PROPONEN UN BOLETO ESTUDIANTIL EN RAFAELA
El aumento en el transporte urbano de pasajeros ya es un hecho, y esto es algo que no está en discusión. Como oportunamente se ha difundido, el Ejecutivo ha hecho llegar al Concejo sus intensiones de llevar la actual tarifa de 0.70 centavos al valor de 1.20. Y en el día de ayer, los ediles comenzarán a discutir la manera de aprobar este incremento, que de llegar a un acuerdo podría ser aprobado en la sesión del próximo jueves.
A pesar que todavía no se conoce la tarifa final que el boleto tendrá próximamente, los primeros indicios señalan que no sería la que el Ejecutivo ha propuesto. Porque si bien el ticket a 1.20 garantizaría cubrir los gastos operativos, renovar dos unidades e incorporar un coche 0 km al año, el impacto de la medida sería un costo que los concejales no están dispuestos a afrontar. Por ello, y como CASTELLANOS adelantara hace unos días, la suba definitiva podría llegar a ser de 0.30 centavos.
En medio de todo esto, los ediles han comenzado a trazar diferentes variantes para atenuar los efectos del aumento.
NUEVA ESCALA
En junio pasado, la División de Transporte Público y Social, presentó ante el Concejo un detallado informe sobre la situación del sector, y las correspondientes opciones de aumento para contrarrestar los 16.000 pesos de pérdida mensual que en promedio el 2006 el servicio está teniendo.
Más allá de esto, y de la mano del representante del CREA Félix “Lolo” Bauducco, los ediles empezaron a debatir nuevas ideas para la implementación del incremento. La propuesta deslizada en el día de ayer, incluye la reestrucutración de los abonos. A los vigentes descuentos por pago anticipado ($0.65) y boleto diferencial ($0.35) se incluiría un tercer beneficio destinado únicamente al sector estudiantil. Así, el abono promocional gozaría de un 10% de descuento; jubilados, pensionados y docentes recibirían un 25% de descuento y los alumnos un 50% de descuento sobre la tarifa real.
Si finalmente el boleto costara 1 peso, las restantes tarifas alcanzarían respectivamente, los valores de $0.90, $0.75, y $0.50. ¿Serán estos valores finales?
LOS NÚMEROS
De acuerdo al mencionado informe presentado por Transporte Público, hasta mayo de 2006 se cortaron 620.263 tickets, por una suma cercana a los 400.000 pesos. De estos, más de 100.000 boletos pertenecen al abono de $0.35, representando un 16% del total de pasajes.
En este sentido, y recordando que este 16% está compuesto por jubilados, pensionados, docentes y estudiantes, una buena parte de este sector podría llegar a recibir un menor incremento de la tarifa. Es decir, si se aprobara finalmente el descuento estudiantil, un porcentaje de los que ahora pagan $0.35 empezarían a abonar $0.50 a diferencia de los $0.75 que la nueva tarifa podría llegar a costar. Siendo que el municipio asume el costo de la diferencia entre la tarifa normal y los otros valores, ¿cómo evaluarán desde Obras y Servicios Públicos esta posible modificación?
CONTRA LOS ABUSOS
Además de los debates para acordar los nuevos precios del servicio, la propuesta del Ejecutivo ha producido una actualización de algunos de los temas pendientes que tiene el sector. Uno de ellos es la realidad de los “pases libres” en la utilización de los minibuses.
Originariamente, el beneficio es otorgado para uso de personas con algún tipo de discapacidad. Pero ciertas irregularidades en la prestación habrían generado en algunos concejales la necesidad de replantear la situación.
En este sentido, Luis Castellano definió como “un abuso” al empleo que actualmente se realiza sobre esta disposición. “A mí me parece que tiene que haber pases libres pero hay que establecer los criterios”, describió Castellano. Siguiendo la misma línea, Héctor Sierra propuso realizar un “reempadronamimento” para un mayor control. Y si bien German Bottero cuestionó la cifra, cerca de 1.300 personas al día de hoy estaría gozando del beneficio. Cifra que, en un principio, se buscaría disminuir.
CHOFERES
Una queja recurrente durante el relevamiento realizado por CASTELLANOS (Ver pág. 2) ha sido el comportamiento de los choferes. Varios de los consultados manifestaron haber encontrado, durante los recorridos, conductores cuya manera de manejar deja mucho que desear. Incluso, algunos confesaron haber sido testigos de malos tratos a los pasajeros por parte de estos choferes. Que un servicio con un alto grado de aceptación popular pierda prestigio por el accionar de sus empleados, es sin dudas una verdadera pena.
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