PROYECTO INSTITUCIONAL DE LA ESCUELA SARMIENTO
La crisis social generó una descarga sobre la institución educativa de muchas funciones que antes no atendía. Hoy la escuela tiene que enseñar, pero también tiene que atender los problemas de violencia, de prevención de la salud, de comida, etcétera. Por eso, más que nunca se rescata en el discurso pedagógico la idea de que familia y escuela deben trabajar en forma conjunta en la educación de los niños.
Para acercarse a ese propósito, el establecimiento de EGB N° 1 Faustino Sarmiento generó el proyecto institucional denominado “Escuela para padres”. Se trata de un ciclo de conferencias y talleres, organizado en conjunto por los gabinetes psicopedagógico y de informática, la asociación cooperadora y docentes de la institución.
El fundamento que impulsa a concretar esta propuesta reside en la necesidad de compartir con los progenitores las problemáticas vigentes en la educación de los chicos. Se les propone reflexionar junto a especialistas y docentes sobre esas dificultades de manera integral y con un compromiso compartido.
“Los espacios que teníamos para comunicarnos con los papás, como las reuniones de padres, entrevistas, actos escolares no eran propicios para trabajar algunos temas que a ellos realmente les interesa con relación a sus hijos”, comentaron Beatriz Conti, directora escolar, e Ignacio Martínez, psicopedagogo.
En las reuniones de padres, generalmente se abordan cuestiones atinentes a la disciplina y el avance pedagógico del grupo. “Pero los papás están cada vez más interesados en capacitarse en cuestiones candentes, que tienen que ver con la crianza de los chicos”, dijo Martínez.
Para testear cuáles son esas temáticas que preocupan a los progenitores, a principios de año se repartió una encuesta donde las familias aportaron su opinión sobre los contenidos que debían abordar las charlas y talleres.
Entre un temario que propuso el Gabinete Psicopedagógico, los padres eligieron capacitarse sobre los siguientes tópicos: alrededor del 40 % votó por el tema hábitos y técnicas de estudio; otro 30 % por educación sexual y afectiva; el 17 % se mostró interesado en la nutrición y trastornos de alimentación, y un poco más del 12 % por los medios de comunicación y la educación familiar.
UNA PRIORIDAD: QUE SEPAN ESTUDIAR
La demanda más generalizada y llamativa de los padres es que se les enseñe a estudiar a sus hijos desde la primaria, que se los forme mejor en las técnicas para lograr un mayor rendimiento escolar.
“Nos vimos gratamente sorprendidos de que los papás votaran mayoritariamente por capacitarse en hábitos de estudio, de corte más pedagógico. Les preocupa esta dificultad que tiene la mayoría de los chicos al terminar su EGB, de encontrar las técnicas adecuadas para poder incorporar conocimientos”, señaló Martínez, quien no dejó de reconocer que “es cada vez más preocupante” el fracaso que enfrentan los alumnos al salir de 7° año y entrar al 8° de la EGB (ex primer año de la secundaria).
Justamente, ésa fue la primera charla que se dictó el 7 de junio, y que desbordó las expectativas de concurrencia, dado que asistieron más de 150 padres.
Sexualidad precoz y la obsesión por verse bien
Otro tema que ganó el interés de los tutores es la educación sexual. “Estamos ante un fenómeno de un inicio prematuro en la sexualidad de los chicos, donde eso implica una movilización importante en su desarrollo personal”, dijo el psicopedagogo.
Añadió que “somos de la política de que es mejor que nuestros alumnos se enteren de estas cuestiones a través de sus padres y educadores, a que lo aprendan de Internet o de la calle, donde lo único que hacen es sumar ignorancia y no certezas”.
Como se recordará, la Cámara de Diputados de la Nación sancionó la semana pasada el proyecto de ley que establece la obligatoriedad de que las escuelas primarias y secundarias de todo el país (privadas y estatales) impartan un programa integral de educación sexual a sus alumnos.
En la provincia de Santa Fe, los contenidos se dictan como un eje transversal, es decir, se lo puede abordar tanto desde la biología como desde la formación ética y ciudadana, siempre que el docente se interese en dictarlos.
La actual ministra Adriana Cantero no está de acuerdo en convertirla en materia obligatoria, para asegurar que realmente sea impartida en las aulas. “A mí me parecería bien que formara parte de la currícula, así uno tiene avales para poder desarrollar libremente esos contenidos y los docentes se verían obligados a prepararse sobre ellos”, opinó, en forma disidente, la directora Conti.
Martínez agregó que las actuales políticas de salud reproductiva no hacen “educación sexual”, sino “información sexual”, y “lo que terminan por hacer en muchos casos es promover y no prevenir determinadas conductas”.
Otro dato preocupante que aportaron Conti y Martínez es sobre la temprana obsesión por verse bien. “Vemos chiquitos que inician su escolaridad en EGB y que ya muestran algunos indicadores de opción por la estética; no se podría diagnosticarlos como bulímicos o anoréxicos, pero sí están mostrando una tendencia a preocuparse por su imagen, por cómo se ven”, comentaron.
CHARLAS
La Escuela para Padres continuará su ciclo de charlas el 13 de setiembre, para abordar los trastornos de alimentación en los chicos y cómo brindarles una dieta sana y económica. Será dictada por profesionales de la Asociación de Lucha contra la Bulimia y la Anorexia (Aluba) de Paraná. Las próximas serán sobre educación sexual, y sobre los medios de comunicación y la familia.
DIVERSIDAD
La escuela primaria Sarmiento, ubicada en Primera Junta y 1° de Mayo, tiene una matrícula de casi 700 alumnos, desde 1° a 7° años, que asiste a ambos turnos. “A pesar de ser una institución céntrica, tenemos una población escolar muy diversificada en lo económico y social. Hicimos un relevamiento del que surgió que nuestros alumnos provienen de 66 barrios diferentes”, comentó su directora, Beatriz Conti.
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