PROPONDRÍAN A DOS MUJERES PARA LA CORTE
El presidente Néstor Kirchner analiza por estas horas proponer a dos mujeres para cubrir las vacantes que existen hoy en la Corte Suprema de Justicia. Los nombres de las candidatas aún no están definidos porque el jefe del Estado estudia al menos cinco currículum que tiene sobre el escritorio de su despacho. La semana próxima tomaría la decisión, según afirmó ayer a LA NACION una fuente de la primera línea del Gobierno.
Producida una nueva vacante en el alto tribunal con la destitución de Eduardo Moliné O’Connor, el Presidente admitió que podría inclinarse por promover directamente a dos mujeres para el máximo tribunal. “Es una posibilidad cierta. Está bajo análisis del Presidente y sólo él tomará la decisión”, confirmó ayer a LA NACION el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
Las candidatas que el Presidente tiene hoy en mente son las juristas Hilda Kogan, Aída Kelmelmajer de Carlucci, Alicia Ruiz y María Angélica Gelli, y la constitucionalista Elena Highton de Nolasco, jueza de la Cámara Nacional en lo Civil.
Según las fuentes, ya descartó de la lista que circula desde semanas atrás a la penalista Carmen Argibay, la que más le gustaba, porque quiere postular a un especialista en otra materia, tras la designación Eugenio Zaffaroni, también experto en derecho penal. En el Gobierno la sensación ayer era de alivio por la destitución de Moliné O´Connor. Fuentes del entorno presidencial admitieron que Kirchner temió por lo que pudo haber sido una derrota durísima, y restaron importancia a las declaraciones del ex ministro de la Corte que ayer volvió a cuestionar la decisión del Senado, ratificó que acudirá a instancias internacionales y dijo que su destitución fue política y que se concretó por dos votos de diferencia.
La vacante que se produjo con la caída de Moliné O´Connor se suma a la que existe desde el lunes último, cuando se hizo efectiva la renuncia de Guillermo López.
El Presidente tiene 30 días para presentar a sus candidatos y, según dijo el jefe de Gabinete, antes de fin de año se conocerían los nombres de las candidatas. En la Casa Rosada descuentan que Kirchner tome la decisión la semana que viene.
Decide el Presidente
La decisión es exclusiva del Presidente. Usará el mismo mecanismo con el que propuso el nombre de Zaffaroni: hará consultas a las pocas personas cuya opinión le interesa y decidirá en la soledad de la residencia de Olivos, donde tiene peso la opinión de su esposa, la senadora Cristina Fernández. También cuenta con la opinión del secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini.
Cuando Kirchner presentó la candidatura de Zaffaroni, ya integrado a la Corte, hizo sólo un par de consultas. Cuando tomó la decisión, llamó al jefe de Gabinete y le dijo: “Hablá con Beliz y decile que vaya para la Casa Rosada”. Fernández y el ministro de Justicia estaban esperando cuando, de golpe, como hace siempre, Kirchner entró en la oficina de la Jefatura de Gabinete.
“Mi candidato es Zaffaroni y lo vamos a presentar en un rato”, les dijo. Beliz no dijo nada: nunca se llevó bien con el reconocido penalista. Un par de horas después, se presentaba la postulación de Zaffaroni.
Esta vez, el Presidente manejará la cuestión de la misma manera y, por esa razón, ningún funcionario de su confianza quiere arriesgarse a definir un nombre.
La idea de postular a dos mujeres es la que hoy está analizando el Presidente.
Según establece el decreto 222/03, que regula el mecanismo para la designación de nuevos integrantes de la Corte Suprema, “resulta necesario tener presente, a la hora del ejercicio de tal facultad, las circunstancias atinentes a la composición general del alto cuerpo en cuanto a diversidades de género, especialidades profesionales e integración con un sentido regional y federal”.
Kirchner, si es que finalmente se inclina por la idea de postular a dos mujeres, intentaría equilibrar la composición de los miembros de la Corte en cuanto al género, con lo cual quedarían siete hombres y dos mujeres.
El número, intacto
El jefe de Gabinete dijo ayer, de paso, que el Gobierno nunca ha estudiado ni tenido entre sus prioridades la posibilidad de modificar el número de integrantes del máximo tribunal. “No es verdad que cinco o siete o nueve miembros hagan una mejor Corte en términos de calidad”, sostuvo Fernández, e intentó con esto no respaldar las versiones que indicaban que el Presidente quería además reducir el número de miembros de la Corte.
La otra prioridad del Presidente es demostrar con sus postulaciones que el perfil de la nueva Corte será independiente. Kirchner no quiere, según contó uno de sus ministros, que exista la mínima sospecha de que, como sostienen opositores en el ambiente político y judicial, quiera definir otra Corte adicta, pero a él.
Para el Presidente, la desarticulación de la denominada “mayoría automática” menemista fue uno de sus principales objetivos cuando llegó al poder, poco más de seis meses atrás. La renuncia de Julio Nazareno, ex presidente de la Corte, fue el primer paso de una jugada que para el Gobierno hoy está consumada.
En los próximos días, el 10, cuando comience el período formal de su gobierno, Kirchner pretende tener definidas las vacantes de la Corte y, así, comenzar una gran reforma judicial de la que no quiere dar detalles porque, según dice, todavía no la tiene definida. Lo que tampoco decidió es si ese día dará un discurso y hablará al país.
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