PROFESIONALES QUE TRABAJARON EN EL PUENTE ADMITEN QUE HUBO ERRORES
Dos profesionales que trabajaron en la construcción del puente Rosario-Victoria denunciaron ayer que el deterioro que presenta el pavimento de la conexión vial se debe a “errores en la construcción de las bases sobre las que se asienta la ruta” en la zona de islas. Y admitieron que las fallas se debieron “al apuro por inaugurar la obra” el pasado 22 de mayo. “La presión era tal que, incluso se llegó a pavimentar bajo la lluvia, algo que no se hace en ningún lugar del mundo”, aseguraron a la par que señalaron que los controles del Estado nacional sobre la empresa concesionaria, Puentes del Litoral, eran “lisa y llanamente inexistentes” .
La Capital dio cuenta en la edición de anteayer que a sólo 4 meses de habilitado, varios tramos del puente Rosario-Victoria ya tuvieron que bachearse. El sector más afectado está en los 20 kilómetros posteriores a las cabinas de peaje y se encuentra completamente salpicado de nuevos arreglos. Principalmente, en la zona de la ruta que se alza sobre los terraplenes construidos en las islas.
El desgaste que sufrió el pavimento fue tal que la propia empresa Puentes del Litoral reconoció en un comunicado que “la realidad ha superado todos los cálculos teóricos” por lo que decidió encarar una serie de estudios que, una vez terminados, permitirán decidir “las intervenciones definitivas que se realizarán para mantener las condiciones de seguridad y confort del usuario”.
La misma tarea emprenderá el gobierno nacional, bajo la sospecha de que hubo irregularidades en la construcción de la traza. Es más, un alto funcionario del órgano encargado de controlar las conexiones viales (Occovi) advirtió que por más tránsito que haya circulado por la carretera de ninguna manera puede llenarse de baches en tan poco tiempo y aseguró que las primeras reparaciones recién estaban proyectadas entre los 2 y los 5 años posteriores a la inauguración.
Y los testimonios de dos profesionales que participaron de la construcción del puente abonan esta hipótesis. Pidiendo absoluta reserva de su identidad, ambos técnicos se explayaron ante La Capital sobre los “graves errores en los incurrió” la concesionaria.
“Los baches se producen por dos motivos: porque el pavimento es malo o porque la base donde se asienta la carpeta asfáltica está mal compactada”, explicó uno de los profesionales y aseguró que “Puentes del Litoral hizo una locura tirando asfalto sobre bases de suelo que no estaban en condiciones y sin realizar los controles de calidad adecuados”.
Añadió que las bases de suelo sobre los que se asienta la ruta fueron construidas por la misma concesionaria sin completar correctamente los ensayos de calidad, densidad y resistencia. “Ni bien terminaban de compactar el suelo, 10 metros atrás venía la máquina que asfaltaba e incluso llegaron a pavimentar sobre el barro”, reveló.
El relato no dista demasiado de las observaciones que planteó otro profesional que participó de la obra. “Si hubiera habido un responsable de dirigir la obra y de hacer las cosas de acuerdo a las normas que rigen la construcción lo que está pasando no hubiera sucedido. Si se rompe el pavimento tan rápidamente es porque se hicieron mal las cosas”, apuntó.
Después enumeró algunas situaciones de las que fue testigo: “Se tiró asfalto con un porcentaje de agua que no se debía. Se llegó a asfaltar con lluvia, cosa que no pasa en ningún lugar del mundo”, aseguró.
Contra el tiempo
Según los dos técnicos, el apuro por habilitar la traza fue el factor que determinó las irregularidades que se cometieron. “Trabajábamos contrarreloj, la presión que teníamos era impresionante”, afirmaron.
Para colmo, el tiempo no les jugó a favor. “A partir de marzo, cuando se reanudó la ejecución de la obra tuvimos que trabajar contrarreloj. Encima, este año marzo, abril y mayo fueron meses muy lluviosos”, contaron.
“Era una locura, escuchábamos en los medios de comunicación que la obra se terminaba en 30 días y nosotros estábamos todavía en veremos”, recordaron.
Al mismo tiempo, los dos profesionales advirtieron sobre el “mínimo” papel que cumplieron los funcionarios del Organo de Control de Concesiones Viales (Occovi) a la hora de realizar un seguimiento de los trabajos.
“El Occovi tenía una oficina enfrentada a la de la administración de la empresa, pero en muy pocas ocasiones se veía a sus técnicos en la obra. Al menos nosotros casi ni los conocíamos. Se manejaban nada más que con los informes que les pasaban desde Puentes del Litoral. No más que eso”, denunciaron.
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