QUE SEA CON SUERTE
Los dos últimos sorteos fueron completamente opuestos. En 1997, en la helada Marsella, aquella Selección de Daniel Passarella literalmente se sacó la grande: sus rivales de primera ronda en Francia 98 fueron Japón, Jamaica y Croacia. En 2001, en la ventosa Busán, el equipo de Marcelo Bielsa se topó de frente con El grupo de la muerte: Nigeria, Inglaterra y Suecia, los escollos (al cabo, insalvables) en Corea-Japón 2002. ¿Cuál será la suerte de la Selección de José Pekerman hoy, en la cordial Leipzig, la ciudad de las ferias, de la música, y en la cual el genial Johann Sebastian Bach dejó una marca indeleble? Esta noche, a las 20.30 (las 16.30 de la Argentina), en el monumental Centro de los Congresos, las manos de cuatro cracks de todos los tiempos determinarán qué les esperará a las 32 selecciones.
El camerunés Roger Milla en el copón número 1 (el de los cabezas de serie: Alemania, Brasil, Inglaterra, España, México, Francia, Argentina e Italia); el holandés Johan Cruyff en el 2 (Angola, Costa de Marfil, Ghana, Togo, Túnez, Ecuador, Paraguay y Australia); el brasileño Pelé en el 3 (Croacia, República Checa, Holanda, Polonia, Portugal, Suecia, Suiza y Ucrania); y el alemán Lothar Matthaeus en el pote 4 (Irán, Japón, Corea del Sur, Arabia Saudita, Costa Rica, Estados Unidos y Trinidad y Tobago), serán los encargados de extraer las bolas que decidirán el ordenamiento de los grupos (ocho de cuatro equipos cada uno) y, con ello, el fixture. A ellos los acompañarán Cobi Jones (Estados Unidos), Christian Karembeu (Francia), Masashi Nakayama (Japón) y Lucas Radebe (Sudafrica), quienes sacarán las bolillas que darán la ubicación de cada selección en la zona respectiva.
La ceremonia será presentada por el periodista de la televisión alemana Reinhold Beckmann y la modelo Heidi Klum. Y la conducirá Markus Siegler, director de comunicaciones de la FIFA. El colombiano Juanes cantará su tema “La camisa negra”, que bate récords de venta en este país. Y luego vendrá el sorteo propiamente dicho. Primero se colocarán a Alemania como primera en el Grupo A y a Brasil, como F1. Luego, de izquierda a derecha, se alinearán los cabezas de series. De ahí se pasará al copón 2 (Africa, Sudamérica y Oceanía), luego al 3 (Europa), seguirá el pote especial (sólo Serbia y Montenegro) y concluirá con el 4, siempre ordenándose los participantes de izquierda a derecha.
El temible Serbia y Montenegro, recluido en una copa exclusiva por ser el representante europeo de menor ranking FIFA, se ubicará en el grupo de Argentina, Brasil o México, ya que no podrá haber más de dos selecciones de ese continente por zona. Argentina, por su parte, no jugará ni con Paraguay ni con Ecuador, porque tampoco puede existir más de un equipo de cada confederación por grupo. Otra consideración: si del copón 2 sale en el primer intento un africano o Australia, irá directamente al sector de Argentina o Brasil, para evitar justamente que haya dos sudamericanos juntos.
Las especulaciones y los pronósticos fueron las vedettes de estas horas en Leipzig. Más de uno dice tener la justa y arriesga, sin ponerse colorado, la composición de los grupos. Lo cierto es que, por ejemplo, una de las tres cabezas de serie de Sudamérica -Argentina, Brasil o México- estará condenada a medirse con dos europeos, ya que además de Serbia y Montenegro (se recuerda: fue primero en su grupo, relegando a España), le caerá otra formación de Europa. Y se sabe del nivel parejo y competitivo de los ocho habitantes del copón 3. Hay un cuco, que es Holanda, y una Polonia que supuestamente aparece como la más débil.
Llegó la hora, entonces: 320 millones de teleespectadores de 145 países, 150 cadenas de TV, 4.000 invitados, casi 2.000 periodistas. El programa del Mundial se conocerá hoy. Todos los ojos del fútbol miran hacia Leipzig.
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