Pullaro: “No hay ánimo en muchos radicales de ir a una interna con el socialismo”
El diputado aclaró que no teme ir a una interna porque, dijo, muchas veces una compulsa entre los partidos revitaliza a los militantes y al propio espacio frentista.
Se acerca el calendario electoral en la provincia y los partidos políticos apuran definiciones para cerrar las listas de candidatos para competir en las internas abiertas. Ya hay varios postulantes en carrera y todo parece indicar que en el oficialista Frente Progresista la disputa para encabezar la fórmula a gobernador estará hegemonizada por el socialista Miguel Lifschitz y el radical Mario Barletta. Sin embargo, surgen voces en el campamento de la UCR que marcan disconformidad con las autoridades del partido para iniciar esa batalla política.
“No hay ánimo en muchos radicales para ir a una elección interna con el socialismo”, blanqueó a La Capital el diputado provincial Maximiliano Pullaro (UCR).
Dos cuestiones pesan en el desánimo radical para enfrentar al socialismo: la poca adhesión interna que cosecha entre los correligionarios la candidatura de Barletta y la necesidad de darle continuidad a la gestión del Frente Progresista para no perder el poder en manos de Miguel del Sel (de buen desempeño en las encuestas preelectorales) o con el candidato que ponga en cancha el Partido Justicialista (PJ).
“La UCR tiene que cuidar el gobierno y no perderlo. Pero además hay que procurar ganar las legislativas para llevarnos los 28 diputados y ganar dos senadores más. Con eso tendríamos mayoría en la Legislatura y el panorama sería distinto para el próximo gobernador del Frente Progresista”, evaluó Pullaro.
El diputado aclaró que no teme ir a una interna porque, dijo, muchas veces una compulsa entre los partidos revitaliza a los militantes y al propio espacio frentista. Sin embargo, en la actual coyuntura, sobre todo en el interior de la UCR, las cosas no están claras y una “interna feroz” podría complicar el escenario para que el Frente Progresista se mantenga al frente de la Casa Gris.
“Recorro la provincia, dialogo con muchos intendentes y jefes comunales, y de todos ellos recojo el poco interés que tienen en embarcarse en una interna. Esa es la realidad”, razonó Pullaro, quien, además, no ocultó sus intenciones de liderar una lista para diputado provincial.
“No tengo nada en contra de Barletta; es más, lo aprecio, pero hoy por hoy su candidatura no tiene un consenso mayoritario en la UCR”, añadió, y dejó en claro que sus reparos hacia el ex rector de la Universidad Nacional del Litoral no significa un encolumnamiento detrás de la postulación de Lifschitz.
“Tenemos que ser inteligentes y lograr un acuerdo macro. A veces, tras una interna, no se llega a la mejor síntesis y corremos el peligro de perder el gobierno”, advirtió.
El dirigente radical diferenció las situaciones y coyuntura que llevaron a la UCR en 2011 (también con Barletta a la cabeza) a competir con el socialismo en la interna, compulsa en la que resultó victorioso Antonio Bonfatti, a la postre el gobernador de la provincia.
Malestar
“En aquella oportunidad había un malestar sostenido de casi todo el radicalismo con (Hermes) Binner por la integración del partido a las decisiones de gobierno. Hoy la realidad es diferente, ya que Bonfatti se revirtió esa tendencia: mostró mayor apertura y un mejor espíritu frentista. No es una idea mía, hay que preguntarles a los intendentes, jefes comunales y a los senadores departamentales que tiene la UCR”, argumentó el legislador.
Para Pullaro, el hecho que después de cuatro años muchos de sus correligionarios no quieran enfrascarse en una interna como la que sostuvieron Barletta y Bonfatti es un error que hay que buscar en las propias entrañas de la conducción de la UCR santafesina, donde “son siempre cuatro o cinco dirigentes los que toman decisiones alejadas del sentir mayoritario”.
“Hay que cambiar el estilo de conducción para recuperar el fervor militante. Esa es la tarea que tenemos que llevar adelante los dirigentes jóvenes. Pero lo más importante que pasa hoy es que la mayoría de los radicales no discuten su pertenencia al Frente Progresista, como sí pasaba antes. Eso, al menos, ya es un avance”, cerró el diputado provincial por la UCR.
Aguad insiste en ir en alianza con Macri
El diputado Oscar Aguad (UCR) volvió ayer a destacar la necesidad de que el Frente Amplio Unen (FAU) llegue a un acuerdo electoral con el precandidato presidencial del PRO, Mauricio Macri, con el fin de “derrotar al populismo”.
“Hay que sentarse con los dirigentes que piensen lo mismo. El límite es derrotar al populismo, que es impotente para cambiar la matriz productiva del país”, afirmó el diputado nacional por Córdoba.
Dijo que no cree “que el radicalismo deba renunciar a pelear por el poder y ser parte del gobierno”, en relación a los acuerdos provinciales entre los armados radicales y el Frente Renovador, que conduce el precandidato presidencial Sergio Massa, y que tienen como fin fortalecer la posibilidad de que la UCR gane algunos distritos gobernador por el peronismo, como Tucumán, Jujuy, Formosa, Salta, Chaco o Tucumán.
Aguad se opone a esta alternativa, que sostienen dirigentes radicales como Gerardo Morales (Jujuy) y José Cano (Tucumán) y, en cambio, avala la propuesta del presidente de la UCR, Ernesto Sanz, y la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, de formar una alianza con Macri, pero sin Massa, al que consideran parte del PJ.
“Es necesario hacer un frente muy amplio. La UCR tiene que ser la columna de un frente electoral más amplio del que hoy está proponiendo”, dijo Aguad, sobre la apertura del FAU al PRO.
“Tengo una opinión diferente a la cúpula del radicalismo en el sentido estratégico de que el radicalismo es un partido que ha sido muy útil para la sociedad y no podemos perdernos en la intrascendencia y ser espectadores de lo que viene”, agregó, y señaló que la UCR tiene “una gran responsabilidad de que no se fragmente la oposición”.
También dijo “no tiene un gran valor la foto” de la senadora macrista Gabriela Michetti con Carrió, porque se trató de “una reunión social que tenía que ver con un fin benéfico de la fundación Suma”.
La posibilidad de incorporar a Macri en el frente de centroizquierda abrió gritas dentro del FAU, a tal punto que una de sus fundadoras, Elisa Carrió, decidió no participar más en el armado nacional del espacio disconforme con la negativa de sus socios en el frente.
Pero pese a los rechazos, sectores de la UCR, al igual que Carrió y el cordobés Luis Juez, insisten en que si no hay alianza con Macri, las presidenciales de 2015 serán hegemonizadas por Daniel Scioli y Sergio Massa, con lo que el espacio no peronista se quedará sin la posibilidad de luchar electoralmente por el poder en una eventual segunda vuelta.
Fuente: La Capital
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