PROMETEN AL FMI BAJAR DE A POCO EL IMPUESTO AL CHEQUE
El Gobierno acordó con la misión del Fondo Monetario Internacional que a partir del año próximo se pondrá en marcha un proceso de rebaja gradual del impuesto al cheque. El ritmo de esa reducción estará atado a los resultados del paquete antievasión. Sin embargo, de antemano se habría decidido que ese impuesto no desaparecerá totalmente durante 2004, ya que le aporta anualmente al Fisco unos 5.000 millones de pesos.
Según las estimaciones que le presentaron los funcionarios de la Secretaría de Hacienda a los técnicos del FMI, el impacto que tendría en la recaudación el paquete de medidas contra la evasión rondaría entre 1.500 y 2.000 millones de pesos al año. Y ése sería el tope que el Gobierno estaría dispuesto a resignar en una primera etapa para rebajar el impuesto que grava las operaciones bancarias.
Así lo pudo confirmar Clarín en fuentes del Ministerio de Economía estrechamente ligadas a la negociación del nuevo acuerdo con el FMI. La decisión formará parte del texto final de la carta de intención, cuyo primer borrador ya quedó casi listo. El documento recibirá los últimos retoques según lo que se negocie en las reuniones que mantendrán durante el fin de semana largo los enviados del organismo con el equipo de Roberto Lavagna.
Alícuotas
El impuesto al cheque grava con una tasa de 0,6% los débitos y con otra similar los débitos bancarios. Es decir, significa el 1,2% de la operación completa. Este tributo alcanza también a los pagos en efectivo entre empresas que se hacen tratando de evitar el uso de instrumentos financieros. Es centro de las críticas de bancos y empresas, que argumentan que sus costos desalientan la operatoria bancaria. El FMI apoyó el reclamo de esos sectores para que sea eliminado.
Por su impacto recaudatorio, el Gobierno se niega a anularlo. Pero admite que tiene efectos “distorsivos” sobre la economía. Sobre todo porque considera que su existencia no ayuda al blanqueo de la actividad económica. Al contrario, sería un estímulo a la informalidad, que se encuentra en pleno crecimiento, tal como lo reflejaron en los últimos días las estadísticas oficiales. La preocupación de Hacienda por encontrar atajos para sacar a la economía del estancamiento, fue una razón de peso que ayudó a coincidir con el FMI. No se eliminará el impuesto todavía, pero se empezará a rebajarlo.
La porción exacta de reducción que se implementará en 2004 aún no quedó definida. Pero en trazo grueso podría calcularse que si Economía tiene margen para ceder recaudación por $ 1.500 millones en 2004 (un 30% aproximadamente de lo que ingresa al año por el impuesto al cheque) la alícuota total hacia fin del año próximo podría quedar en 0,8 por ciento.
La rebaja, además del éxito del paquete antievasión, dependerá de la pauta de supéravit fiscal primario (el ahorro que debe lograr el Estado, sin pagar la deuda pública) que se fije para el nuevo acuerdo.
La pulseada fiscal
Esa meta de ahorro es parte de una negociación muy ardua entre Economía y el Fondo. Cuanto mayor sea el nivel de ahorro, más plata podría destinar la Argentina para pagar la deuda externa. Y eso es lo que quiere lograr el FMI. Pero el Gobierno pretende que se fije una pauta fiscal compatible con la necesidad de hacer crecer la economía. Por eso, luego de varios tironeos, ofrecería un ahorro equivalente a 3,3% del Producto Bruto Interno para el año próximo. Y el Fondo lo aceptaría a cambio de fijar una pauta creciente para 2005 y 2006 hasta llegar a 4,5% del PBI.
Un ahorro fiscal muy elevado requeriría un recorte de gasto público y una presión impositiva muy altos, que tendrían efecto negativo sobre el nivel de actividad, según el criterio que sostienen el presidente Néstor Kirchner y el ministro Lavagna.
Es por eso también que el Gobierno avanza con pies de plomo en la reducción de impuestos, pese a la presión que ejerce el FMI. Otro tributo que el organismo quisiera ver desaparecer es el que se aplica sobre las exportaciones, más conocido como retenciones. Pero en este punto Lavagna no aparece dispuesto a ceder ni un milímetro. La razón principal es que en los primeros siete meses de este año recaudó por retenciones unos $ 5.600 millones, a razón de 800 millones por mes.
En la lógica del FMI, las retenciones y el impuesto al cheque deberían desaparecer, para aliviar los costos de las empresas y alentar las inversiones. Y la pérdida de ingresos debería compensarse, por ejemplo, con una reducción de los mínimos no imponibles de Ganancias para que más gente pague ese impuesto y los que ya lo hacen paguen más. El Gobierno argumenta que una reforma de ese tipo ya fue aplicada por José Luis Machinea cuando fue ministro en 2000 y que eso fue lo que profundizó la crisis de la economía.
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