PROYECTO PARA QUE NO HAYA VIOLENCIA EN LOS BOLICHES
Un proyecto de estudiantes de la ciudad de Rafaela tendiente a disminuir los niveles de violencia en los boliches bailables y velar por el derecho a la recreación y diversión de la juventud, debatido por los alumnos durante el desarrollo del programa Diputados por un Día, fue hecho propio por el representante justicialista oriundo de esa ciudad Roberto Mirabella, quien ingresó a la Cámara baja una iniciativa que establece como obligatorio para los empleados de esos locales la realización de cursos de capacitación sobre primeros auxilios, seguridad y prevención contra la violencia dictados por psicólogos, paramédicos, personal policial y de Defensa Civil. “La impactante cifra de hechos de violencia podría reducirse con el sólo hecho de contar con personal capacitado”, planteó Anabel, alumna de la Escuela de Enseñanza Media Particular Autorizada N° 3091 De la Plaza, autora del proyecto que fue debatido y aprobado por el resto de las establecimientos escolares de Rafaela durante el desarrollo del programa provincial Diputados por un Día, que desde hace tres años impulsa el propio Mirabella. Esta actividad tiene el propósito de que los jóvenes incorporen el concepto de participación y que entiendan que la mejor manera de resolver los conflictos es a través del diálogo y la confrontación pacífica de ideas. Comienza con el trabajo en el aula a partir de la delimitación de los temas a tratar y la concreción en proyectos de ley. Finalmente se realiza un simulacro de sesión en la Cámara de Diputados de la provincia donde los alumnos expresan sus fundamentos y opiniones sobre cada tema, esperando la aprobación de su iniciativa.
“El objetivo de este proyecto de ley es la prevención y no quedarnos en lamentos frente a los hechos conocidos. Las cifras de hechos de violencia en los boliches son impactantes y esto podría reducirse con el sólo hecho de contar con personal capacitado, que tenga el conocimiento suficiente para actuar responsablemente en situaciones de riesgo”, planteó Fernanda, también alumna de la EEM 3091 De la Plaza, al momento de someter al debate la propuesta.
Antonella, del mismo establecimiento escolar, fue la alumna vocera del grupo que elaboró el proyecto. Explicó que luego de analizar e investigar la realidad incluso con entrevistas a actores involucrados en la problemática, los participantes del trabajo constataron que “la falta de conocimientos por parte de los vigentes propietarios de los boliches nocturnos para evitar hechos de violencia o enfrentar situaciones riesgosas determina también la falta de un trato correcto y apropiado con las personas que asisten a estos locales. Esto no hace más que generar aún más conflictos”, sostuvo.
“Los jóvenes tienen derecho a contar con un lugar seguro, propicio, para recreación o diversión, un espacio libre de temores donde el sólo hecho de divertirse los fines de semana no pase a formar parte de una desgracia, o algún hecho insano que afecte la integridad física o psíquica del joven”, añadió.
Fernanda, otra integrante del grupo, puntualizó que “el objetivo es la prevención, para no quedarnos lamentándonos ante lo ya ocurrido”.
Ante el planteo de otra escuela participante, respecto a qué ocurrirá en caso de incumplimientos a la norma, Anabel, otra de las autoras del proyecto, explicó: “Nuestro plan apunta que los boliches bailables tengan la obligación de contratar gente capacitada y, en aquel caso que se hagan controles y se encuentren personas no capacitadas dentro del local se les aplicará a los responsables la pena que corresponda e incluso se puede proceder a la clausura del establecimiento”.
APORTE QUE VALE
El lema del programa Diputados por un Día durante este año es “Tu aporte vale”, un mensaje y demostración a los jóvenes de que ello es así al plasmarse este proyecto en la Legislatura. Remarca la importancia de la participación responsable, del compromiso que se debe asumir frente a las situaciones diarias y lo imprescindible que es involucrarse con la educación política para apostar a una mejor ciudadanía y una mejor democracia.
“Con esta norma propuesta por los directos involucrados o afectados por la creciente violencia o la repetición de problemas de inseguridad en los boliches bailables y su zona periférica pretendemos instrumentar medidas que complementen las normas de control y reglamentación para el funcionamiento de la actividad, como la capacitación profesional para el personal de estos locales”, fundamentó Mirabella.
El proyecto está en análisis en la comisión de Asuntos Comunales de la Cámara de Diputados. Fija, con carácter obligatorio, que cada establecimiento designe un determinado número de empleados dependiente en relación proporcional a la superficie del inmueble para que asista a cursos dictados por psicólogos, paramédicos, personal policial y de Defensa Civil. Contempla también capacitación en comunicación, primeros auxilios y conocimientos básicos para evitar accidentes o actos de violencia durante dos meses, dos días por semana y a razón de dos horas diarias.
Según el proyecto, los fondos para afrontar esta actividad provendrán de un 3 por ciento de la alícuota del impuesto sobre los Ingresos Brutos que tributan los locales bailables, de los recursos originados en la aplicación de las sanciones previstas por la reglamentación de la ley, aportes voluntarios de instituciones, empresas y particulares y el producido por campañas de apoyo a este programa.
Diputados por un Día es una experiencia de participación y compromiso social de los alumnos de nivel medio impulsada por el equipo de trabajo del diputado Mirabella con el apoyo de la Regional III de Educación y de la Municipalidad de Rafaela. Durante los dos primeros años participaron de él más de trescientos estudiantes y este año se desarrolla en ocho escuelas de la ciudad cabecera del departamento Castellanos: la 429 Mario R. Vecchioli, 204 Domingo de Oro, 654 Nicolás Avellaneda, 3091 De la Plaza, 8140 San José, 8022 o Nuestra Señora de la Misericordia, 376 Joaquín Dopazzo y 428 Luisa R. Barreiro. Constituye un ámbito de expresión y creación, que apunta a que los jóvenes desarrollen valores sociales a través de un ejercicio práctico que les permita comprender la realidad, defender sus derechos y conocer sus obligaciones, buscar consensos mediante el diálogo, trabajar en equipo, planificar y elaborar políticas de trabajo.
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