PROFUNDO CAMBIO EN EL GABINETE DE BLAIR
La amplia derrota de los laboristas en manos de los conservadores en las elecciones británicas municipales forzó al primer ministro Tony Blair a realizar una profunda reforma en su gabinete, que afecta, entre otras, a las carteras de Exteriores, Defensa e Interior.
El más inesperado para muchos fue acaso el de Jack Straw, quien ha sido su fiel ministro de Exteriores y compartido sus decisiones en la guerra de Irak, sustituido por la primera mujer en ocupar ese cargo, la veterana Margaret Beckett, hasta ahora responsable de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales.
Blair despachó a Straw al puesto de líder de la Cámara de los Comunes y retiró también su confianza al malhadado ministro del Interior, Charles Clarke, envuelto en un escándalo en los últimos días por la falta de control de su departamento sobre más de mil delincuentes extranjeros dejados en libertad tras cumplir sus condenas.
Clarke, a partir de ahora simple parlamentario, es sustituido por el titular de Defensa, John Reid, un fiel de Blair, y único político con peso y confianza suficientes para enfrentarse al titular de Finanzas, Gordon Brown, en una eventual batalla por la sucesión del actual primer ministro.
El nuevo hombre al frente de la Defensa se llama Des Browne y está considerado, por el contrario, como uno de los más firmes aliados de Gordon Brown, con quien ha trabajado hasta ahora estrechamente en el Tesoro.
John Prescott, protagonista en los últimos días de un escándalo sexual por las revelaciones periodísticas sobre sus relaciones adúlteras con una ex secretaria, conserva su título de viceprimer ministro, aunque despojado de muchas de sus responsabilidades de gobierno.
Otros cambios anunciados son los de Alan Johnson, ex líder sindical, que pasa del ministerio de Comercio e Industria al de Educación en sustitución de Ruth Kelly mientras que el hasta ahora líder de los Comunes, Geoff Hoon, es el nuevo secretario de Estado para Europa aunque con un rango elevado ya que participará en las reuniones del gabinete.
En tanto, los resultados electorales dados hasta el momento, le dan a los conservadores una amplia mayoría sobre el laborismo. Cuando se llevan escrutados 163 de los 176 consistorios en juego, el Laborismo ha perdido 238 concejales (ahora tienen 1.035) y el control de 18 ayuntamientos, por lo que tienen el dominio de 24.
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