PRODUCTORES PROPUSIERON MANTENER EL PRECIO DE LA LECHE HASTA SETIEMBRE
La Cámara de productores lecheros de la provincia de Buenos Aires cuestionó la baja del precio de la leche a boca de tambo y propuso mantener los valores actuales hasta setiembre. Mientras tanto los agrupamientos tamberos de las demás provincias lecheras, incluida Santa Fe, analizan reclamos similares para contrarrestar el ajuste impulsado por las industrias.
“Solicitamos que suspendan las bajas anunciadas por un término de 90 días, y nos sentemos a analizar juntos cómo encauzar de la mejor manera este proceso, y cómo manejar el escenario de la próxima primavera, con la debida anticipación”, afirmó la entidad a través de un comunicado.
En el escrito, los productores bonaerenses recuerdan que “distintas industrias lácteas han anunciado y/o ejecutado bajas de precios en la leche al productor, durante los meses de abril y mayo. Y algunas de ellas, ya comenzaron a implementarlo a partir de marzo”.
Según la entidad, “los motivos esgrimidos, tienen que ver con una aparente situación de mercado que obligaría a las empresas a tener que tomar esta medida, luego de haber agotado cualquier otra alternativa para poder recomponer los estrechos márgenes con que vendrían operando”, aunque aclararon que “no es así”.
En el escrito -difundido por el portal www.todoagro.com.ar-, los productores de leche de la provincia de Buenos Aires manifestaron que se oponen “firmemente a estas medidas y a estas justificaciones”, “porque si la demanda y los precios permanecen estables tanto en el mercado interno como en el externo, y no se están acumulando stocks desmedidos… ¿por qué hay que adelantar la baja de precios en este momento? Si bien no parece ahora haber razones para una suba de precios, tampoco las hay para una baja”.
“Queda claro -añadieron- que las industrias lácteas vienen trabajando con escasa rentabilidad, y márgenes menores a los que manejaron en el pasado. Y necesitan recuperarse”.
Advirtieron sin embargo que “se equivocarán si tratan de hacerlo a expensas del margen de los productores, aprovechando una circunstancial disminución de la presión en la demanda, insistiendo con un criterio de unilateralidad, e imponiendo dicha medida, a través de lo que rumores no desmentidos califican como un acuerdo a la baja, que sólo durará lo que dure el débil equilibrio entre la oferta y la demanda (porque el mercado existe, y más tarde o más temprano impone sus condiciones)”.
“Se equivocarán -agregan-, porque no son los tambos ni el costo de la materia prima el principal factor que hoy se “come” la rentabilidad de la industria láctea”.
Más adelante los productores se preguntaron “porqué nos plantean las cosas en términos de una supuesta confrontación de costos y márgenes entre industriales y productores”.
Advirtieron que mientras eso ocurre, “persiste el cepo que le pone a la rentabilidad de algunas empresas el sobredimensionamiento de sus estructuras, y las enormes deudas que muchas de ellas arrastran” y aclararon que este tema “está afuera de la responsabilidad de los productores”.
Subrayaron además que “las grandes cadenas de comercialización minorista se reservan márgenes de ganancia desproporcionados en muchas líneas de productos (sobre todo quesos), impidiendo que el beneficio del esfuerzo de la producción y la industria llegue hasta el consumidor, y facilite el crecimiento de las ventas”.
Reclamos al Gobierno
En ese orden la Cámara de Productores bonaerenses precisó que “el Gobierno, que tiene un abultado superávit, mantiene no obstante el 5% de retenciones sobre las exportaciones de lácteos, a pesar de que ninguno de los argumentos que se aplicaron para el complejo sojero, encajen para el sector lácteo. Y sobre este hecho no estamos haciendo ninguna presión en común, como correspondería a una Cadena Agroalimentaria moderna y racionalmente integrada”.
Para la entidad uno de los problemas radica en que “se sigue sin atacar a fondo y perseverantemente al mercado negro. Donde otra vez encontramos una responsabilidad indelegable del Estado”.
“¿No son estas prioridades las que debieran ser resueltas antes que pensar en bajar el precio al productor?”, preguntó al respecto la Cámara lechera.
Los productores aclararon en esa línea que “si esta incipiente crisis avanzara siguiendo el mismo recorrido que las anteriores, traerá nuevos cierres de tambos, y hasta una amenaza de desabastecimiento”, que “perjudicará otra vez al consumidor (ya que la retracción de la oferta, volvería a empujar subas de precios)”.
Los tamberos bonaerenses aclararon que no están “en contra de la industria, y además esperamos que pueda recuperase lo antes posible, porque necesitamos que le vaya bien. Pero no podemos aceptar que una vez más sea a expensas del productor, y a la perpetuación de criterios de unilateralidad para la fijación de los precios, ni la innecesaria provocación al conflicto, por considerarla un camino ya recorrido, y que sólo condujo al sector a sucesivos fracasos y retrocesos”.
“Si en algo nos equivocamos en estas apreciaciones, en todo caso es por la falta de transparencia que domina nuestro mercado de lácteos. Si ignoramos, no es por desinterés en conocer”, puntualizaron.
Sobre el final del comunicado consideraron que “la transparencia y la equidad no son una amenaza, sino más bien una oportunidad para construir un nuevo mercado, un nuevo espacio más grande de negocios, con lugar y prosperidad para todos”.
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