PROVINCIA Y MUNICIPIO COORDINAN LA CONSTRUCCIÓN DE VIVIENDAS PÚBLICAS
La Dirección Provincial de Vivienda tiene en su Registro énico un total de 15 mil santafesinos inscriptos que esperan cumplir el sueño de la casa propia.
La inundación de 2003 dilató las esperanzas, en tanto que los esfuerzos y recursos económicos se concentraron obligadamente en quienes perdieron todo: la semana que viene se sortean 784 viviendas construidas en el norte de la ciudad para afectados.
A la par se trabaja en pos de brindar el beneficio a los ciudadanos inscriptos. En Santa Fe, aunque todavía prevalecen algunas áreas de oportunidad, no son muchos los terrenos disponibles. (Ver aparte) Según datos del Plan Urbano, estudio que realiza la Secretaría de Planeamiento de la Municipalidad con el aporte de otras áreas, un 85 % de la planta urbana está ocupada en extensión horizontal, a pesar del boom de construcción de edificios en altura que desde hace un par de años experimenta el macrocentro.
Esto implica que el desarrollo de la infraestructura para poder acceder a la vivienda es muy costoso. Si se suma la falta de tierra y que desde hace muchos años empezaron a subir las napas freáticas afectando los suelos, se está ante la obligación, al menos de quienes deben planificar, de repensar la ciudad: “Tenemos densidades muy bajas, con costos de infraestructura muy altos y con incapacidad de poder acceder a más terrenos, razón por la cual hay que optimizar los recursos económicos disponibles”, aseguró el subsecretario de Planeamiento Urbano, Aldo López Van Oyen, en la entrevista que concedió a El Litoral junto al secretario, Gustavo Giobando, y al director provincial de Vivienda y Urbanismo, Carlos Feruglio.
Coordinar para evitar errores
Para evitar cometer errores pasados y compatibilizar el trabajo, ambas reparticiones -provincial y municipal- mantienen reuniones periódicas. Mientras avanza a buen ritmo la construcción de 2.420 unidades en el marco del Plan Federal I, financiado por el gobierno nacional, se preparan para la puesta en marcha del II.
“Tratamos de anticiparnos a las nuevas licitaciones que van a venir para que coincidan las previsiones urbanísticas con la política de vivienda de la provincia”, aclaró Giobando.
En tanto, Feruglio reconoció algunos errores que se produjeron con el Plan I cuando esta comisión de trabajo aún no estaba formada. Por ejemplo, “se concretaba la ejecución de viviendas y faltaban los trabajos de infraestructura, los servicios, las redes troncales. Ahora, estamos trabajando en conjunto para prevenir esas cosas”.
Entre las cuestiones inmediatas a resolver se destaca la ejecución de la infraestructura de nexo que demandan las obras que se están ejecutando: desagües pluviales, pavimento, cordón cuenta, “todo lo que significa vincular el barrio de viviendas con la infraestructura existente o a los barrios de vivienda entre sí”, explicó el secretario municipal.
Para esto, tienen en cuenta que el trazado de las redes de infraestructura se realice en función de una segunda etapa de edificación, de modo que pueda amortizarse esa inversión con los nuevos conjuntos habitacionales y no se ubiquen en lugares que demanden la construcción de nuevas obras de nexo.
Feruglio aseguró que existe un principio de acuerdo con la Subsecretaría de Vivienda de la Nación para aportar el dinero necesario, pero resta que se finalicen y envíen los proyectos para su aprobación y puesta en marcha.
Planificar, ésa es la cuestión
A mediano plazo, la problemática habitacional en Santa Fe requiere de una mirada más abarcadora. Amerita que, de una vez por todas, se proyecte, se piense, se planifique, se apele a la creatividad con el fin de sortear los obstáculos que están impuestos y no pueden cambiarse. Por ejemplo, la escasez de terrenos.
Por este camino, avanzan al menos las ideas de la actual gestión de Planeamiento Municipal.
En el diagnóstico, apuntan que la ciudad tiene pocas alternativas de seguir ocupando zonas vacantes en el norte, con todo lo que significa el problema de la infraestructura, del transporte público y del equipamiento comunitario -salud, seguridad y educación-, “vitales para completar la vida urbana y evitar tener ciudades dormitorios”, opinó Giobando. Aunque efectivamente hay tierra disponible en distintos sectores para encarar emprendimientos más chicos. “En ese caso, lo que hay que hacer es adecuar el proyecto”.
“Estamos pensando otras alternativas a la modalidad de licitación de entre 100 y 150 viviendas individuales en un lote propio. Estamos buscando la manera de ir completando el tejido urbano con emprendimientos más chicos, a lo mejor un lote menor puede ser completado con planes de 4 ó 5 viviendas, o se pueden hacer en un lote dos viviendas de dos pisos (dos dúplex), o en un terreno convencional de 10 metros de frente y 35 de profundidad desarrollar un conjunto de 5, 6 u 8 viviendas para ir completando sectores de la ciudad”.
Por ahora son ideas. Hasta tanto comience a ejecutarse la construcción de las viviendas del Plan Federal II hay tiempo para afinar el lápiz, relevar pequeños espacios de tierra disponible y adecuar los proyectos para que esta ciudad crezca de un modo más ordenado.
Para clase media
Entre los proyectos, destacan la idea de ofrecer planes de vivienda de mejor nivel para la clase media, por ejemplo en los terrenos disponibles en el Parque Federal. “Es importante remarcar que se está intentando cambiar el concepto de atender solamente a una franja social. Así, buscamos ampliar el sentido de vivienda como producto a vivienda como proceso para dar respuesta a un servicio habitacional”.
Áreas vacantes
Según el relevamiento que dispone la Secretaría de Planeamiento Urbano, la ciudad tiene lugares privilegiados, grandes áreas vacantes. El problema es que por lo general no son propiedad de la provincia ni de la Municipalidad, son de la Nación.
Por ejemplo, el contorno este del Parque Federal, sobre calle Las Heras y La Redonda, pertenece al Organismo Nacional de Bienes del Estado (Onabe). Giobando adelantó que van a ser licitados, parte a la venta y La redonda, a concesión. En total son siete manzanas que Planeamiento mira con cariño para futuros emprendimientos habitacionales.
Cerca, hacia el sur de Pedro Ferré, hay otra posibilidad concebida en la reciente licitación de la estación del ferrocarril Belgrano, que prevé el desarrollo de viviendas para uso residencial.
Otro sector está en la ex traza norte de la circunvalación, en Guadalupe, desde General Paz hasta la laguna Setúbal. Estos terrenos, “verdaderas oportunidades para el desarrollo urbano” son de Vialidad Nacional y el proyecto es crear Parque Norte. Para el secretario de Planeamiento Gustavo Giobando, “habría que ver cómo se hace sustentable un parque de esa magnitud y hasta qué punto es factible la combinación del parque con viviendas, son formas que no hay que descartar, hay que estudiarlas”.
Por último, si se concreta la obra (fundamentalmente hidráulica) Lagos del Oeste los santafesinos contaremos con otra área de oportunidad: se prevé recuperar 27 hectáreas de tierra.
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