PROCESARON A LOS CUATRO DETENIDOS POR EL CRIMEN DE LA RECOLETA
El juez de instrucción de la 1º Nominación, Dr. Dardo Rosciani, procesó a Sebastián Angel Ferrero y a Cristian Sebastián Segovia como presuntos co-autores del homicidio de Federico Díaz, joven asesinado en la recoleta santafesina el pasado 14 de agosto.
El magistrado también procesó a Cecilia Vanesa Cóceres y a Gisela Claudia Durani, como presuntas co-autoras del delito de encubrimiento agravado, declarando que “no existen méritos para procesar ni sobreseer (a las jóvenes), conforme a lo probado hasta el momento y sin perjuicio de lo que surja de la completividad de las investigaciones”.
Por tal motivo, el juez que tiene a su cargo la causa también dispuso convertir en prisión preventiva la detención de los cuatro detenidos, por lo que en las próximas horas se procederá al traslado de Segovia y de Ferrero a dependencias del servicio penitenciario de la provincia.
En los considerandos de la resolución, el magistrado expresó que “de todo lo actuado surgen datos indubitables y otros confusos, no obstante lo cual, constreñido por los plazos que la ley otorga y con la provisoriedad que lleva la resolución, puede sostener sin dudas que se han cometido los delitos de homicidio y encubrimiento agravado, y con escaso margen de error, que quienes deben responder por tales ilícitos son los cuatro imputados actualmente detenidos”.
“Existiendo dos posiciones totalmente encontradas, podemos partir de suponer que los dichos de Durani y Segovia son falsos, y que todo fue inventado para perjudicar a Ferrero y a su compañera. Si así fuera, los datos aportados resultarían imposibles de comprobar y quedaría descubierto su maniobra; pero he aquí que tal cosa no ha sucedido, sino que por el contrario, sus dichos han tenido una confirmación terminante”, afirma Rosciani en otra parte del documento.
El juez agrega que “la negativa de Ferrero a reconocer la existencia del cuchillo (como fue denunciado por Segovia) demuestra claramente que o protagonizó personalmente el ataque mortal, o bien cedió a Segovia el arma para que éste la utilizara y con su silencio trató de eludir su responsabilidad”.
Vale recordar, que el hecho se produjo en la madrugada del 14 de agosto pasado, cuando un grupo de jóvenes que se encontraba en la esquina de Obispo Gelabert y 25 de mayo, de nuestra ciudad, comenzó una pelea que concluyó con una puñalada contra el cuerpo de Federico Díaz, quien falleció horas después tras caer mortalmente herido.
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