QUÉ DIJO BERLI EN LOS TRIBUNALES POR LA CAUSA INUNDACIONES
Carlos Reutemann se cansó de repetir que nadie le avisó sobre el desborde del río Salado que dejó 23 muertos y más de 100 mil personas en el desamparo. Dos palabras (“Yo avisé”) del ex director de Obras Hidráulicas, Ricardo Fratti, lo enfurecieron al extremo de obligarlo a cambiar el discurso y quejarse ahora porque -supuestamente- le avisaron tarde. Ayer, su ex ministro de Obras Públicas, Edgardo Berli, volvió a tirar para arriba y se convirtió en el segundo funcionario en admitir lo que el propio ex gobernador negó una y otra vez. “Nosotros informamos”, dijo Berli.
El ex ministro declaró como testigo ante el juez Diego de la Torre que investiga las consecuencias trágicas de la gran inundación de Santa Fe. Y en su relato de casi tres horas, involucró a Reutemann. Ratificó que aquel fatídico martes 29 de abril al mediodía, en el propio despacho de la Gobernación, Fratti exhibió un mapa de la ciudad con una delgada línea roja que definía los barrios del oeste que luego fueron tapados por el agua. “Entonces, ¿por qué no se ordenó evacuar el barrio Centenario que cayó varias horas después?”, se le preguntó. “No tengo respuesta a los temas del aviso respecto a cuándo se iban a inundar las áreas y cuándo se debía evacuar. Lo que nosotros hicimos en esa reunión fue informar a través del director de Hidráulica”, contestó.
Berli respaldó la versión de Fratti. Confesó que el martes 29 de abril a media mañana ya sabía que el hospital de Niños se iba a inundar. Y desmintió al ex intendente de Santa Fe, quien levantó sospechas sobre otros para justificarse ante un fallido histórico. Marcelo Alvarez les pidió a los vecinos de Centenario, Chalet, El Arenal y San Lorenzo que se quedaran tranquilos. Muchos le creyeron. Pero después, los barrios fueron tapados por un torrente de agua y barro. “Nosotros nunca pudimos haberle dicho eso (a Alvarez) porque no teníamos ni el conocimiento ni la información para decir eso”, se defendió Berli.
Las contradicciones entre uno y otro ya marcan lo que viene: el careo entre Berli y Alvarez, quizás después de la feria judicial del verano. Con una paradoja: los dos ya forman el plantel del Ente Regulador de Servicios Sanitarios (Enress), donde se podrán ver la cara.
-¿Que le preguntó el juez? ¿El ingeniero Fratti mostró un mapa de Santa Fe con una línea roja que definía los barrios que luego se inundaron, en esa reunión en la Gobernación?-quiso saber Rosario 12.
-Repasé todas las situaciones vividas antes de la crisis en la ciudad. Esa reunión se realizó el martes (29 de abril) al mediodía en la Gobernación. Solamente hice un comentario respecto a ese plano que el ingeniero Fratti expuso en esa reunión, en el que indicaba con una línea roja el posible nivel que el agua iba a alcanzar en la zona oeste de la ciudad -explicó Berli.
-¿El ingeniero Fratti mostró ese plano y dijo: estos son los barrios que se van a inundar?
-Sí. Era un plano elaborado por la Dirección de Hidráulica en función del nivel de agua entrante en el Hipódromo y su extrapolación (a la zona) en función de la escasa información que tenía hasta dónde iba a llegar el agua en todo el sector oeste de la ciudad.
-Si ese dato se conocía a las 11 de la mañana, ¿por qué no se evacuó el barrio Centenario que se inundó a las seis o siete de la tarde?
-No tengo respuesta a los temas de aviso respecto a cuándo se iban a inundar las áreas y cuándo se debía evacuar. Lo que nosotros hicimos en esa reunión fue informar a través del director de Hidráulica. Un rato antes yo mismo había ido al hospital de Niños para informar…
-¿A qué hora?
-A las diez y media de la mañana. Ya me habían adelantado por teléfono, ante una consulta que yo había hecho horas antes, qué iba a pasar con el hospital de Niños. Y si bien, insisto, la información no era exacta, precisa, sabíamos que el hospital se podía inundar. Entonces,. Yo personalmente fui hasta allí, me entrevisté en uno de los pasillos con el director y le dije que íbamos a ensayar una defensa desesperada a través de bolsas. Incluso, fuimos a buscar gente de Alto Verde para que nos diera una mano y después se sumaron vecinos de la zona, pero fracasamos en el intento. Es decir, ya a esa hora se sabía que el hospital corría riesgos.
-Pero si uno mira el mapa se da cuenta que era difícil defenderlo.
-A las diez y media (del 29 de abril) sabíamos que el hospital de Niños podía tener entre un metro y un metro y medio de agua. La duda en ese momento era cuánto se había levantado el edificio durante su construcción (en el primer gobierno de Reutemann) porque los niveles de referencia eran cotas viejas que normalmente son del eje de calzada. Intentamos defenderlo. Pero el agua superó las previsiones hechas por la misma Dirección de Hidráulica. Sin embargo, había otras opiniones que pensaban que las vías ferroviarias iban a actuar de contención al avance de las aguas y quedó demostrado que no fue así. .
-¿Eran opiniones municipales?
-En general, eran municipales. Ellos opinaban que era muy difícil que agua llegara al hospital de Niños porque las vías del ferrocarril iban a actuar como dique de contención. Esto también indica la incertidumbre con la que nos movíamos todos. No es que había opiniones ex profeso intentando minimizar la cosa, sino que había un grado de incertidumbre muy grande.
-Una frase de Alvarez ya quedó en la historia. El les pidió a los vecinos de Centenario, Chalet, El Arenal y San Lorenzo que se quedaran tranquilos y después el agua tapó esos barrios. Más tarde, en su declaración escrita ante juez De la Torre apuntó contra los funcionarios de la provincia. ¿Ustedes le dijeron a Alvarez que esos barrios no se iban a inundar?
-No. Nosotros no pudimos nunca haber dicho eso porque no teníamos ni el conocimiento ni la información para decir eso. Ese dato que ha trascendido, que lo conozco a través de los medios, no surgió de una información dada por mi ni por ninguno de los funcionarios del Ministerio de Obras Públicas que yo conozca o haya escuchado. Así que no sé cuál es la información que toma el intendente como base de sus declaraciones –retrucó Berli..
-La noche del lunes 28 de abril hubo un encuentro tenso en la autopista. ¿Qué pasó allí?
-Ahí había un grupo muy importante de funcionarios, la mayoría provinciales y algunos municipales. También pobladores de la zona intentando hacer un cierre debajo del puente de la autopista, en coincidencia con la avenida de circunvalación. Esta obra era rechazada por las autoridades municipales porque sostenían, con algún criterio valedero, que preferían que todos los reservorios, tanto los del norte como los del sur de la zona de circunvalación, se vayan inundando lentamente, de manera tal que con las bombas y con los caudales que se observaron primero, que eran manejables por las bombas, ir regulándolos o que en su defecto se vayan inundando lentamente algunos de los barrios más bajos. Esa obra fue rechazada por la Municipalidad, incluso la discusión del lunes (28) a la noche, el intendente discutía con los vecinos, tratando de convencerlos de que no eran conveniente bolsear abajo de la avenida de circunvalación.
-¿Fue idea de los vecinos?
-Lo que sabemos es que hubo colaboración… Las bolsas seguramente fueron suministradas por la Municipalidad o la provincia. Incluso, se les llevó alguna camionada de arena. No tengo certeza de quién la acercó. Le recuerdos que las bolsas y la arena, cuando se dan fenómenos de este tipo, son como la aspirina para un enfermo de cáncer.
-¿Hubo camiones oficiales o indicación de funcionarios, por ejemplo del ex administrador de Vialidad, José D’Ambrosio?
-No, que a mi me conste no. D’Ambrosio según lo que me ha comentado a mi nunca él estuvo asesorando técnicamente para algún cierre.
-¿Y las bolsas?
-Seguramente han sido municipales o provinciales. Pero les recuerdo que mientras hacíamos el cierre del Hipódromo, traíamos camionadas de bolsas y muchas de ellas eran llevadas por los vecinos con la intención de salvar su casas, cosa que después no se dio. Nunca nos resistimos a entregar bolsas. Insisto: las bolsas y la arena son elementos que calman la ansiedad de la gente ante tanta incertidumbre, así que no sé a dónde fueron a parar esas bolsas. Probablemente, algunas de ellas hayan ido a parar abajo del puente de la autopista -dijo Berli.
Y agregó: “Lo que quiero dejar claro es que no hubo una obra realizada o incentivada por la provincia debajo de la Circunvalación. Esa obra fue descartada por sugerencia municipal el mismo lunes (28 de abril) a muy temprana hora de la tarde cuando nosotros sugerimos hacerla. Fue descartada con los argumentos que les expresaba recién, que eran aceptables para nosotros. Los técnicos municipales decían que ensayar un cierre ahí abajo era en vano porque en virtud de los niveles que hay en la autopista en Iturraspe y Perón, el agua iba a pasar por ahí, un hecho que ocurrió después: el agua pasó por ahí también.
-¿A que hora ocurrió eso?
-Cuando todavía estábamos haciendo el cierre del Hipódromo. Nosotros pensábamos que debía haber otro cierre si fracasaba el del Hipódromo. Lo único que se nos ocurrió en ese momento era intentar otro cierre perpendicular al terraplén oeste y el único lugar donde se podía ensayar era en coincidencia con la autopista. Pero ahí fue cuando las autoridades municipales rechazaron la propuesta por lo que le comentaba (que el agua entraría por Iturraspe y Perón). Esto fue a las tres de la tarde del lunes 28.
-Y a la noche se volvieron a encontrar en el mismo lugar y con el mismo dilema.
-Si, pero la discusión ya era entre el intendente y los vecinos. El intendente trataba de convencer a los vecinos de no hacer nada.
-¿Y cómo le fue a Alvrez? ¿Lo increparon?
-Fue una discusión dura, porque los vecinos se imagina como estaban, pero no era irrespetuosa ni nada por el estilo. El intendente trataba de convencerlos con los mismos argumentos que nos había convencido a nosotros, que era inapropiado hacer ese cierre. Y los vecinos terminaron aceptando porque yo me fui a las 10 y media de la noche y ya no quedaba nadie trabajando.
Este contenido no está abierto a comentarios

