“¿QUE RENUNCIA?. NI HE RENUNCIADO, NI ESTÁ EN MI ÁNIMO RENUNCIAR”
Alejandro Rossi, parece decidido a resistir el embate que sufrió tras la denuncia publicada el último domingo por el matutino rosarino La Capital, y le aseguró al periodista Juan Carlos Tizziani, que nunca renunció, ni que se encontraba en su ánimo hacerlo.
La declaración del problematico funcionario, aparece algunas horas después de que de su propia boca, se cayera la frase :” estoy dispuesto a dar un paso al costado”, u otras como: ” este cargo para mi fue una tortura”, y despúes de una fuerte embestida desde la legislatura provincial de todo el arco opositor, que pidió desde pedidos de informes, interpelaciones al Ministro y conformación de comisiones especiales para investigar el caso.
Por otra parte, desde Casa Gris, se asegura que el funcionario se mantendrá en el cargo ” hasta tanto Obeid aterrice en Sauce Viejo”, y que una vez retomadas sus funciones, decidirá el alejamiento del Sub Secretario de Seguridad.
La declaración de Rossi a Rosario 12 parece ser una respuesta a los operativos lanzados desde la Legislatura para forzar su renuncia. Dos legisladores picaron en punta en el montaje político: el diputado Marcelo Brignoni pidió la interpelación de Rosúa y su colega de la UCR, Daniela Qüesta reclamó que “Rossi sea inmediatamente separado de su cargo, hasta tanto se investigue a fondo las circunstancias del accidente de tránsito que lo tuvo como protagonista”. Rossi fue acusado de encañonar con un arma a un taxista de Rosario, pero el funcionario desmintió el hecho. “Eso nunca ocurrió”, dijo.
La legisladora pidió la renuncia de Rossi en una carta que le mandó a Rosúa. “La gravedad de los hechos que salen a la luz, no hace mas que echar otro manto de dudas sobre la imagen y conducta del encargado de la seguridad provincial. Oportunamente y con relación a otros temas (subsidios al transporte) desde este bloque se solicitaron informes sobre el señor Rossi, que aparentemente, cualquiera sea el cargo que desempeña, siempre es objeto de sospechas por su accionar”, señaló Qüesta.
“Debe hacerse una amplia investigación, que abarque tanto las circunstancias del hecho como las conductas de los funcionarios policiales intervinientes, así como si el arma que supuestamente esgrimió el subsecretario está registrada a su nombre y si es factible que la porte ya que aparentemente seria un arma de guerra -agregó-. Quienes ejercemos la función pública tenemos una responsabilidad que sobrepasa la media, pero ello no nos atribuye ninguna prerrogativa especial, por lo tanto de comprobarse la veracidad de lo ocurrido debe dar lugar al desplazamiento definitivo del funcionario cuestionado, pero en tanto, por la gravedad del hecho y ante la ausencia de un gesto por parte del funcionario, se hace necesario solicitarle al ministro Rosúa su separación temporal del cargo”.
El diputado Marcucci no quedó en la zaga: pidió una comisión investigadora “para dilucidar los hechos y la responsabilidad” de Rossi en el incidente con el taxista. “Esto tiene una trascendencia institucional de magnitud, toda vez que se encuentra involucrado un funcionario público que paradójicamente debe velar por la seguridad de los santafesinos y que reacciona violentamente frente a una supuesta æencerronaÆ como el mismo la define, además de la existencia de testigos que aseguran que bajó de su vehículo portando un arma calibre 40 con la que habría amenazado al otro conductor”.
“Del análisis el incidente surgen numerosas irregularidades tales cómo que se habría fraguado el expediente ocultando algunos hechos de significativa importancia, se habrían traslado a otras jurisdicciones funcionarios de gendarmería y de policía, hipotéticamente se habrían cometido al menos un par de delitos de carácter penal como son claramente el abuso de autoridad y amenazas, etc”., agregó Marcucci. “El propio Rossi debería echar luz en torno a sus declaraciones a medias, en un lenguaje impropio para un funcionario, en el sentido de que el sabe por qué lo podrían haber encerrado en la ruta o que el sabe por qué se lo denuncia. Resulta preocupante que ningún fiscal de la justicia rosarina haya asumido de oficio la responsabilidad de llevar adelante la investigación de los hechos”.
Según Marcucci la comisión investigadora debería estar integrada por diputados de distintos bloques, presidida por un representante de la oposición y amplias facultades de consulta para deslindar la responsabilidad de Rossi en un plazo de 15 días.
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