PROMUEVEN QUE LOS JEFES POLICIALES SEAN ELEGIDOS POR EL VOTO POPULAR
Convocada por el senador provincial Armando Traferri y con la participación del senador Carlos Fascendini y de la intendenta Mónica de la Quintana, se inició en esta ciudad el debate abierto con distintas instituciones, sobre el proyecto de ley que impulsa la elección de los jefes, subjefes y comisarios de la policía por el voto de la ciudadanía.
A la convocatoria que tuvo lugar en el Centro Cultural asistieron la mayoría de los intendentes y presidentes comunales del departamento San Lorenzo, concejales y representantes de instituciones educativas y de distintas ONGs de la zona que se extendieron en un debate que abarcó distintos aspectos sobre la seguridad en general, incluso más allá del propio proyecto de ley. Según indicaron, la idea es repetir este tipo de reuniones en todos los departamentos de la provincia.
La iniciativa a la que todos consideran como “mejorable y corregible en su etapa final” deviene de una propuesta de centros comerciales y vecinos de las ciudades de Frank y Esperanza del departamento Las Colonias, que fue tomada por los senadores Felipe Michlig y Fascendini, autores del proyecto de ley.
Los índices de crecimiento de distintos tipos de delitos, la falta de seguridad y la desconfianza de parte de la ciudadanía sobre la institución policial son el resumen de las motivaciones de la propuesta presentada en el Legislativo.
En la norma se impulsa la elección de los jefes, subjefes y comisarios de la policía por el voto de la gente lo que implicaría una residencia efectiva en el lugar de los posibles candidatos. Otro de los puntos salientes es dar la posibilidad de postularse a efectivos retirados, dejando claro que las fechas de elecciones no debe coincidir con las elecciones a cargos electivos en todos los órdenes. Con la iniciativa asimismo se terminaría con la metodología escalafonaria de asignación de cargos que se viene utilizando hasta el momento.
Uno de los artículos polémicos tiene que ver con la posibilidad de la revocatoria de los mandatos: “No es posible que un efectivo que está castigado sólo sea trasladado a otra regional y nada más”, sostuvo uno de los asistentes.
Al referirse al proyecto de su autoría el senador Fascendini remarcó: “Lo más importante es generar una ley a partir de la participación de todos los sectores a los que nos preocupa la seguridad”, y agregó: “Si hasta los presidentes de los clubes se eligen a través del voto, no es descabellado pensar que quienes tengan bajo su responsabilidad nuestra seguridad sean elegidos por el voto de la gente”.
Fascendini resaltó la convocatoria y anticipó la necesidad de que se repita en toda la provincia. En tanto, Traferri, quien preside la comisión de seguridad de la Cámara alta, advirtió que “este es el inicio de un debate que nos debe conducir un proyecto superador con la participación de todas las instituciones”.
El senador agregó que “hay que buscar un reforma integral de todo el sistema de seguridad que tenga como eje la constante capacitación de los agentes y dotar a la policía de un presupuesto acorde con la responsabilidad que poseen, que tiene que arrancar de una nueva escala salarial para toda la estructura”.
Seguridad privada
Además del futuro debate que ocupará a los senadores este proyecto de ley, ya está en comisión otro presentando por Traferri que tiene por objetivo regular la actividad de lo que se conoce como servicio de seguridad privada.
Con 85 artículos divididos en once capítulos el proyecto intenta buscar un ordenamiento en esta actividad que ha crecido geométricamente en los últimos tiempos.
La idea incluye caracterizar cada género de la actividad, prever las habilitaciones, el control y la capacitación del personal, delimitar concretamente su rol específico y regular quienes pueden prestar este tipo de servicio y también la venta de tecnología para estos fines.
La seguridad privada ha ganado un importante terreno en los últimos tiempos y hasta organismos como la propia Fábrica Militar Fray Luis Beltrán son usuarios de este tipo de servicios.
Para reflejar su crecimiento, basta como ejemplo citar que en una ciudad como Rosario se gastan 100 millones de pesos al año en seguridad privada, y hay más de 4 mil vigiladores privados, casi la misma cantidad de efectivos que tiene la Unidad Regional II.
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