PROPONEN EXPROPIAR LOS BIENES DE UNA JABONERA
En la Legislatura provincial se presentó un proyecto para declarar de utilidad pública y sujeto a expropiación el uso temporal de maquinarias, herramientas y demás bienes muebles y accesorios de la ex Sociedad Argentina Grasos y Derivados Sociedad Anónima (Sagyd SA) de Cañada Rosquín. La idea, presentada por el senador Daniel Depetris, prevé la afectación de los bienes que sean necesarios para la continuidad de la explotación por parte de la Cooperativa de Trabajo Jabonera Cañada Rosquín Limitada y es un paso más hacia la puesta en funcionamiento de la planta en manos de los empleados.
En el articulado de la idea, que tomó estado parlamentario y pasó a comisiones para su análisis, se fija que los bienes expropiados serán adjudicados a la cooperativa que ya está inscripta en el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Ináes), siempre que sean destinados a la consecución de sus fines cooperativos.
Las previsiones del proyecto alcanzan la autorización al Ejecutivo provincial a efectuar las adecuaciones necesarias en el presupuesto general de gastos y cálculo de recursos del ejercicio vigente, para cumplir los objetivos mencionados.
“Este proyecto se inscribe dentro de las empresas recuperadas por sus propios trabajadores, en el marco de un proceso de quiebra y en las previsiones que se fijan en la legislación vigente. En la provincia, y para ilustrar la situación, tenemos como ejemplo lo acontecido en la empresa Electromecánica Barrancas, la que dio origen a la sanción de una ley similar en 2005”, expuso Depetris cuando solicitó el apoyo de sus pares.
La empresa Sagyd producía jabones, detergentes, velas y otros derivados de grasas, y cuenta con más de 50 años de trayectoria. Fue una de las fuentes de trabajo más importantes de la comunidad con un plantel de empleados en forma directa de 83 personas cuyas familias dependían de ese ingreso. “Si tomamos como referencia que Cañada Rosquín -de acuerdo al censo poblacional de 2001- cuenta con 5.096 habitantes, comprobaremos el impacto social que causa el cierre de esta fuente laboral”, destacó Depetris.
A mediados de 2000 se presentó el concurso preventivo que luego se transformó en quiebra, que tramita el Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial Nº 11 en lo Civil, Comercial y Laboral, con asiento en la ciudad de San Jorge, a cargo del juez Tristán Régulo Martínez. La empresa fue acumulando deudas con los trabajadores, proveedores, organismos nacionales de seguridad social e impositivos, entre otros. También con organismos provinciales y financieros que imposibilitaron su continuidad.
Ante esta situación, fue decisión mayoritaria la conformación de la Cooperativa de Trabajo Jabonera Cañada Rosquín Limitada. La flamante entidad tiene domicilio en Cañada Rosquín y cuenta hoy con 63 trabajadores socios.
Debido a la importancia social que esta fuente de trabajo representa para la localidad, la comunidad, autoridades comunales, instituciones, representantes políticos y funcionarios de diversos organismos públicos mantuvieron “numerosas reuniones para analizar la situación, tratando de preservar esta fuente laboral”, enfatizó el legislador, y agregó que “los trabajadores están viviendo una difícil situación. Desde diciembre de 2005 se hallan sin ingresos y son absolutamente conscientes de lo arduo de este proceso de transformación. No obstante, a pesar de las dificultades por las que atraviesan, es firme la decisión de mantener la continuación de esta tradicional actividad que caracteriza a la región”.
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