PUSO UNA BOMBA EN LA ESCUELA Y LE DARÁN CLASES EN SU CASA
Un alumno de 17 años sospechado de haber colocado a mediados de noviembre pasado un artefacto explosivo en una escuela de Paraná para evitar que una compañera de estudios le disputara la bandera de ceremonia fue separado preventivamente del establecimiento y recibirá clases en su vivienda, informaron ayer autoridades del Consejo General de Educación (CGE).
El presidente del organismo, Jorge Kerz, informó que el alumno de tercer año del Polimodal, del turno mañana, de la Escuela Nº 1 de Comercio “será asistido en su casa por un grupo de docentes” y aseguró que la medida tuvo en cuenta el pedido de algunos padres de alumnos, que prefieren esa alternativa hasta tanto se aclare el incidente.
En noviembre pasado se encontró en la escuela un artefacto explosivo de fabricación casera que habría sido colocado por un alumno de excelente promedio para evitar que una compañera de estudios se quedara con la bandera, según informó el rector del establecimiento, Miguel Langhi.
El funcionario indicó que una investigación interna que encararon las autoridades de la Escuela de Comercio Nº 1 estableció que un estudiante de 16 años, que en ese momento cursaba segundo año del polimodal del turno mañana, sería quien colocó dentro de un aula el artefacto explosivo.
La caja, que en su interior contenía dos botellas de gaseosa con pólvora y un detonador, fue encontrada en el interior de la escuela y debió ser retirada por efectivos del cuerpo de bomberos.
La conmoción que generó el hallazgo de la caja obligó a las autoridades de la escuela a realizar una investigación, que estuvo a cargo de la vice rectora y de una psicopedagoga del establecimiento.
Langhi aseguró que “los compañeros difundieron el nombre del chico de 16 años que pudo haber puesto la caja”, que es un estudiante de destacada trayectoria dentro del instituto porque ha sido ganador de varias olimpíadas científicas en Paraná y en la región.
El rector no descartó que el chico haya procedido de esa manera por “los celos” que le generaron las buenas notas de una compañera de estudios, quien podría ubicarse como una potencial competidora para la obtención de la bandera de ceremonias de la escuela.
Langhi dijo que, “tras varios días de labor, el menor reconoció haber participado del hecho” por lo que, sobre esa base se dispuso suspenderle la continuidad del ciclo lectivo y darle por aprobado el año, debido a que tenía excelentes notas y las clases estaban a punto de finalizar.
La decisión de las autoridades del establecimiento fue duramente cuestionada por los padres del chico, quienes denunciaron que a su hijo “le tendieron una cama”.
Aunque admitieron que el chico participó de lo que consideraron una broma de mal gusto, advirtieron que en el hecho también intervinieron otros siete compañeros del curso y un menor que asiste a una escuela cercana.
Este contenido no está abierto a comentarios

