PROCESARON A CUATRO MILITARES CHILENOS POR EL CASO DE ESPIONAJE EN PUNTA ARENA
Los cuatro agentes de inteligencia del ejército chileno vinculados al espionaje al consulado argentino en Punta Arenas serán procesados por el delito de “incumplimiento de deberes militares”, informó hoy en Santiago un juez militar.
El general Luis Clavel informó hoy que el fiscal militar, Marcos Ibacache, determinó abrir un juicio contra los cuatro agentes, dos oficiales y dos suboficiales. Ibacache también determinó otorgar la libertad provisional a los militares, pero con consulta a la Corte Marcial.
Los encausados son el coronel Víctor Poza, jefe de la unidad de inteligencia de la zona austral, el mayor Rodrigo Acuña, el suboficial Luis Robles -todos del Ejército- y el cuarto enjuiciado es el suboficial de la Fuerza Aérea Luis Espinoza Catalán.
El juez militar dijo el viernes que “el ser sometido a proceso no necesariamente va a significar que todos tengan responsabilidades o que no tengan”.
“Lo único que se ha establecido, de acuerdo a lo que me ha informado el juez militar letrado, es que existen antecedentes y hechos que permiten establecer la necesidad de someterlos a proceso para establecer si existen responsabilidades” en el caso, agregó Clavel.
Los agentes protagonizaron el incidente que a comienzos de noviembre obligó a la intervención del presidente chileno, Ricardo Lagos, ante el gobierno argentino, y causó la renuncia del máximo jefe militar de la zona austral, general Waldo Zauritz.
Los suboficiales fueron descubiertos por el vicecónsul argentino, José Basbus, mientras revisaban papeles en el interior del consulado en Punta Arenas, 3.200 kilómetros al sur de Santiago.
Según la versión oficial, uno de los agentes sorprendidos huyó y el otro forcejeó con el vicecónsul antes de escapar, dejando abandonadas un par de chaquetas. Una de ellas contenía una cédula de identidad de uno de los intrusos.
El general Zauritz renunció porque, según dijo, fue sobrepasado por sus subalternos al realizar una acción que no había ordenado y que desconocía. Pozo, mientras tanto, fue dado de baja por su responsabilidad del mando.
Las sanciones por el delito de incumplimiento de deberes militares van desde la cárcel a la baja de sus instituciones.
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