PROHÍBEN LA VENTA DE ALCOHOL EN LOS QUIOSCOS DE CAPITAL FEDERAL
Yo no estoy de acuerdo con una ley seca, pero creo que el Estado debe regular la venta de alcohol para establecer un consumo responsable.” Aníbal Ibarra definió así el espíritu del decreto que firmó ayer, por el que se prohíbe la venta de bebidas alcohólicas en quioscos, maxiquioscos, drugstores y estaciones de servicio de la Ciudad. La norma también alcanza a gomerías, lavaderos y negocios de atención a automovilistas.
El decreto 3/03, que aparecerá publicado hoy en el Boletín Oficial, fija un plazo de 10 días hábiles para entrar en vigencia. “Este plazo servirá para que los comercios incluidos en esta prohibición se informen sobre qué pueden vender y qué no”, dijo Silvana Giúdice, secretaria de Gobierno y Control Comunal.
A fines de octubre, la Legislatura porteña había aprobado el proyecto de ley del diputado radical Fernando Caeiro que establecía la prohibición de venta de bebidas alcohólicas en quioscos y maxiquioscos después de las 23 y hasta las 8. Pero la ley 1165 fue luego vetada por el Poder Ejecutivo que ahora, mediante el decreto, dictó la prohibición total para quioscos, maxiquioscos y minimercados (ver Idas y vueltas…). “En esos comercios —advirtió Ibarra— no podrá haber ni una lata de cerveza en las heladeras.” El decreto establece lo siguiente:
La venta de bebidas alcohólicas puede realizarse en restoranes y bares sin límite de horario, mientras el consumo sea puertas adentro.
En supermercados, almacenes y vinerías, la venta podrá realizarse entre las 8 y las 23.
Fuera de este rango horario, estos negocios sólo podrán vender bebidas alcohólicas mediante la modalidad de delivery.
En ningún caso se puede vender alcohol a menores de 18 años, prohibición ya fijada en la ley nacional 24788 y también en el artículo 51 del Código Contravencional (popularmente llamado “de Convivencia”).
El decreto fue girado anoche a la Legislatura, que dispondrá de 30 días corridos para su ratificación o rechazo. Se necesitan 31 votos en cualquiera de los casos (la mitad más uno del cuerpo). Si bien el 10 de diciembre termina el período ordinario de sesiones, fuentes legislativas consultadas por Clarín afirmaron que “hay consenso para que se llame a sesiones extraordinarias que podrían extenderse todo el verano”.
Mediante esta norma, lo que hace el Ejecutivo es modificar el Código de Habilitaciones y Verificaciones. De este modo fija la prohibición de vender bebidas alcohólicas (inclusive con el sistema de delivery) a los quioscos y maxiquioscos, y amplía la prohibición a “las estaciones de servicio, lavaderos de automóviles, gomerías y todo otro comercio que brinde servicios a automovilistas”. En todos estos casos, la prohibición es total.
La secretaria de Gobierno informó que el control estará a cargo de 50 inspectores de la Unidad Polivalente de Inspección.
El decreto, echando mano al Código de Habilitaciones y Verificaciones, establece la posibilidad de “clausura” o “cancelación de la habilitación” a los quioscos o drugstore que vendan bebidas alcohólicas.
Fuentes de la Secretaría de Gobierno y Control Comunal dijeron anoche a Clarín que a quienes “no cumplan con lo fijado por el decreto, primero se les hará una advertencia, similar a la que rige para las multas fotográficas de tránsito”. Y aclararon que “se hará una única advertencia y luego se procederá a la clausura o retiro de la habilitación”.
“Que un menor tome alcohol es una responsabilidad familiar, pero el Estado no se puede desentender y debe contribuir con regulaciones como las que fija este decreto”, argumentó Ibarra.
Según el jefe de Gobierno, “tenemos el caso de adolescentes que ingresan con coma alcohólico a los hospitales públicos”, aunque no precisó una cifra que ilustre la gravedad del tema.
La prohibición de la venta de bebidas alcohólicas en estaciones de servicio, afirma el Gobierno porteño, se basa en que “buena parte de los accidentes de tránsito se produce con la participación de conductores que han consumido alcohol”.
“Estas conductas —dijo Ibarra— generan un aumento de la sensación de inseguridad al transitar por las calles.” En noviembre se hicieron 529 controles de alcoholemia a automovilistas. De ellos, 40 resultaron positivos.
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