PROFANAN UN TUMBA Y ESPARCEN RESTOS HUMANOS EN SAN GREGORIO
El presidente comunal Fernando Tarditi denunció ante la policía la profanación de una tumba y la sustracción de un féretro que fue abandonado en el camino de acceso al cementerio. El hecho, que aparece como un caso simple, despertó la memoria colectiva del pueblo y generó rumores dispares porque desde hace varios años se vienen produciendo episodios similares curiosamente durante los carnavales.
En un mes en que la mayoría de las localidades santafesinas están abocadas en la organización de los corsos con desfile de carrozas, comparsas, murgas y disfraces, como hace mucho que no lo hacían, con el pretexto de poder pasar una noche en familia y alejados de las preocupaciones cotidianas, en San Gregorio la fecha tiene otras connotaciones, porque con el caso de las profanaciones los comentarios van desde el estupor y el miedo hasta las hipótesis sobre acciones vandálicas o de magia negra.
El lunes pasado, cuando eran las 6, María M. realizaba sus habituales caminatas por los desolados senderos de San Gregorio con el recorrido de siempre, pasando por el cementerio. Pero esta vez, al llegar al camino de acceso de la necrópolis con las primeras luces del día y en medio de la calma que caracteriza a esa zona encontró la tapa de un ataúd apoyada en el gran Cristo de la entrada.
Pero grande fue la impresión de la única caminante a esa hora cuando vio que a menos de un metro de donde estaba había un viejo féretro dado vuelta sobre el pasto y algunas de sus partes desparramadas, junto con varios trozos de cinc corroido.
Lo que la señora no vio, porque huyó despavorida del lugar, fue que dentro del cajón había restos humanos que alguien había llevado hasta allí desde el interior del cementerio.
Al promediar la mañana se pudo saber que manos anónimas profanaron la tumba donde descansan los restos de Francisco Alifano, fallecido en l905, de Francisco Santos (l930) y de Teresa A. de Santos (10 de septiembre de 1950) rompiendo el vidrio de la tapa de la perpetua y retiraron uno de los ataúdes, que se presume sería el de la mujer porque entre los restos se halló una larga y blanca cabellera que se conserva en perfecto estado.
Pedro Cocco, que fue el primero en recibir la novedad en su programa de las 7 por la FM Récord a través del llamado de una oyente, opinó que “esto es un rito de magia negra. Estamos asistiendo a un hecho que parece inusual en San Gregorio pero los memoriosos recordamos que para los carnavales del año pasado también hubo un caso de sepultura profanada, y en 2003 también, para esta época, ocurrió lo mismo con el féretro de un niño”.
Cosa de locos
Cocco se preguntó “qué tienen que ver estas profanaciones con el carnaval y porqué para esta fecha ocurren estas cosas”. Y dio su propio fundamento: “De la lectura de los ritos de magia negra se desprende que en los carnavales es cuando se hacen éstas prácticas oscuras, que llevan a enloquecer a quienes las practican”.
El presidente comunal Fernando Tarditi hizo la denuncia en la subcomisaría 5ª ante su titular, Teófilo Celis, por lo que el caso está en manos de la Justicia. Sin embargo, en los medios policiales se sospecha que el hecho fue obra de vándalos porque en el pueblo existen algunos grupos de jóvenes que han causado serios destrozos, por ejemplo el año pasado colocaron artefactos pirotécnicos de alto poder en el alumbrado de la plaza y dañaron una cabina telefónica, e hicieron pintadas en la vereda del edificio del ex banco Bid en plena zona céntrica y en el monumento al centenario del pueblo.
Ese criterio coincide con las quejas de muchos vecinos por la existencia de menores que se alcoholizan con cerveza o bebidas mezcladas, que deambulan por el centro de San Gregorio.
Sin embargo, la profanación de tumbas, es un hecho que parece estar más emparentado con las mentes enfermizas que con los nuchachones, pero de todos modos la comunidad desea conocer a los responsables de tan reprobable hecho, que agrede las buenas costumbres del lugar.
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