PROCURAN MEJORAR EL TRADICIONAL PASEO DE LA PEATONAL SAN MARTÍN
Una recorrida por la ciudad incluye -de modo ineludible- un paseo por la peatonal San Martín. Esta calle, si bien fue una de las pioneras, adquirió la fisonomía actual en 1986 cuando un grupo de comerciantes transformaron 7 de sus cuadras en un paseo de compras.
Encontrarse en un bar, mirar vidrieras, buscar una mascota los sábados por la mañana o ver algún espectáculo cultural, son motivaciones para acercarse hasta allí.
BUENOS AMIGOS
En un intento por promover iniciativas que tiendan a su mejoramiento nace en el año 1955 la Asociación Amigos de calle San Martín. El objetivo inicial, que aún hoy permanece intacto, era “aumentar, mantener y realzar el prestigio de calle San Martín”, según consta en su acta fundacional.
En los tiempos de su constitución el paisaje era distinto, circulaban autos y el comercio se presentaba incipiente, aunque prometía. A fines del año 1990, cuando la ordenanza 9.305 autorizaba al municipio a suscribir “el contrato de concesión o término por la explotación de la peatonal San Martín” con su Asociación de Amigos, los santafesinos estaban habituados a ir y venir a pie por todo el ancho de la calle.
A partir de allí, esta institución destinaría recursos para el “aporte de materiales para la reposición y/o reparación de todos los elementos de superficie de la peatonal”. La norma 10.512 indica que también “otorgará a terceros la explotación de kioscos de flores, praliné y otros mediante un proceso licitatorio”, cuya ganancia se vuelca en favor del espacio común.
Además de estos alquileres y las cuotas de los socios (30% de los comercios ubicados en la peatonal), recurren a las promociones para obtener fondos. Luego de que la Municipalidad dé el visto bueno, como lo establece la norma que indica que “la concesionaria coordinará con el DEM el otorgamiento de los permisos para la realización de cualquier tipo de evento”, se acredita a empresas a publicitar sus productos.
LOS SERVICIOS
Actualmente, la Asociación de Amigos se encarga de temas como:
La seguridad: contrataron a una empresa de vigilancia privada para que proteja la zona. A su vez, instalaron dos garitas que son de uso policial.
Iluminación, pulido de mármol, limpieza de canteros, losa, pintura y limpieza de pegatina.
Proyectos: pretenden, juntamente con Asociación Cámara Argentina de la Mediana Empresa, concretar un verdadero “centro comercial a cielo abierto”, como lo denominó el gerente, Tomás Vio. El objetivo es “hacer un paseo al aire libre que le guste a la gente. Ofrecer seguridad y estacionamiento, con un desarrollo arquitectónico y urbanístico pensado para que la peatonal sea un lindo paseo”.
Inconductas
Desde la Asociación ven con tristeza y asombro muchas manifestaciones ciudadanas que, por lo menos, aparecen como despreocupadas.
Destacan que muchas personas dejan diariamente sus bicicletas y motos amarradas a postes de luz y bancos, a pesar que es de público conocimiento que está prohibido hacerlo en esta zona.
Otra cuestión que preocupa y ocupa, tanto a los comerciantes como a la Municipalidad, son los vendedores ambulantes que se acercan diariamente a la peatonal. Como se señaló, salvo los negocios debidamente asentados y autorizados, no se puede llevar a cabo esta práctica en el lugar.
Además, Tomás Vio remarcó que “no hay sentido ciudadano. Hay dos tachos de basura por cuadra y tiran los folletos y papeles al piso. Estos van directamente a las alcantarillas cuyo uso exclusivo es para agua de lluvia y siempre se tapan por este tema”.
Hacen sombra
Las mesas con sombrillas que se desplazan a lo largo de todo el paseo son centro de discusión. Un comerciante que es frentista en San Martín se manifestó un poco molesto por esta práctica.
El tema es que por un precio muy accesible ($200 mensuales) los adjudicatarios tienen todos los beneficios (y aún más) que aquellos que pagan alquileres, contratan empleados e invierten en la remodelación del local, para estar en la ventajosa ubicación peatonal.
Si bien la venta directa en estos puestos está expresamente prohibida, el comerciante se siente “invadido por lo que sería una venta ambulante encubierta”. Otras fuentes aseguraron que gracias a esta acción de promoción directa, estos puestos venden aproximadamente 300 celulares por mes.
“Lo bueno sería que se ordene y se disponga de otro criterio para el paseo peatonal”, propuso el dueño del local céntrico. Cuestión que quedó asegurada desde la Asociación de Amigos, ya que manifestaron que están buscando normalizar estas acciones.
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