las mismas fuentes, el juez Bonadío hablará sobre el “dominio de voluntad” que supuestamente habrían ejercido los líderes guerrilleros sobre los cuadros inferiores de los Montoneros.
Los quince guerrilleros regresaron al país a principios de 1980 y desaparecieron a los pocos días. Los represores estaban al tanto de los “guardamuebles” en los que habían escondido las armas que usarían para combatir contra la dictadura. Así fueron cayendo uno a uno.
Por esta causa están detenidos trece represores a los que además se los acusa de asociación ilícita, en un fallo ya confirmado por la Cámara Federal. Ellos son los ex militares Guillermo Suárez Mason, Jorge Suárez Nelson, Antonio Simón, Pascual Guerrieri, Carlos Fontana, Julián Marina, Juan Carlos Gualco, Waldo Roldán, Mario Gómez Arenas, Carlos Tepedino, José Pereiro y Santiago Hoya, más el ex policía Juan Antonio “Colores” del Cerro.
Esta es una de las tantas causas en las que la Justicia decretó la inconstitucionalidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, que impidieron someter a proceso, juzgar y condenar a centenares de represores acusados de violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura. La validez de las leyes se encuentra a estudio de la Corte Suprema de Justicia.
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