PUENTES DEL LITORAL DEBERÁ PAGAR POR UN ACCIDENTE LABORAL
La Cámara de Apelaciones en lo Laboral de Rosario, Sala 3, condenó a la empresa Puentes del Litoral a abonar 220 mil pesos de indemnización a la familia de Enrique Bauer, un operario de 52 años que murió en un accidente de trabajo ocurrido el 22 de setiembre de 1999 durante la construcción del puente Rosario-Victoria. A su vez, declaró la inconstitucionalidad de algunos artículos de la ley nacional de riesgo del trabajo, especialmente aquellos que pretenden impedir reclamos en cuanto a los montos indemnizatorios.
La muerte de este operario se produjo cuando una viga de acero de 2,5 toneladas de peso, que estaba siendo manipulada por una grúa, golpeó un soporte de madera que sostenía otras vigas colocadas verticalmente sobre la arena y una de ellas aplastó al trabajador.
Según la ley de riesgos de trabajo, con la tarifa legal entonces vigente, la indemnización a percibir por la viuda e hijo del fallecido ascendía a 30 mil pesos, a cobrar mediante pagos mensuales de 165 pesos para la esposa y 65 para el hijo. Los familiares del trabajador accidentado plantearon una demanda en la Justicia laboral y obtuvieron, en primera instancia, que esa suma pudiera ser percibida al contado y en un solo pago.
En su momento, además, los abogados Jorge Elías, Arturo Marchesi y Ana Córdoba, patrocinantes de la familia del operario, cuestionaron por inconstitucional la ley de riesgos de trabajo, en cuanto no permite a las víctimas de accidentes de trabajo reclamar el pago de una mayor indemnización en los casos en que, de acuerdo con las leyes civiles, el empleador es responsable por el accidente de trabajo.
En primera instancia esta demanda fue rechazada por el juzgado laboral Nº 8, a través de la doctora Silvana Cabagliatti, porque se entendió que la ley no era inconstitucional y no se había acreditado ninguna omisión que pudiera hacer responsable a Puentes del Litoral por la muerte del trabajador.
En aquel momento, la defensa de los demandantes, encabezada por Jorge Elías, hizo la apelación correspondiente y después de seis años de ardua tarea en la Justicia, se modificó el fallo.
Ahora, la Cámara de Apelaciones en lo Laboral, a través del voto de los jueces Angel Angelides, José Villar y Sara Burde, revocó la sentencia de primera instancia, declaró inconstitucional esa prohibición de reclamar una mayor reparación por vía civil que establece la ley, y condenó a Puentes del Litoral responsable por la muerte de Enrique Bauer. Además, consideró que “la manipulación de esas vigas de dos toneladas y media de peso constituye un elemento peligroso que determina una presunción de responsabilidad del propietario por las consecuencias del accidente”.
En base a estos argumentos, y descartando que hubiera mediado culpa de parte de la víctima del hecho, el Tribunal impuso una condena por daño material y moral que, sumada a sus intereses, representa una indemnización que supera los 200 mil pesos.
ACCIDENTE FATAL
Bauer, conocido como El Alemán, era oficial montador y en el momento del accidente se encontraba trabajando en las islas entrerrianas. Una grúa manipulaba grandes estructuras metálicas, cuando un tramo de diez metros de largo, cinco de alto y cuarenta centímetros de ancho de una estructura llamada cimbra de 12 mil kilos le cayó encima y lo aplastó. En aquel momento, sus compañeros denunciaron a la empresa encargada de erigir el enlace entre Rosario y Victoria por “no contar con las más mínimas medidas de seguridad para los trabajadores”.
Días después del accidente, el gerente de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT), Andrés Faragó, informó que “en principio el accidente laboral que le costó la vida a un obrero que trabajaba en la construcción del puente Rosario-Victoria se debió a una imprudencia del propio operario”.
En tanto, el responsable de higiene y seguridad de la empresa Puentes del Litoral, Carlos Palomeque, dijo después de la desgracia: “El obrero pudo no haber estado ahí”, en clara alusión a que su posición cercana a las estructuras colgantes que lo aplastaron, desde su punto de vista, no era la adecuada. Inclusive la Uocra, el gremio de los obreros de la construcción, había dejado trascender que “la muerte pudo haberse producido porque el obrero se confió”.
Según datos de funcionarios de la SRT y la Secretaría de Trabajo provincial, aquella fatal mañana del 22 de septiembre de 1999, las tareas habían comenzado a las 10 porque no se habían realizado los depósitos con el dinero de los sueldos de los obreros. “Es un factor importante porque el hecho de que las tareas hayan estado atrasadas pudo haber influido para que Bauer se apurara”, estimaron en aquella oportunidad.
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